
El patrimonio natural de Galicia es tan extenso que es difícil decidir que parte es mejor. Sus bellos paisajes son una verdadera maravilla, y más todavía si se pueden disfrutar desde uno de sus innumerables miradores. Estos ofrecen espectaculares vistas de todo el entorno y son la mejor manera de disfrutarlo. Sin embargo, de entre todos ellos sobresale uno debido al paraíso natural que brinda y por albergar un banco que es considerado por muchos como el banco más bonito del mundo.
Se incrusta en el paraje de los acantilados de Loiba, en el concello de Ortigueira, A Coruña. Las paredes se suceden desde la Punta da Bandexa, en la parroquia de San Xulián de Céltigos, hasta la playa de Esteiro, en el municipio de Mañón, creando una instantánea mágica que quita el aliento. Además, alberga monumentos naturales únicos que se pueden descubrir a través de un sendero por la escarpada costa.
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Hasta 160 metros de altura

Los acantilados de Loiba ofrecen un paisaje de constantes entradas y salientes en el mar. Así, se pueden observar imponentes paredes de hasta 160 metros de altura, generando uno de los espacios más salvajes que hay en aguas del Cantábrico. A lo largo de todo el litoral, las olas rompen bruscamente con la roca, descubriendo rincones tan increíbles como es la Pena Furada.
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Se trata de una enorme roca que emerge del mar con un agujero a cada lado, formando dos arcos. A su vez, este entorno es imprescindible disfrutarlo desde alguna de las playas que esconde, como pueden ser las de Ribera Grande, O Carro, Sarrridal, O Picón o Fábrega.
La idea de un vecino

Estos espacios se distribuyen a lo largo de toda la costa de Loiba, pero el conocido como el mirador de O Coitelo es el punto perfecto para admirar toda la espectacularidad del paisaje. En él es donde se encuentra el banco más bonito del mundo. Un asiento colocado estratégicamente para cautivar al viajero con unas de las mejores vistas de toda Galicia, un momento solo interrumpido por el incesante sonido evocador de las olas.
Este hermoso viaje se puede disfrutar gracias a un vecino de la zona, Rafael Prieto. Él decidió, allá por el 2009, anclar al suelo el banco y regalar estas increíbles vistas que le han servido para ser considerado el banco más bonito del mundo.
Cómo llegar
Desde Ferrol, el viaje tiene una duración estimada de 1 hora y 5 minutos por la carretera AC-862. Por su parte, desde Lugo el trayecto es de alrededor de una hora y 30 minutos por la vía AC-101.
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