Rabat, 4 oct (EFECOM).- La Confederación Marroquí de Agricultura y Desarrollo Rural (Comader, la única patronal agrícola del país) exigió este viernes a la UE, tras la anulación del acuerdo agrícola por parte de la justicia europea, que garantice la "seguridad jurídica de los operadores económicos" marroquíes y comunitarios.
"Consideramos que la Unión Europea y sus estados miembros tienen que respetar sus compromisos internacionales con Marruecos y garantizar la seguridad jurídica de los operadores económicos de las dos partes", dijo a EFE el presidente de Comader, Rachid Benali.
Benali expresó además su adhesión a la posición de Marruecos de rechazar cualquier acuerdo con la UE que no reconozca la soberanía marroquí "completa" sobre el territorio del Sáhara Occidental, administrado por Marruecos y disputado con los independentistas saharauis del Frente Polisario.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) anuló este viernes los acuerdos firmados en 2019 entre los Veintisiete y Marruecos en materia de productos agrícolas y de pesca, que englobaban el territorio del Sáhara Occidental, afirmando que el pueblo saharaui no prestó su consentimiento a ellos.
En reacción a las sentencias europeas, Marruecos exigió "al Consejo, la Comisión Europea y los estados miembros de la UE" que "adopten las medidas necesarias para respetar sus compromisos internacionales" y "preservar los logros de la asociación" bilateral, y añadió que no firmará ningún acuerdo que no respete su soberanía. EFECOM
Últimas Noticias
Gary Woodland vuelve a ganar un título en el PGA Tour 6 años y 9 meses después
Continúan los trabajos de extinción del incendio en Los Guájares (Granada)
La lluvia obliga a parar la final entre Sinner y Lehecka en el segundo set
1-3. Doué y Thuram reivindican el poderío de Francia y preocupan a Colombia
Vox insta a Israel a "explicar y corregir lo ocurrido" este domingo en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén
El partido liderado por Santiago Abascal ha solicitado al Ejecutivo israelí aclaraciones tras la negativa de acceso al cardenal Pierbattista Pizzaballa en Jerusalén, una decisión que el Patriarcado Latino califica de “manifiestamente irrazonable y desproporcionada”



