
Durante años, la máxima de “el cliente siempre tiene la razón” dominó el sector servicios. Sin embargo, en la actualidad, muchos empleados han comenzado a cuestionar esta premisa, destacando que no siempre es justa. Las redes sociales complican aún más esta lucha, ya que los trabajadores dependen en gran medida de las valoraciones de los usuarios en plataformas como Google y TikTok.
Aunque estas herramientas son fundamentales para atraer clientes, también generan una presión adicional. Jesús Soriano, conocido como “Soy Camarero”, utiliza sus redes para visibilizar la precariedad laboral en el sector y comentar reseñas en línea, reflejando las tensiones entre trabajadores y clientes.

La última denuncia de ‘Soy Camarero’
“Clientes así no, gracias”, escribe Jesús Soriano en una de sus últimas publicaciones en X. Así, una vez más, el influencer ha compartido en sus redes sociales una discusión entre un cliente y el propietario de un restaurante.
El cliente, que no dudo en empezar su comentario quejándose de los 40 minutos que tuvo que esperar para ser atendidos. “Me dicen que hay mucha gente, pero no es mi problema. El plato me lo cobran al mismo precio, ¡con o sin gente! El retraso lo sufro yo”, escribió. Además, criticó la calidad de los platos, asegurando que las volandeiras estaban secas y el pulpo demasiado blando. “La ración de pulpo a 20 € es lo que antes era media ración, y ni siquiera estaba bien cocinado. Nada, un desastre”, añadió.
Ante esto, el propietario del establecimiento no dudó en responder defendiendo su establecimiento y acusando al cliente de falta de educación. “Su reseña ya dice mucho de usted. Aparte de comportarse como niños mal criados, les falta educación”, escribió. Según su versión, los clientes llegaron al restaurante cuando ya estaba lleno y decidieron comer en la barra. A pesar de haber sido advertidos sobre el tiempo de espera, aceptaron la situación, pero durante su estancia fueron agresivos con el personal. “Estuvieron dando voces, increpando al camarero, la camarera y a mi mujer, que estaban atendiendo a las demás mesas”, relató el dueño, quien incluso indicó que fueron los mismos clientes los que provocaron la tensión verbal. “Les dijo el camarero que dejasen de vociferar, que sus comentarios eran groseros”, añadió.
La reacción de los usuarios
Una vez más, los seguidores de Soriano han mostrado su apoyo al hostelero. Ahora, lo han hecho de formas muy distintas, hay quien ha decidido apostar por el humor. “Empieza diciendo que el retraso lo sufre él. No sé, quizás estamos siendo muy duros. Démosle un poco de margen, que nos está diciendo que le cuesta”, escribe uno de ellos teniendo en cuenta las faltas ortográficas del cliente. No obstante, otros usuarios han aprovechado la coyuntura para pedir una mayor conciencia a la hora de escribir reseñas en Google.
Y es que, las malas reseñas en las plataformas digitales pueden tener un fuerte impacto en bares y restaurantes. Una crítica negativa puede disuadir a futuros clientes, afectar la reputación online y disminuir las ventas. Además, el sueldo de algunos empleados puede verse comprometido por esto.
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