
Durante los últimos meses, El Salvador enfrenta los efectos de un nuevo episodio del fenómeno de El Niño, que altera los patrones climáticos en la región amenazando la seguridad alimentaria, la salud y la estabilidad de los ecosistemas.
Ricardo Navarro, presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), advirtió que el país atraviesa una etapa crítica debido al aumento sostenido de la temperatura y la disminución de lluvias. “Vamos a tener temperaturas más altas y menor cantidad de lluvia. Eso va a afectar las cosechas. Vamos a tener escasez de granos”, explicó el ambientalista.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento inusual en la superficie del océano Pacífico, lo que interrumpe el régimen normal de lluvias en Centroamérica y genera alteraciones en el clima de buena parte del planeta.
PUBLICIDAD
Según datos presentados por el ambientalista a través de una entrevista en televisión, la temperatura superficial del Pacífico ha superado en más de 2° Celsius (3.6 grados Fahrenheit) el promedio de los últimos años, fenómeno que diversos científicos han catalogado como “Super Niño”, aunque otros sectores piden cautela al considerarlo un termino sensacionalista.
Este fenómeno requiere un análisis integral que abarque la seguridad alimentaria, la protección ambiental, la vulnerabilidad ante desastres y el impacto en la salud de la población.
El aumento de temperaturas y la reducción de lluvias no solo afectan la producción agrícola, sino que también incrementan los riesgos de incendios, enfermedades y desastres naturales, lo que agrava las condiciones para los sectores más expuestos del país.
PUBLICIDAD

Navarro insistió en que este incremento térmico tiene consecuencias directas para la agricultura y para la población salvadoreña. “Las altas temperaturas afectan a las personas más vulnerables, tanto mayores como niños pequeños”, afirmó. El presidente de CESTA señaló que los impactos serán más notorios en los sectores rurales, donde la agricultura familiar depende de los ciclos estacionales para asegurar la producción de alimentos básicos como maíz, frijol y arroz.
De acuerdo con Navarro, las anomalías actuales no solo anticipan una reducción de las precipitaciones, sino también una mayor concentración de lluvias en episodios aislados, lo que puede ocasionar tormentas intensas y deslizamientos en zonas de riesgo.
PUBLICIDAD
“Lo que uno puede suponer es que vamos a tener poca lluvia y algunas tormentas intensas. No va a haber tormentas como las que uno esperaría que alimenten de agua las cosechas”, advirtió durante la entrevista transmitida en la televisión nacional.
Sin embargo, el experto sostiene que “el hecho que tengamos un niño no quiere decir que no va a haber tormentas fuertes, ese es el punto y una tormenta fuerte nos hace daño aunque después haya sequía". Un claro ejemplo de esta situación fueron las afectaciones de la Tormenta Tropical Cristina que dejó más de un centenar de personas evacuadas, daños en la infraestructura costera y afectaciones en los ecosistemas.
PUBLICIDAD

La llegada del fenómeno de El Niño representa, además, un desafío para la gestión de incendios forestales. El ambientalista alertó sobre el peligro que implica la combinación de sequedad, calor y actividades humanas irresponsables, como la quema de pastizales. “Hay que tener también cuidado con incendios, menos agua, más caliente y a veces irresponsabilidad de la gente que de pronto tira un cigarro o hace una fogata”, remarcó Navarro, quien pidió identificar las áreas más vulnerables del territorio ante la posibilidad de incendios fuera de control.
Según lo discutido en la entrevista, las proyecciones científicas indican que el actual episodio de El Niño podría extenderse hasta inicios del próximo año y probablemente intensificarse en los meses venideros. Durante el diálogo, Ricardo Navarro citó las estimaciones de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que predicen la permanencia del fenómeno al menos hasta febrero. “Ya a partir de octubre lo más probable es que sea super niño”, añadió el experto, refiriéndose al aumento de la temperatura oceánica y sus efectos sobre la atmósfera.
PUBLICIDAD
El ambientalista también señaló la necesidad de que las autoridades nacionales preparen planes de contingencia para afrontar la escasez de alimentos y el impacto sobre la población vulnerable, especialmente en el ámbito rural. “Ya debería, como medida en el corto plazo, las autoridades estar haciendo planes para ver cómo conseguimos el grano”, expresó Navarro.

El presidente de CESTA explicó que la energía acumulada en el océano durante estos episodios puede desencadenar fenómenos extremos una vez que El Niño cambie de fase. Recordó que, tras el evento de 1998, el huracán Mitch provocó graves daños en Centroamérica. “La energía se va aumentando y no se pudo expresar porque, en algún momento irradia hacia afuera, ahí vino el Mitch, yo creo que es un buen ejemplo”, expuso Navarro.
PUBLICIDAD
Otros riesgos derivados de la situación climática incluyen la prolongación de la “canícula”, un periodo seco tradicionalmente ubicado entre julio y agosto, que este año podría adelantarse y extenderse, dificultando aún más la producción agrícola. “Algunos científicos están especulando que puede venir antes la canícula. ¿Y las cosechas? ¿Y la gente que depende de las cosechas?”, cuestionó el presidente de CESTA.
El especialista enfatizó que la responsabilidad de la crisis climática recae en las actividades humanas. “El culpable de eso es el ser humano”, concluyó Navarro, quien también llamó la atención sobre la vulnerabilidad de El Salvador frente a estos fenómenos y la importancia de detener la deforestación en el país.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Nicaragua: el obispo Silvio Báez llama a denunciar la crueldad de las dictaduras
En una homilía pronunciada el 14 de junio en la parroquia Santa Agatha, en Florida, el prelado afirmó que el mandato evangélico incluye enfrentar el miedo, la represión y la miseria

Ajedrez en Toronto: el duelo de técnicos en el partido de Ghana vs Panamá
Posesión contra contragolpe. Así se define el choque de hoy entre Ghana vs Panamá, donde el debutante Thomas Christiansen mide su pizarra ante el maestro de la estrategia mundialista, Carlos Queiroz.

Suspensión de clases causa pérdidas de USD 4,471 millones en la educación pública de República Dominicana, según Educa
El monitor de la organización registró 1,384 horas de docencia interrumpida y 61 días lectivos afectados en 7,921 centros públicos y semioficiales durante el ciclo 2025-2026, con base en datos de las 18 regionales del país

Embalses en Panamá muestran niveles estables ante el avance de El Niño
Aunque las reservas se mantienen en condiciones favorables, el Canal ya aplicará medidas preventivas para proteger el agua disponible.

Guatemala: informe del PNUD advierte que la democracia en América Latina se erosiona pese a su peso regional
El diagnóstico presentado en Guatemala señala que la mayoría de la población de la zona vive bajo sistemas representativos, pero afronta presiones internas que limitan a los gobiernos para traducir derechos y bienestar en resultados sostenibles



