Madrid, 31 mar (EFECOM).- El Banco de España volvió a quedarse en 2024 sin beneficios tras haber tirado nuevamente de provisiones para cubrir las pérdidas temporales que están registrando los bancos centrales en su lucha contra la inflación y que ascendieron a más de 7.500 millones de euros.
El objetivo de un banco central no es maximizar sus resultados, sino garantizar la estabilidad de precios por medio de la implementación de la política monetaria, por lo que su cuenta de pérdidas y ganancias no importa tanto como la de las empresas.
Los bancos centrales no pueden ser insolventes, ya que emiten dinero con el que seguir cubriendo sus gastos operativos y hacer frente a sus obligaciones de pago presentes y futuras.
El cambio en la política monetaria llevado a cabo por el Banco Central Europeo (BCE) cuando empezó a subir los tipos de interés impacta en la cuenta de resultados del Banco de España, que ya no pudo continuar aportando ingresos a las cuentas públicas.
En 2024 el Banco de España cerró con un beneficio cero, tras compensar las pérdidas operativas registradas por valor de 7.549 millones con la aplicación de provisiones para riesgos financieros, según se recoge en sus Cuentas Anuales publicadas este lunes.
La política de dotación de provisiones y de distribución del resultado en ejercicios previos ha permitido al Banco de España contar con colchones financieros suficientes tanto en 2024 como en 2023, cuando las provisiones para riesgos financieros permitieron compensar unas pérdidas de 6.612 millones.
Se espera que el Banco de España vuelva a obtener márgenes positivos a corto plazo (entre 2014 y 2022 había obtenido unos beneficios de 2.116 millones de media anual), siempre que se consolide la normalización de la política monetaria.
En todo caso, el saldo remanente en la provisión para riesgos financieros sigue siendo "elevado", por lo que la solidez financiera del Banco de España no está comprometida, añade el organismo supervisor en un comunicado. EFECOM

