Valladolid, 2 abr (EE).- La Audiencia Provincial de Valladolid ha absuelto a un militar y a un guardia civil, que habían sido acusados de un delito de tenencia de explosivos utilizados durante las prácticas de unos cursos de una empresa a la que ambos estaban vinculados, han informado a EFE fuentes jurídicas.
De la prueba analizada no puede concluirse, al menos de la forma que exige la condena penal, la utilización o tenencia por los acusados de sustancias o aparatos explosivos, explica la resolución judicial.
Matiza que han de comprenderse las dificultades de acreditar la utilización de explosivos en unas prácticas realizadas con mucha antelación al inicio de la investigación policial y judicial, lo que no permitió un análisis in situ de lo utilizado, del terreno o de los vestigios que entonces pudiera haber.
"Pero ello no exime de la necesidad, impuesta por el derecho fundamental a la presunción de inocencia y de su manifestación de in dubio pro reo, de la existencia de prueba suficiente de cargo", resume la sentencia.
Las acusaciones de la Fiscalía contra los procesados se realizaron a raíz de la constitución de la empresa Eoditec, el 15 de julio de 2013 en Valladolid, con el objeto social de desminado humanitario y desmilitarización, demolición y preparación de terrenos, servicios de formación o de la investigación desarrollo e innovación.
Uno de los encausados, A.G.G., técnico especialista en desactivación de artefactos explosivos (TEDAX) del Ejército de Tierra, es la persona que llevaba a cabo la dirección y control de la actividad social de Eoditc, según el Ministerio Público.
El otro procesado, G.C.S., sargento de la Guardia Civil y jefe del servicio de desactivación de explosivos (SEDEX) de la Comandancia del instituto armado de Valladolid, fue contratado por Eoditec como jefe de estudios de la empresa y profesor en actividades de práctica de explosivos.
En el desarrollo de su actividad, esta empresa, a través de los acusados, organizó e impartió cursos de formación del uso y manejo de explosivos que tenían programada la realización de prácticas con explosivos "sin que tuviera autorización para ello", según la acusación pública, mientras los procesados mantuvieron que usaron material simulado.
Durante la vista oral los dos acusados se declararon inocentes y aseguraron que en las prácticas de los cursos de la empresa a la que ambos estaban vinculados usaron siempre material que imitaba al real sin serlo.
Al concluir el juicio, el fiscal rebajó su petición inicial de pena de tres años y seis meses para cada acusado a un año y tres meses en cada caso, al considerar la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas, mientras la defensa sostuvo la reclamación de absolución. EFE


