La Universidad de Cádiz crea un modelo matemático para detectar microplásticos en el mar

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Cádiz, 29 dic (EFE).- Investigadores de la Universidad de Cádiz (UCA), junto con responsables de otras instituciones, han desarrollado un modelo matemático capaz de detectar el movimiento de microplásticos en ecosistemas marinos, un trabajo que puede ser altamente útil para el seguimiento de vertidos contaminantes.

En un comunicado, la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía ha detallado que este estudio está siendo desarrollado por el Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) de la UCA, el Instituto Português de Mar e da Atmosfera (IPMA) de la Universidad de Lisboa y el Centro Oceanográfico de Cádiz.

El estudio científico, que ha aplicado un modelo matemático para el seguimiento de las partículas que se vierten en la desembocadura de los ríos gaditanos, ha permitido confirmar que estos contaminantes se mueven y se acumulan en el océano, y que los ríos y estuarios, especialmente el Guadalquivir y el Guadiana, son algunas de las principales puertas de entrada de microplásticos al mar.

Además, el análisis muestra que las características de los plásticos, si flotan o se hunden, determinan dónde se acumulan y cómo se dispersan, desde las aguas costeras hasta el fondo del océano.

Este estudio ha utilizado modelos matemáticos avanzados para simular cómo los microplásticos se mueven en tres dimensiones en el Golfo de Cádiz, tal como ha quedado reflejado en el artículo ‘Spatial distribution of microplastics in the Gulf of Cadiz as a function of density: A Langragian modelling approach’, publicado en la revista Science of The Total Environment.

En este texto, se detalla cómo se analizaron partículas de plástico con diferentes densidades, simulando desde materiales livianos como el polietileno, usado en bolsas, hasta plásticos más densos como el PVC, propio de tuberías, con el objetivo de entender cómo las corrientes marinas y los ríos de la región transportan y acumulan estas partículas.

Las conclusiones del estudio determinan que los plásticos menos densos, como los procedentes de bolsas o envases, tienden a flotar y acumularse cerca de las costas, especialmente en los primeros centímetros de la columna de agua y que los estuarios del Guadalquivir y Guadiana parecen ser las principales fuentes de estos materiales en la plataforma oriental del Golfo de Cádiz, mientras que los que llegan desde la bahía de Cádiz y el río Guadalete tienden a viajar más lejos, influenciados por las corrientes.

También se ha concluido que los materiales más densos, como el PVC o el poliestireno, se hunden rápidamente y se acumulan en el fondo del mar cerca de sus fuentes, en profundidades de hasta 50 metros, aunque algunos podrían ser posteriormente arrastrados por corrientes profundas.

El modelo utilizado en el estudio para la simulación se denomina Lagrangiano, un enfoque matemático y computacional utilizado para estudiar el movimiento de partículas, como los microplásticos, en un fluido, como el agua o el aire.

Este modelo sigue el recorrido de las partículas individuales a medida que se desplazan en función de las corrientes, las fuerzas físicas y otras condiciones ambientales, como la propia densidad del agua, como el que sigue "una hoja flotando en un río".

Parte de los trabajos se han financiado a través del proyecto ‘Análisis de la circulación superficial del golfo de Cádiz mediante el uso de boyas Lagrangianas’ del plan propio de la Universidad de Cádiz del Programa Qualifica en la financiación de proyectos de investigación para investigadores noveles.

Forman parte además del Trabajo de Final de Máster de Nadine Foletti, supervisado por las profesoras y autoras del artículo Irene Laiz y Marina Bolado-Penagos. EFE

pec/erv/aam

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