Madrid, 27 mar (EFECOM).- El incremento de los costes laborales supone la principal preocupación para dos tercios de las pymes, especialmente el impacto que pueda tener la reducción de la jornada, el aumento de las cotizaciones sociales y el posible encarecimiento de las indemnizaciones por despido.
Así aparece en el barómetro #LaPymeHabla, presentado por la patronal de las pymes Cepyme este jueves, donde se recoge la opinión de pequeñas y medianas empresas consultadas, entre otras cuestiones, por "una reducción de jornada laboral a 37,5 horas en 2025 y a 35 horas desde 2026 en adelante, sin reducir los salarios".
A esta pregunta la mitad de las empresas responde que tendrá que implementar planes de ajustes de personal, abandonar proyectos o reducir su tamaño.
No obstante, un 63 % de los encuestados asegura que, de cara a los próximos doce meses, mantendrá el nivel de empleo, casi un 20 % lo aumentará y un 17 % augura reducirlo.
El incremento de las cotizaciones sociales o un eventual encarecimiento de la indemnización por despido son otros de los motivos de dificultad que exponen tres de cada cuatro pymes, que también apuntan a la búsqueda de personal cualificado, la inestabilidad política y la carga impositiva.
Dos de cada tres empresas vieron reducidos en 2024 sus márgenes operativos, de las cuales, un 10,44 % sufrieron mucho recorte y otro 7,05 % llegaron a considerar en peligro su viabilidad, mientras que un 38 % vieron sus costes estables o con tendencia a aumentar ligeramente.
El presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, ha lamentado en la presentación que la empresa "dude en realizar sus proyectos" y ha achacado esto a "esa percepción que tiene la pyme de que el Gobierno gobierna contra la empresa".
En cuanto a medidas que rebajen el impacto de unos peores resultados, más de un tercio de las empresas prevé reducir sus inversiones, casi un 25 % recortar y una de cada diez recurrir a financiación.
"Algo es malo cuando no crece como debería crecer", ha advertido el director de Economía de Cepyme, Francisco Vidal, que exige "certidumbre" para que la empresa pueda invertir y añade que "son aliadas para el bienestar".
Además, ha apuntado que "no se entiende que no haya presupuestos", que son "una herramienta de gestión esencial"; y ha añadido que, con todos los cambios en recaudación y gasto, el Gobierno debería presentarlos, "se aprueben luego o no".
Más de la mitad de los encuestados valoran como "nada apropiada" la política del Gobierno hacia las empresas y apenas un 7 % ven con buenos ojos las medidas tomadas en un contexto económico descrito como "normal" en un 40 % de los casos y "malo" en más de un tercio, y cuya previsión es que se mantenga o empeore para más del 80 % de los encuestados. EFECOM