Las Palmas de Gran Canaria, 30 mar (EFE).- El entrenador del Dreamland Gran Canaria, Jaka Lakovic, se mostró “feliz” por la “importante victoria” cosechada por su equipo ante el Unicaja Málaga en la vigésima quinta jornada de la Liga Endesa (91-89), agradeció a la afición por su “apoyo incondicional” y destacó “la mentalidad y el carácter" de sus jugadores: "Me quito el sombrero ante ellos”, dijo.
“También felicito al Unicaja porque es un transatlántico de equipo, uno de los mejores de Europa, y lo han demostrado una vez más en un gran partido”, agregó el técnico balcánico, que afirmó que la victoria le "llena, pero no tanto por el resultado sino por el orgullo y la resiliencia demostrada" por su a plantilla.
El estratega amarillo señaló, además, que la última jugada de Albicy, en la que se decidió el choque en apenas dos segundos, la tenían "planteada así, aunque el foco era diferente". "Pero como dije el viernes, en el partido contra el Bahcesehir, los ‘picassos’ no los hacen los entrenadores, sino los jugadores. Ellos tienen todo el protagonismo”, añadió.
Lakovic resaltó también que el partido fue “un triunfo de equipo” y aunque no quiso individualizar los méritos, destacó al estadounidense John Shurna (19 puntos), “que ha vuelto a ser determinante" y dijo que es uno "de los jugadores más trabajadores" que ha conocido en "toda" su carrera.
También elogió el rendimiento de Ziga Samar, “que ha estado excelso en este partido por su determinación”, sin olvidar tampoco al canterano Massamba Diop que, a su juicio, “fue muy importante en esos tres minutos que permitieron dar descanso a Mike Tobey durante el encuentro”.
Con la vista puesta ahora en el tercer y decisivo duelo de semifinales de la Eurocopa ante el Bahcesehir turco, Lakovic insistió en que se focalizarán “en el descanso y la recuperación".
"Pocas sorpresas puedes esperar con apenas 72 horas. Será un partido entre dos equipos que normalmente han dirimido sus encuentros con marcadores ajustados y normalmente con guarismos en torno a los 70 puntos. Vamos a centrarnos en el trabajo anímico, en mejorar los detalles, porque estamos en una auténtica montaña rusa física y mental, a 10.000 metros de emociones”, concluyó. EFE
dhr/og


