
Rafting, esquí fuera de pista, puenting, paracaidismo... Los deportes de riesgo están en auge y ofrecen una amplia variedad de experiencias. Todos ellos tienen algo en común: provocan una intensa descarga de adrenalina en quienes los practican.
La adrenalina es una hormona que el cuerpo libera en situaciones de peligro o emoción extrema. Además, es la principal responsable de que el cerebro segrega dopamina, la hormona de la felicidad, por lo que al estar en conocimiento del peligro, se disfruta de la actividad, generando motivación por repetirla (adicción).
Sin embargo, aunque cada vez más personas se animan a practicar estos deportes, el cuerpo humano no siempre está preparado para ellos. Sin los protocolos de seguridad adecuados, pueden derivar en accidentes fatales.
Los deportes más peligrosos del mundo
La tasa de mortalidad en los deportes de riesgo puede ser sorprendente. Según datos de la plataforma especializada en seguros deportivos deportesinriesgo.com, algunos deportes aparentemente más seguros tienen tasas de mortalidad superiores a otros considerados más extremos. Por ejemplo, el senderismo, el piragüismo o el boxeo registran más muertes que el paracaidismo.
De acuerdo con este análisis, la escalada en el Himalaya por encima de los 6.000 metros es el deporte más letal, con una muerte por cada 8 a 10 montañistas.
En segundo lugar, se encuentra el salto base, una disciplina que busca imitar el vuelo de un pájaro, pero que, sin la experiencia y el conocimiento adecuados, puede ser mortal. Su tasa de mortalidad es de un fallecimiento por cada 60 practicantes.

Completando el top 3 de los deportes más peligrosos, está un deporte muy parecido al anterior, el ala delta, que al igual que el salto base, los cambios de viento son el peor enemigo, aunque se pueda tener algo más de protección. En concreto, estima un muerto cada 360 vuelos.
Boxeo, senderismo, paracaidismo y esquí
A pesar de los riesgos, los deportes extremos siguen atrayendo a miles de personas. Entre los deportes con mayor número de practicantes se encuentra el boxeo, con un fallecimiento por cada 2.200 deportistas.
Le sigue el piragüismo, con una muerte cada 10.000 participantes, y el senderismo, con un fallecimiento por cada 15.700 caminantes al año. Además, entre 2010 y 2017, el 44% de las intervenciones del Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil fueron para asistir a senderistas.
Curiosamente, deportes considerados más peligrosos tienen tasas de mortalidad más bajas. El paracaidismo, que se practica a 4.000 metros de altura, registra una muerte por cada 101.083 saltos. Como el puenting que, por su parte, tiene un fallecimiento cada 500.000 saltos.
Por otro lado, disciplinas como la natación (una muerte por cada millón de nadadores), el running (1 entre un millón), el esquí (1 entre 1,4 millones) y el snowboard (1 entre 2,2 millones) también figuran en la lista de deportes con alto riesgo, aunque su tasa de mortalidad es muy baja en comparación con otras actividades.
En definitiva, si bien algunos deportes extremos presentan un alto riesgo de muerte, otros aparentemente inofensivos pueden ser incluso más peligrosos debido a la gran cantidad de practicantes y la falta de preparación adecuada.
Últimas Noticias
Tres señales de que estás cargando con la ansiedad de otra persona, según un psicólogo
El terapeuta Mark Travers ayuda a identificar patrones muy comunes que no se deben normalizar

Carolina Lapausa se despide de Luz, su personaje en ‘Sueños de libertad’: “Me llevo una mochila cargada de amigos y experiencias”
La actriz dijo adiós a su personaje en ‘Sueños de libertad’ en el episodio de este miércoles

Las comunidades autónomas en las que hay que pagar por recibir una herencia de 200.000 euros
El impuesto de sucesiones varía según la comunidad autónoma y provoca que una misma herencia tenga costes muy diferentes en función del territorio

Suspenden a un militar por causar un accidente que dejó heridos a cuatro compañeros: abandonó su vehículo en una cuesta sin echar el freno
El Tribunal Supremo le condena a tres meses y un día de prisión, suspensión de empleo militar y la inhabilitación para ejercer cargo público y sufragio pasivo

José Manuel Felices, doctor: “Una pérdida de la visión súbita también es un signo muy importante de ictus”
Según la Sociedad Española de Neurología, el limitado conocimiento de los españoles sobre los signos de alerta dificulta una atención médica oportuna, lo que incrementa la probabilidad de discapacidad y dependencia tras un ataque

