Madrid, 24 mar (EFECOM).- Varios de los afectados por la presunta estafa con criptomonedas de Arbistar que han testificado en el juicio contra los organizadores de la trama han reiterado que hasta hoy sólo han recuperado cantidades mínimas, de no más de 15 euros, de un capital inicial que en la mayoría de los casos alcanzaba miles de euros.
Tras un parón de dos semanas, este lunes se ha reanudado en la sede que la Audiencia Nacional tiene en San Fernando de Henares (Madrid) el juicio contra el cabecilla de la trama, Santiago Fuentes Jover, media docena de acusados y otras tantas sociedades mercantiles, que han negado su responsabilidad en los hechos.
La Fiscalía pide para Santiago Fuentes Jover más de 29 años de prisión por estafa a más de 32 inversores, y cuantifica el importe defraudado en 1.902 millones de euros.
Entre los que han declarado figura un ciudadano finlandés que ha testificado por videoconferencia y que ha explicado cómo conoció Arbistar a través de videos en YouTube que ofrecían una imagen "solvente y fiable" de la plataforma de inversión en bitcoines.
Al testigo, que invirtió a mediados de 2020 el equivalente a 18.000 euros en bitcoines, le pareció "razonable" que Arbistar ofreciera un interés modesto, con lo que en ningún momento sospechó que se pudiera tratar de una estafa piramidal.
Pero en septiembre de ese año Arbistar dejó de generar intereses, momento en el que intentó retirar, sin éxito, los fondos invertidos, después de que desde la plataforma adujeran que había problemas técnicos y le enviaran un contrato, que firmó, por el que se comprometían a devolver el capital inicial.
Otros afectados han reconocido que sí consiguieron reembolsos "de unos 15 o 20 euros" de una inversión inicial de varios miles de euros, lo que les pareció garantía suficiente de que la plataforma funcionaba correctamente y antes de que, en septiembre de 2020, Arbistar paralizara la supuesta generación de intereses.
Arbistar ofrecía una serie de sistemas automatizados para invertir en criptomonedas, a través de diversos bots de arbitraje, que eran presentados como herramientas infalibles capaces de detectar el momento exacto en el que hay que comprar en una plataforma y vender en otra.
Todo ello bajo una estrategia de marketing cuidadosamente diseñada, en la que combinaba el ofrecimiento de una alta rentabilidad, de entre un 8 % y un 15 %, con campañas de comunicación a través de diversos canales en internet, eventos en hoteles, y utilización instrumental de los primeros inversores para el proceso de captación.
Sin embargo, el sistema de algoritmos sobre el que supuestamente pivotaba el negocio ofertado nunca estuvo operativo, tal y como concluye uno de los informes periciales, elaborado por el Departamento de Cibercrimen de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.
En 2021, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama comenzó a investigar la presunta estafa piramidal, tras aceptar la inhibición de un juzgado de Santa Cruz de Tenerife. En julio de ese año abrió además una pieza separada por presunto delito de blanqueo de capitales y falsedad documental.
Frente a los 1.902 millones defraudados que calcula la Fiscalía, el bufete Aranguez Abogados, que representa a cerca de 4.000 afectados lo eleva a 3.500 millones de euros. EFECOM