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El Gobierno pateó casi la mitad de los vencimientos en pesos para después de las elecciones: ¿se agota la estrategia?

El objetivo es llegar con el horizonte lo más despejado posible tanto en lo que respecto a la deuda en dólares como en moneda local al 2027. Sin embargo, el mercado también empieza a poner límites

Expo EFI - Luis "Toto" Caputo
Caputo busca ahuyentar el "fantasma" que afectó al gobierno de Mauricio Macri tras las PASO de 2019. (Maximiliano Luna)
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Una de las preocupaciones del equipo económico a lo largo del año fue estirar los vencimientos de la deuda en pesos. El objetivo es claro: evitar las típicas complicaciones previas a las elecciones, despejando todo lo posible la necesidad de refinanciar deuda los meses previos a los comicios.

Un informe de Delphos Investment destacó que “la proporción de vencimientos posteriores a las elecciones pasó del 18% al 45%. En las últimas diez licitaciones adjudicó en promedio el 40% del valor efectivo en dicho segmento”.

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Solo en la última licitación, la del miércoles pasado, el Gobierno optó por sacar el pie del acelerador. El Tesoro renovó la totalidad de los vencimientos en moneda local de la semana, pero colocó títulos de corto plazo. Toda la deuda emitida vence antes de las elecciones presidenciales, en distintos plazos.

El “fantasma” que quiere ahuyentar el ministro de Economía, Luis Caputo, es el reperfilamiento de la deuda en pesos definido por el gobierno de Mauricio Macri en 2019, luego de las PASO de ese año.

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La estrategia del Gobierno busca despejar el horizonte de vencimientos de deuda en pesos antes de las elecciones de 2027. (REUTERS/Irina Dambrauskas)
La estrategia del Gobierno busca despejar el horizonte de vencimientos de deuda en pesos antes de las elecciones de 2027. (REUTERS/Irina Dambrauskas)

El temor de los inversores luego de la victoria kirchnerista llevó a muchos a dolarizarse a toda costa. Como consecuencia, nadie estuvo dispuesto a refinanciar sus tenencias en pesos, lo que llevó en aquel momento a avanzar en una refinanciación compulsiva. El ex ministro de Economía de aquella gestión, Hernán Lacunza, defendió hace pocos días aquella decisión porque lo contrario hubiera sido avanzar hacia una enorme emisión de pesos con el impacto inflacionario que eso implicaba.

Para curarse en salud, los esfuerzos estuvieron puestos en estirar todo lo posible los vencimientos en moneda local hasta después de las elecciones presidenciales. Claro que los costos que debe pagar el Tesoro son más altos y también se ofrecen productos con un atractivo especial para lograr la suscripción a plazos más largos.

La “estrella” del momento son los bonos duales, que ofrecen dos alternativas de retorno y al momento del vencimiento. En una primera etapa se ofrecieron como ajuste el CER (o sea el índice de inflación minorista) o la tasa de interés para grandes depositantes TAMAR.

Ya en las últimas licitaciones apareció otra opción, que es la alternativa del ajuste por dólar oficial. Esta opción proporcionó a muchos inversores la posibilidad de cubrirse ante un salto cambiario post elecciones 2027.

“Al priorizar la extensión de plazos, el Tesoro presionó el tramo largo de las curvas en pesos, particularmente la de los duales. Las estimaciones de duration de las carteras de renta fija de los FCI evidencian una extensión sostenida desde el inicio de esa estrategia”, agregaron desde Delphos.

Sin embargo, esta extensión encuentra un límite natural y la demanda por duales comienza a mostrar signos de agotamiento. La consecuencia fue una caída de los precios de estos bonos en pesos y un aumento de los rendimientos hasta 11% por sobre la tasa TAMAR.

Según JP Morgan, el aumento de las tasas en pesos de las últimas semanas brinda oportunidad de compra. Especialmente el banco puso el foco en los Boncap que vencen en mayo 2027, que presentan un potencial de apreciación cercano al 10 por ciento.

Para no seguir tensionando los plazos largos, se optó por colocar deuda que no supere las elecciones, con lo cual se detuvo el proceso de estiramiento de plazos. La gran incógnita es si esto será solo un efecto temporario o hacia adelante se seguirá complicando.

Todo dependerá de cómo siga la demanda de pesos, pero los últimos indicios son preocupantes. De hecho, los bonos en dólares vienen cayendo fuerte a lo largo de agosto. El riesgo país subió ayer más de 3% y terminó en 489 puntos. Así se aleja de los 400 puntos que llegó a rozar a fines de julio, lo que complica al Gobierno la posibilidad de colocar un bono en el mercado internacional.

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