
La jubilación es la meta de mucha gente. Una vida sin responsabilidades laborales y tranquila —en teoría— en la que, si la salud lo permite, se puede disfrutar de la vida sin estar pendiente de jefes ni horarios. Sin embargo, existe la inquietud en muchas personas de si pueden alcanzar el retiro sin haber cotizado el número mínimo de años que te exige la Seguridad Social o si, incluso, no has cotizado nunca. Y la respuesta es que sí. De hecho, puedes percibir cerca de 7.000 euros al año. En este artículo te explicamos cómo.
En primer lugar, es importante saber diferenciar entre las pensiones contributivas y las no contributivas. Las pensiones contributivas, según la definición de la Seguridad Social, “son prestaciones económicas y de duración indefinida cuya concesión está generalmente supeditada a una previa relación jurídica con la Seguridad Social (acreditar un período mínimo de cotización en determinados casos)”. Es decir, son las que se generan a partir de las cotizaciones que realizan los trabajadores y empresarios.
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Existen varias modalidades de pensión contributiva:
- Por jubilación: es la prestación económica vitalicia que se reconoce, al llegar a la edad establecida por ley de jubilación. Es decir, a quienes hayan cesado en la actividad laboral por la que estaban incluidos en un régimen de la Seguridad Social y acrediten un período mínimo de cotización de 15 años (dos de ellos tienen que estar entre los 15 últimos años anteriores al momento de solicitar la jubilación.) Dentro de esta pensión existen varios tipos (pensión por jubilación ordinaria, parcial, anticipada…) en función de las circunstancias.
- Por incapacidad permanente: es la prestación que percibe un trabajador cuando, una vez dado de alta médica tras una enfermedad o accidente, su situación le impida o disminuya su capacidad laboral. Las hay de varios tipos: incapacidad permanente parcial o total para la profesión habitual; incapacidad permanente absoluta o gran invalidez.
- Por muerte y supervivencia: son las prestaciones económicas que perciben los beneficiarios del cotizante en caso de su fallecimiento, como las pensiones de viudedad u orfandad o en favor de otros familiares.
- Extraordinarias, por terrorismo: también reciben pensiones contributivas las personas que resulten incapacitadas como consecuencia de actos de terrorismo (o sus familiares en caso de fallecimiento)
Por otro lado, están las pensiones no contributivas, reguladas en el Real Decreto 357/1991, del 15 de marzo, que desarrolla a su vez la Ley 26/1990 del 20 de diciembre de ese año, que son a las que pueden recibir todas las personas que no tienen acceso a las contributivas. Según la Seguridad Social, “son prestaciones económicas que se reconocen a aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carezcan de recursos suficientes para su subsistencia en los términos legalmente establecidos, aun cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo”.
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Es decir, si no has cotizado nunca, o no has cotizado un número suficiente de años, tienes derecho a este tipo de pensión. Se estableció como ayuda para las personas que no tienen otros recursos al alcanzar la edad de jubilación y su gestión se lleva a cabo desde las comunidades autónomas.
Qué ocurre si no has cotizado nunca: opciones

Si no has cotizado nunca puedes pedir una pensión no contributiva. Para ello, según la legislación vigente, hay que cumplir una serie de requisitos:
- Haber cumplido 65 años.
- Residir legalmente en España, y haberlo hecho durante al menos diez años entre la edad de 16 años y el momento en que se pide la pensión. Además, dos de esos diez años tienen que ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
- Carecer de rentas o ingresos suficientes. Se considera “insuficiente” una cifra anual de ingresos inferior a la cantidad anual establecida para las pensiones no contributivas en los Presupuestos Generales del Estado. Por ejemplo, este 2023, ese número es de 6.784,54 euros al año, 484,61 euros al mes. Si los ingresos de la persona están por debajo de esa cifra, sí tiene derecho a esta ayuda.
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En el caso de que vivas en pareja, con padres, hijos o nietos (cualquier tipo de familiar en general), se tienen en cuenta los ingresos de toda la unidad familiar, aunque la cantidad mínima aumenta en función del número de personas que conviven en el hogar.
Casi 500 euros mensuales
Las cantidades que se perciben de estas prestaciones varía cada año ya que dependen de los Presupuestos Generales del Estado. En 2023, son 6.784,54 euros al año, es decir, 484,61 euros mensuales. Se dividen en 14 pagas: las 12 mensuales y otras dos extraordinarias. No obstante, no siempre se cobra el 100% de una pensión no contributiva, sino que dependerá de los ingresos de la unidad familiar. La cifra puede ir bajando hasta un mínimo del 25%, que este año corresponderían a 121,15 euros al mes.
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