La suba del petróleo y la liquidación de deuda de empresas aseguran una buena oferta de dólares hasta fin de año

Ayer colocó un bono YPF en el mercado internacional por USD 1.200 millones. El Central sigue comprando divisas, pero bajó su nivel de intervención para no impulsar el tipo de cambio

YPF colocó un bono internacional por USD 1.200 millones, la mayor emisión corporativa argentina de los últimos 11 años. (REUTERS/Matías Baglietto/Foto de archivo)
YPF colocó un bono internacional por USD 1.200 millones, la mayor emisión corporativa argentina de los últimos 11 años. (REUTERS/Matías Baglietto/Foto de archivo)
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La abundante oferta de dólares es uno de los principales cambios estructurales que atraviesa la economía argentina. Parte de ese proceso es que en el segundo semestre también se está registrando un buen ritmo de liquidación de divisas, un contraste con las abruptas caídas que sucedían habitualmente en esta época del año.

Una presentación del vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, reflejó una de las variables que juega a favor de un buen ingreso de dólares en los próximos meses. La colocación de Obligaciones Negociables por parte de las empresas sumó USD 20.200 millones, pero solo se liquidaron USD 15.800 millones. Esto significa que aún quedan por ingresar USD 4.400 millones, lo que también incrementa la oferta de divisas.

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Pero a eso hay que sumar nuevas emisiones que se concreten en las próximas semanas. Una de las más inminentes es la de la provincia de San Juan, que hará su debut en los mercados internacionales con un bono de USD 600 millones.

YPF anunció ayer que colocó un nuevo bono internacional por USD 1.200 millones, el mayor monto para una emisión corporativa argentina en los últimos 11 años.

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El Gobierno prioriza la estabilidad cambiaria y limita la intervención del Banco Central para evitar un impacto del dólar sobre la inflación. (REUTERS/Sam Wolfe)
El Gobierno prioriza la estabilidad cambiaria y limita la intervención del Banco Central para evitar un impacto del dólar sobre la inflación. (REUTERS/Sam Wolfe)

El bono, con un plazo de nueve años, se colocó a una tasa de interés de 7,55% y una tasa efectiva de 7,85%. Según la empresa, el spread contra bonos del Tesoro estadounidense fue de 300 puntos básicos, el nivel más bajo alcanzado por la compañía en su historial en el mercado internacional de capitales.

Por otra parte, la suba del barril de petróleo Brent por encima de los USD 100 representará un mayor valor para las exportaciones, teniendo en cuenta que ahora la balanza energética es superavitaria. Con estos valores, la proyección es que las exportaciones superarán con holgura y por primera vez en la historia los USD 100.000 millones.

También subieron los precios de los productos agrícolas. Por ejemplo, la soja llegó a los USD 480, lo que implica una suba de 25% en lo que va del año. Esto también implica más ingreso de divisas, aunque tendrá más impacto el año próximo.

Desde el Gobierno resaltan que “hoy tenemos un equilibrio externo extraordinario. Aún hoy sigue subestimado, porque cada REM que divulga el Central está por debajo de las exportaciones efectivas que se registran. Además, las empresas siguen levantando financiamiento internacional, mientras que el campo tiene precios cada vez mejores y menores impuestos”.

Pese a este contexto mucho más favorable, el Banco Central tiene menos espacio para intervenir en el mercado cambiario. Ayer solo compró USD 11 millones y el dólar mayorista subió levemente hasta los $ 1.513. El Gobierno se muestra cauteloso para no impulsar una suba más abrupta del tipo de cambio, que podría complicar el proceso de desinflación.

La suba del petróleo Brent por encima de USD 100 impulsa las exportaciones y fortalece la balanza energética superavitaria. (REUTERS/Alexander Villegas)
La suba del petróleo Brent por encima de USD 100 impulsa las exportaciones y fortalece la balanza energética superavitaria. (REUTERS/Alexander Villegas)

Esa prudencia oficial responde a que cualquier movimiento más marcado del dólar tendría impacto casi inmediato sobre precios sensibles de la economía. Por eso, aun con mayores compras de divisas disponibles, la prioridad sigue siendo sostener la calma cambiaria como ancla para consolidar la desaceleración inflacionaria en los próximos meses.

Hoy hay expectativa por el dato de inflación minorista de agosto que publicará el INDEC. Se espera el menor índice del año, luego que el IPC de la ciudad de Buenos Aires arrojara un incremento de 1,7%, un fuerte descenso luego del 2,9% que se registró en el distrito en julio.

La estabilidad cambiaria es uno de los principales factores que permitieron que la inflación volviera a ubicarse por debajo del 2% mensual luego del incremento que tuvo entre mayo de 2025 y marzo de 2026.

De hecho, el tipo de cambio sube mucho menos que la inflación en lo que va de 2026, lo cual volvió a encarecer a la Argentina en dólares. Sin embargo, el récord de exportaciones, una balanza comercial superavitaria en más de USD 25.000 millones y una cuenta corriente positiva relativizan la opinión de algunos economistas que insisten con la necesidad de corregir un supuesto atraso cambiario.

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