El dato de inflación de junio, que las consultoras estiman entre 1,8% y 2,1%, será determinante porque permitirá conocer el aumento promedio de precios en el primer semestre del año. A partir de ese resultado se definirán los ajustes en el piso para el pago de Ganancias de los asalariados, así como los nuevos límites de facturación y del impuesto integrado para monotributistas.
La expectativa sobre el índice del mes pasado se sostiene en las previsiones de distintas consultoras privadas. Analytica pronosticó un 1,8%, EcoGo y C&T ubicaron el dato en 1,9% y Fundación Libertad y Progreso estimó un 1,8 por ciento. Si se confirma el número más bajo, el Gobierno consolidará la reducción en la velocidad de aumento de precios, tras el 2,1% de mayo.
PUBLICIDAD

Con estas proyecciones, la dinámica acumulada del semestre podría ubicarse en torno al 17%, lo que impactaría en el pago de Ganancias. El monto mínimo a partir del cual los trabajadores comienzan a tributar el impuesto se actualiza a mitad de año según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del primer semestre. Con un incremento acumulado de 17%, un asalariado soltero comenzaría a pagar Ganancias desde un salario neto de $2.900.000 (actualmente $2.500.000). Para un trabajador casado sin hijos, el piso subiría de $2.900.000 a $3.371.000, y para un casado con dos hijos, de $3.300.000 a $3.847.000.
El CEO de SDC Asesores Tributarios, Sebastián Domínguez, explicó que el IPC refleja el promedio de los incrementos de precios y que, al emplearse este índice para actualizar el monto a partir del cual se paga el impuesto, algunos asalariados resultan beneficiados y otros no. Aquellos asalariados cuyos sueldos crecieron menos que el IPC y hoy pagan Ganancias, van a sufrir menos retenciones porque las deducciones y escalas aumentan más que sus ingresos.
PUBLICIDAD
En el esquema de Ganancias, la actualización de escalas y deducciones comienza a regir para los salarios pagados desde el 1° de julio. Sin embargo, en los primeros días del mes, los empleadores suelen aplicar las tablas vigentes hasta la emisión de la nueva normativa, por lo que luego deben reliquidar las retenciones. De este modo, el ajuste correspondiente al primer semestre impacta en la liquidación anual, generando variaciones en los montos retenidos.
Este ajuste puede afectar la relación del Gobierno con las provincias, ya que Ganancias es un impuesto coparticipable. Durante el primer semestre, los salarios quedaron rezagados respecto de la inflación y, al actualizar el mínimo imponible por el IPC, es probable que muchos trabajadores dejen de pagar el impuesto o lo hagan por un monto menor, lo que puede reducir los recursos distribuidos a las provincias.
PUBLICIDAD

Impacto en el monotributo
La gerente de impuestos de Lisicki, Litvin & Abelovich, Noelia Girardi, destacó que los parámetros del monotributo también se actualizan por la inflación de los primeros seis meses del año. Por lo que los pequeños contribuyentes deben analizar si corresponde permanecer en la misma categoría, subir o bajar según cual fue su facturación en los últimos 12 meses (desde el 1° de julio de 2025 hasta el 30 de junio de 2026). Aunque remarcó que el nuevo tope de facturación no implica necesariamente un salto de categoría: un monotributista puede haber incrementado ingresos y seguir en el mismo nivel, ya que el umbral también sube.
En caso de que la inflación en el primer semestre sea del 17% tanto los topes de facturación de cada categoría como el monto de la cuota mensual se incrementen en esa proporción. En ese escenario, la categoría A -la más baja-, cuyo límite actual es de $10.277.988,13 y el impuesto integrado de $4.780,46, pasará a tener un tope de $11.966.746,11 y un impuesto de 5.593,13 pesos. En la categoría K -la más alta- el límite de facturación subirá de $108.357.084,05 a $126.777.788,33. El monto integrado para locación de servicios crecerá de $1.171.212,59 a $1.370.318,73 y para venta de cosas muebles, de $390.404,20 a 456.772,91 pesos.
PUBLICIDAD
Domínguez advirtió que para los monotributistas de la categoría A, el ajuste puede representar un problema. Es que si sus ingresos no superaron el IPC, continuarán en el mismo segmento, pero van a pasar a pagar un impuesto ajustado por el índice, lo que incrementa su carga. Para el resto de las categorías, el efecto depende de la evolución individual de la facturación y de la relación con los nuevos topes.
Girardi señaló que la recategorización del monotributo después de la actualización requiere un análisis caso por caso. El aumento de los topes posibilita que muchos monotributistas permanezcan en su franja, aunque hayan ampliado sus ingresos. Usualmente, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), establece una ventana para la recategorización desde fines de julio hasta los primeros días de agosto.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“No escapa a la realidad”: tras casi 30 años de actividad, cerró una emblemática juguetería porteña
Lo informó a través de sus redes sociales. Este sábado fue su último día. Situación del sector y competencia importada. En octubre de 2025 el gobierno redujo los impuestos al ingreso de 14 tipos de juguetes para lograr una baja de los precios locales

Quiénes pueden pedir la ayuda económica de la Anses para personas sin trabajo y cómo realizar el trámite
La prestación está destinada a trabajadores registrados que perdieron su empleo y reúnen las condiciones establecidas por el organismo previsional

Rematan departamentos sin herederos y oficinas en CABA: dónde están, cómo son y cuál es el precio inicial
La subasta será online e incluye propiedades en Constitución, Balvanera y Caballito, con bases desde 36.850 dólares

Según el proyecto de Presupuesto, el gasto por empleado del Congreso será de casi $6 millones mensuales en 2027
La asignación total superará por primera vez el billón de pesos. La dotación de personal se reducirá levemente, de 13.454 a 12.978 cargos. El Senado mantendría 5.018 personas y Diputados recortaría 422 puestos
En negro y sin jefe: a qué se dedica y cuánto gana el sector de trabajadores qué más crece en la Argentina
El cuentapropismo informal, o sea en negro, creció 317% en un año. Son más de 2,1 millones de personas. Crecen frente a la caída del empleo formal, con ingresos bajos y presencia en comercio, construcción y servicios personales



