Madrid, 17 mar (EFE).- Un acusado ha reconocido este lunes que guardó en su domicilio material idóneo para formarse y adoctrinar en el ideario yihadista, tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía por la que ha rebajado de 8 a 3 años su petición de cárcel y ha solicitado su expulsión del país.
Mohamed E.M., que se encuentra libertad bajo fianza desde 2019 tras haber permanecido en prisión provisional desde su detención en junio de 2017, ha sido juzgado este lunes en la Audiencia Nacional.
Aunque enfrentaba una petición de pena de 8 años de cárcel, tras un acuerdo entre su defensa y la fiscal, enfrenta ahora una petición de tres años de cárcel y su expulsión de España por un delito de autoadoctrinamiento.
Al Mohamed E. M., que se había trasladado de Dinamarca a Melilla en 2013 junto a sus dos esposas y sus siete hijos, la Fiscalía le acusaba de reunirse con jóvenes a los que pretendía captar para organizaciones terroristas como Dáesh o Al Qaeda en el Magreb Islámico y de financiar su traslado para integrarse en estas organizaciones.
Sin embargo, durante el juicio la fiscal ha explicado que a pesar de haberse hallado en su domicilio "material idóneo" para formarse y formar a terceros en la ideología del terrorismo yihadista "no se ha acreditado que se haya formado a ninguna persona" más.
Tampoco se ha podido probar que el acusado haya financiado el traslado de combatientes yihadistas a zonas de conflicto.
Motivo por el que la fiscal ha retirado el delito de integración en organización terrorista.
El abogado defensor se ha mostrado "conforme" con el delito de autoadoctrinamiento y sólo ha pedido que se levante el bloqueo de las cuentas de su representado, Mohamed E. M., que no ha podido disponer de sus recursos y dependía económicamente de su mujer. La Fiscalía comparte esta petición.
Material de adoctrinamiento y dibujos animados sobre Al-Andalus
Un agente ha informado de que en el registro del domicilio, a raíz de la detención, se encontraron guardados en una caja fuerte USB y cedés con archivos digitales que explicaban cómo infiltrarse en la sociedad sin levantar sospechas, acceder a edificios y transportes públicos sin llamar la atención, o usar armas.
También hallaron manuales para fabricar explosivos caseros, instrucciones para compartimentar células terroristas, así como propaganda de Al Qaeda o proclamas de Dáesh.
En el despacho del acusado encontraron dibujos animados sobre la conquista de Al-Ándalus y en su móvil, un vídeo de su hija de menos de un año bailando un canto yihadista, ha detallado el agente.
Los hijos de Mohamed E.M. no estaban escolarizados y eran educados por su padre, mientras que en la vivienda se pudo comprobar cómo las habitaciones de los niños y de sus dos mujeres tenían cerraduras en las puertas para ser cerradas con llave desde fuera, según la Fiscalía.
Tras la intervención de la Fiscalía y los letrados de la defensa el juicio ha quedado visto para sentencia sin que el acusado haya empleado el derecho a la última palabra. EFE