Iberdrola y Naturgy mejoran resultados en un primer trimestre marcado por la guerra en Oriente Medio

Ambas compañías eléctricas registran aumentos en su beneficio bruto o ajustado hasta marzo, mientras la volatilidad de los precios del gas y el petróleo encarece la factura de la luz

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Líneas eléctricas que conectan torres de alta tensión en las afueras de Ronda, Andalucía, España. (REUTERS/Jon Nazca)
Líneas eléctricas que conectan torres de alta tensión en las afueras de Ronda, Andalucía, España. (REUTERS/Jon Nazca)

En un contexto de incertidumbre global por la guerra en Irán, Naturgy ha logrado aumentar su beneficio neto hasta los 530 millones de euros durante el primer trimestre de 2026, lo que representa un crecimiento del 4,7% respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, Iberdrola registra un beneficio neto ajustado de 1.865 millones de euros, con un incremento del 11% interanual. Sin embargo, sin ajustar esta cifra a los efectos de las operaciones de la compañía en México y Reino Unido, el beneficio neto quedaría en 1.711,3 millones de euros, lo que representa una caída del 15%.

Ambas compañías han remitido este miércoles la información de sus cuentas hasta marzo, un periodo en el que la volatilidad de los precios del gas y el petróleo, derivada del conflicto en Oriente Medio, no ha impedido que las dos grandes eléctricas eleven la cifra de su EBITDA. En el caso de Iberdrola, este indicador financiero ajustado ascendió a 4.067 millones de euros, creciendo un 2%, o un 6% si se excluye el efecto del tipo de cambio. Mientras, la cifra sube hasta los 1.362 millones de euros, un 6,5% más, para Naturgy, que aclara en sus resultados que no mantiene contratos de aprovisionamiento vinculados a la región en la que se ha dado la escalda bélica.

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En esta línea, Naturgy ha señalado que, a comienzos de 2026, el conflicto en Oriente Medio alteró de forma notable el panorama energético global, limitando de manera significativa la oferta internacional y generando un aumento en los precios del petróleo y el gas, así como una volatilidad creciente desde finales de febrero. La compañía ha cerrado este periodo con un aumento de beneficios pese a una caída del 6,9% en sus ingresos, hasta los 5.101 millones de euros.

Iberdrola minimiza el impacto de la guerra

Iberdrola, por su parte, ha asegurado en una nota de prensa que no prevé impactos financieros relevantes a causa de las recientes tensiones en Oriente Próximo, incluyendo la guerra en Irán y la situación de bloqueo en el estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global. La compañía ha señalado que ya tiene garantizadas el 93% de sus compras de equipos estratégicos hasta 2028, blindando el suministro ante posibles disrupciones en ese corredor.

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El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo. "Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo preguntamos la Comisión Europea explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes", ha publicado el ministro Cuerpo a través de su red social 'X' este sábado. (Fuente: Comisión Europea/La Moncloa/DPA/Europa Press)

Según la energética, no existe dependencia de combustibles fósiles ni exposición a materias primas energéticas en su operación. Aun así, el presidente de la firma, Ignacio Sánchez Galán, subraya la urgencia de reforzar la seguridad de suministro y la autonomía estratégica, convencido de que la electrificación permitirá nuevas inversiones y sistemas energéticos “más resilientes y sostenibles”.

Los precios y los beneficios suben

Aunque no perjudique a las grandes eléctricas, el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio ha empezado a trasladarse a los consumidores. El precio del gas ha repuntado entre un 15% y un 25% desde comienzos de 2026, mientras que el petróleo ha superado los 90 dólares por barril ante el riesgo en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del crudo mundial. En España, el mercado mayorista eléctrico ha registrado subidas de en torno el 10% y hasta el 15%, aunque el peso de las renovables ha amortiguado parcialmente el impacto en la factura final. Aun así, los consumidores con tarifas indexadas han sufrido episodios de mayor volatilidad.

Este contexto ha reavivado el debate sobre los beneficios de las eléctricas. Los gobiernos de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han solicitado a la Comisión Europea la creación de un impuesto coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las energéticas, impulsado por el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos europeos. La propuesta está inspirada en el mecanismo aplicado tras la crisis de 2022. Bruselas estudia además reactivar medidas de emergencia, como límites temporales a ingresos extraordinarios y reformas para desacoplar el precio de la electricidad del gas.

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