Sanzol abre 'La casa de Bernarda Alba' donde el cuerpo de la mujer es el eje central

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Madrid, 6 feb (EFE).- El dramaturgo y director Alfredo Sanzol pone en pie una nueva versión de 'La casa de Bernarda Alba', de Federico García Lorca, "muy vinculada a la actualidad, en la que el cuerpo se convierte en un tema central".

"El cuerpo de la mujer está amenazado por un entorno de hombres -que no se ven-, pero que amenazan la integridad física de las mujeres" de la casa, ha señalado Sanzol este martes durante la presentación de la obra, que se estrenará el próximo viernes, día 9, en el madrileño Teatro María Guerrero.

"Esa estructura tan básica hizo que se abriera una grieta que es esencial en la propuesta que hacemos y que tiene que ver con que uno de los objetivos de Bernarda es proteger a sus hijas", ha indicado el también director del Centro Dramático Nacional (CDN), una protección que se convierte en "desmesurada, un proteccionismo autoritario que Lorca pone en un contexto que lo justifica".

El texto acompaña al director desde los 14 años y ponerlo en marcha nace de la decisión de hacer una obra de repertorio dentro del proyecto del CDN y de ese vínculo personal que estableció en la adolescencia con García Lorca.

"'La casa de Bernarda Alba' se convirtió en parte de mi imaginario porque esa literatura me atrapó, forma parte de nuestro acerbo cultural, está en los pilares de la cultura universal", ha señalado.

Un elenco de 15 actrices componen el reparto encabezado por Ana Wagener (Bernarda) y Ane Gabarain (Poncia), pilares de una casa que es reflejo de "la estructura patriarcal. Lorca hace una radiografía de la dominación masculina y creo que por eso sigue resonando de una manera tan fuerte en el cuerpo de todas ellas (las actrices), que me han demostrado que 'La casa de Bernarda Alba' está tan viva como cuando se escribió".

Sanzol subraya que quería contar la historia de unas mujeres de ahora, con "el dolor que estamos viviendo ahora", y por ello la visión de las actrices ha sido esencial a la hora de la puesta en escena.

Asegura que el texto tiene una estructura, unos personajes y unos "diálogos llamativos, precisos, con una fuerza increíble; no hemos cambiado nada" excepto pequeñísimos matices en tres frases.

Ana Wagener interpreta a Bernarda, una mujer que "parece metida en una armadura, a la que necesitaba ver como mujer y madre; meterme por las fisuras de esa armadura, ver sus puntos vulnerable. Nada es blanco y negro en la vida".

Admite que su intención es que llegue al público como si estuviera "pasando hoy, que se reconozca".

Poncia es Ane Gabarain, un personaje que define como paria, "que hace lo que puede para sobrevivir y arreglar las cosas; simple por fuera pero complejo por dentro, lleno de contradicciones".

Por otro lado, Patricia López Arnaiz recuerda que es actriz por el placer de hacer teatro pese a que hace más de 15 años que no se sube a un escenario.

"Llevo años con la necesidad de volver al origen; me llegan pocas ofertas de teatro, y no ha cuajado, pero siempre he tenido esa necesidad íntima", admite la actriz muy vinculada al cine y a la televisión.EFE

it/ros

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