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Grabois habló de su reunión con Peter Thiel: IA, anticristo, Argentina como cabecera de playa y cómo piensa “el dueño del circo”

El referente social dijo que buscó dialogar con uno de los líderes de Silicon Valley para entender su visión sobre la tecnología y anticipar su postura ante la encíclica del papa León sobre la inteligencia artificial

Fotografía dividida de Peter Thiel y Juan Grabois. Peter Thiel con traje y fondo negro. Juan Grabois con camiseta negra y fondo difuminado
Peter Thiel y Juan Grabois
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El dirigente social Juan Grabois reveló detalles de su reciente reunión en Buenos Aires con Peter Thiel, uno de los principales referentes de la élite tecnológica global que se instaló durante varios meses en Buenos Aires y se reunió con el presidente Javier Milei, varios ministros y empresarios.

En Radio con Vos, Grabois describió el encuentro en la mansión que el inversor compró en el Barrio Parque porteño como parte de su esfuerzo por entender y confrontar el “modelo civilizatorio” que impulsa Silicon Valley, al que vinculó con el aceleracionismo, el transhumanismo y la desregulación tecnológica.

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“Fui para entender der cómo funciona el circo, mejor reunirte con el dueño y no con los gorilitas”, destacó en diálogo con Ernesto Tenembaum. “Uno tiene que saber reunirse con el más humilde de los cartoneros y con la más alta curia internacional”, dijo y agregó que si bien Thiel no está de acuerdo con el ingreso básico universal, algo que él sí propone, “le parecía una idea interesante para trabajar”.

Grabois sostuvo que la Argentina puede convertirse en una cabecera de playa para la experimentación ilimitada de las grandes tecnológicas. Al explicar los motivos de la reunión, afirmó: “Comprender este debate y lo que está pasando es lo más importante en este momento histórico. Perderse la oportunidad de interactuar con el principal intelectual orgánico y miembro de la élite de Silicon Valley es una estupidez astronómica”. El dirigente aseguró que su acercamiento tenía como objetivo anticipar y analizar la reacción de Thiel ante la reciente encíclica del papa León, que plantea una fuerte crítica a los paradigmas tecnológicos actuales.

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Casa Peter Thiel Barrio Parque
La casa de Peter Thiel en Barrio Parque

Grabois también abordó la influencia y el perfil de Peter Thiel y Elon Musk, dos figuras centrales de la élite tecnológica. Rechazó la idea de que sus temores sean simplemente delirios, y vinculó sus posturas a una reacción frente a los intentos de regulación y a la magnitud de sus patrimonios. “No es tan loco el planteo, porque este nivel de concentración es totalmente insustentable y va a haber una reacción de los pueblos frente a eso. Y esa reacción ellos la perciben como una persecución”, explicó.

El dirigente social remarcó que la acumulación de riqueza por parte de los grandes magnates tecnológicos resulta incompatible con cualquier lógica democrática. “Alguien tiene un billón de dólares, son cifras que no tenemos capacidad cognitiva para imaginar. Eso no es sustentable. Va a haber una reacción de los pueblos o van a triunfar ellos y van a ser los amos del planeta, o va a haber regulaciones y una reforma impositiva mundial”, sostuvo. Grabois consideró que la disputa de fondo es entre un paradigma tecnocrático —que considera legítima cualquier acumulación— y un paradigma humanista que busca la distribución de la riqueza y la protección de los bienes comunes.

Durante la conversación, Grabois detalló que el empresario no aceptó en ningún momento la posibilidad de regular el crecimiento de la inteligencia artificial o de limitar el avance tecnológico. “Ellos son cruzados existenciales con este tema”, resumió. El dirigente remarcó que la negativa a establecer límites se fundamenta en la idea de que cualquier regulación privaría a la humanidad de su desarrollo y evolución natural, y que esto deriva en el transhumanismo, donde la tecnología busca trascender los límites biológicos de la especie humana.

También se refirió a que para un sector de la alta élite tech, el anticristo son los procesos de regulación internacional. “Estamos hablando de gente muy inteligente, no son estúpidos. Son influyentes. Dicen que Greta Thunberg representa al anticristo. No es una pelotudez desde la perspectiva de ellos, porque Greta plantea una regulación global, por ejemplo, sobre cuestiones ambientales. Y para poder frenar los procesos de destrucción cognitiva y ambiental, que atentan contra la libertad, la verdad, el trabajo que genera esta élite, tienen que ser regulaciones mundiales, no pueden ser locales”, dijo.

El presidente Javier Milei se reunió con el inversor en Casa Rosada
El presidente Javier Milei se reunió con el inversor en Casa Rosada

Grabois también se refirió al contexto internacional. Planteó que existen tres proyectos civilizatorios en disputa: el modelo chino, el de Silicon Valley y el del humanismo cristiano. Sostuvo que la encíclica papal marca “una ruptura muy fuerte con el paradigma que ellos plantean, con el planteo aceleracionista, desregulador y transhumanista”. Según relató, la visión de Thiel y otros exponentes del sector asocia toda forma de regulación global —como la propuesta por la activista Greta Thunberg— con una amenaza apocalíptica para el sistema de libertades.

En el transcurso de la entrevista, Grabois advirtió sobre el rol de Argentina como laboratorio para las élites tecnológicas. “El problema no es solamente la entrega de recursos, sino también el impacto ético y social de permitir desarrollos tecnológicos sin control en el país”, afirmó. Cuestionó la posibilidad de que el país se utilice para “desarrollar drones para matar niños en Medio Oriente, data centers para procesar sistemas de inteligencia artificial que nos vigilen o experimentos farmacéuticos”.

El dirigente también vinculó la transformación social y económica en curso con el avance de la automatización, la robótica y la omnipresencia de las redes sociales. Alertó sobre una “crisis, un genocidio cognitivo” en la juventud y anunció que impulsa un proyecto de educación digital integral. “Hay un movimiento en las placas tectónicas de la sociedad que no es exclusivamente argentino. Cuando cambia el modo de producción, cambia todo”, señaló.

Grabois defendió la necesidad de dialogar tanto con referentes sociales como con actores influyentes de la tecnología global. Para entender cómo funciona el circo, mejor reunirte con el dueño y no con los gorilitas”, sostuvo.

En su análisis, el político advirtió que la falta de límites para el poder de las grandes tecnológicas puede convertir al país en un escenario central de disputas globales, en medio de lo que describió como “una nueva guerra fría” entre proyectos civilizatorios.

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