Ribera apuesta por el "motor verde" y anima a no quedarse "llorando de brazos cruzados"

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Bruselas, 25 mar (EFECOM).- La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea (CE) para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, llamó hoy a apostar por el "motor verde" para situar a la industria automovilística europea en una mejor posición ante la presión de China y EEUU.

"No nos podemos quedar llorando de brazos cruzados", dijo Ribera en una conversación pública con el presidente de EFE, Miguel Ángel Oliver, con motivo de la conmemoración del más de medio siglo de la agencia en Bruselas.

La vicepresidenta de la CE consideró positivo para el planeta el impulso de fabricantes de coches eléctricos de Estados Unidos, como Tesla, y especialmente de China, como BYD, porque se necesita una industria con "alta calidad en las prestaciones, precios asequibles y menos emisiones".

"Quienes se empeñan en decir que hay que destruir la agenda verde (...) quieren quedarse en un rincón empobrecidos", señaló la comisaria española, quien subrayó que el éxito de los vehículos eléctricos chinos responde a una "estrategia marcada hace 20 años".

En ese sentido, indicó que es "capital" que la industria europea "esté bien posicionada" y cumpla "con unos estándares sociales y medioambientales elevados".

En cuanto a los aranceles que la CE ha impuesto a la importación de vehículos eléctricos de China, Ribera dijo que hay que evitar que las marcas europeas se vean "en desventaja con un competidor en una situación tramposa" porque tenga ayudas de Estado ilegales o similares".

"Tenemos la sensación de ser el relleno de un bocadillo, unos achuchando por un lado, otros por otros, y nosotros, los aburridos que reivindicados la ética, la coherencia, el respeto a las reglas, la transparencia", añadió la vicepresidenta de la CE.

Ribera subrayó que es "extraordinariamente importante" defender esos conceptos y destacó que "no sólo con tanques" se defiende el proyecto europeo, sino también "acompañando a nuestra industria" e identificando "cuáles son las decisiones que pueden tener una capacidad tractora más potente".

Para aliviar a la industria automovilística ante la presión de Estados Unidos y China, la CE ha planteado más flexibilidad para los constructores en el recorte inmediato de CO2 en coches y furgonetas y medidas de corte proteccionista para blindar al sector.

La revisión legislativa, que aún debe de ser adoptada oficialmente por el Ejecutivo comunitario y validada por el Parlamento Europeo y por el Consejo de la UE (que representa a los Estados miembros), plantea que las marcas puedan alcanzar el recorte de CO2 del 15 % respecto a 2021 en 2027, y no en 2025 como marca la norma adoptada la pasada legislatura comunitaria.

La iniciativa incluye también medidas para limitar la inversión extranjera y favorecer el 'made in Europe' en la producción automovilística. EFECOM

(foto)(vídeo)