
Una estafa de casi tres años y 85.000 euros. La Policía Nacional ha detenido en la localidad madrileña de Leganés a una directora de una sucursal bancaria por robar dicha cantidad de dinero a una de sus clientas más vulnerables, una anciana con problemas de salud. La responsable de la oficina utilizaba desde finales del año 2020 una tarjeta que había contratado a nombre de la víctima para sacar dinero de forma continuada en cajeros automáticos, según ha informado el Cuerpo.
La investigación, a cargo de la Comisaría Local de Policía Nacional de Leganés, arrancó a raíz de las sospechas de los familiares de la afectada. Pusieron en conocimiento de los agentes la posible estafa que estaba sufriendo la víctima y advirtieron de un “cambio de actitud” de la directora de la sucursal respecto a la señora. Durante un largo periodo de tiempo había sido su asesora y tramitadora de operaciones financieras, por lo que habían tenido un trato muy cercano y cotidiano.
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Los familiares de la afectada le preguntaron en varias ocasiones por la situación de los fondos monetarios de su cuenta bancaria, pero la directora les respondía con evasivas. Tras varias averiguaciones, los investigadores comprobaron que la responsable de la oficina se aprovechó de la vulnerabilidad de la mujer, con problemas de salud, para formalizar un contrato de expedición de una tarjeta de débito a su nombre. Después, se apoderó de la misma y comenzó a efectuar operaciones de extracción de dinero en efectivo en distintos cajeros automáticos.
Con toda esa información, los agentes realizaron varias comprobaciones para ubicar físicamente a la directora de la sucursal bancaria en los lugares donde se efectuaban los reintegros. Finalmente, la mujer fue detenida y puesta a disposición judicial como presunta autora de un delito de estafa.
“Estafa del gas”
La Policía Nacional también ha detenido a un hombre que se dedicaba a robar tarjetas bancarias a personas mayores en Madrid. Su modus operandi se basaba en abordar a las víctimas en la calle haciéndose pasar por un empleado de una conocida empresa de suministro de gas. Una vez establecido el primer contacto, les solicitaba el pago de una pequeña cantidad de dinero con el pretexto de formalizar sus contratos, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
Tras introducir su número PIN en un supuesto datáfono, el falso trabajador aprovechaba la vulnerabilidad de las víctimas para robarles su tarjeta, que posteriormente utilizaba para sacar dinero en efectivo en cajeros antes de que los afectados pudieran bloquearla. La Policía Nacional ha localizado a 15 víctimas, aunque no se descarta que pudieran aparecer más.
A los investigadores les llamó especialmente la atención que el detenido se dirigía a los ancianos por su propio nombre. Durante las pesquisas, descubrieron que anteriormente había trabajado en empresas del sector del gas y había conservado datos de los clientes.
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