El Gobierno recibe ofertas para privatizar Transener: cuánto espera recaudar con la venta de su parte en la energética

La licitación será este miércoles y definirá el traspaso del 50% estatal en Citelec, la sociedad que controla la principal red de transporte eléctrico del país

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El proceso busca desprender al Estado de su participación en la compañía que opera la mayor red de transmisión eléctrica del país

Este miércoles, el Gobierno recibirá las ofertas para avanzar en la privatización de su participación en Citelec, la sociedad que controla Transener, el principal operador de transmisión eléctrica en alta tensión del país. La operación se realizará a través de un concurso público nacional e internacional, con un precio base de 206 millones de dólares.

La Secretaría de Energía abrirá los sobres con las ofertas técnicas en el marco del proceso para vender el 50% del capital accionario que aún mantiene el Estado. El objetivo es captar fondos para el Tesoro. A su vez, la venta forma parte del plan definido por el Gobierno para desprenderse de activos energéticos bajo control estatal, en línea con la estrategia oficial de reducir la participación pública en el sector.

El mismo proceso permitió ingresar USD 700 millones a las reservas internacionales con la venta previa de las principales represas hidroeléctricas del Comahue, lo que brindó liquidez fiscal frente a compromisos financieros relevantes.

Entre los inversores que podrían estar interesados figuran Edison Energía, controlada por Juan y Patricio Neuss y Genneia, presidida por Jorge Brito, quienes se presentarán en conjunto pero, en caso de ganar la apuesta, las acciones quedarán por separado; Central Puerto, cuyos principales accionistas son la familia Miguens-Bemberg, Eduardo Escassany y Guillermo Reca; y Edenor, bajo el liderazgo de José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti. La operación permitirá que el adquirente se convierta en accionista co-controlante de Citelec junto a Pampa Energía, la energética dirigida por el empresario argentino Marcelo Mindlin.

Un operador clave en la red eléctrica

La red de Transener y su subsidiaria Transba constituyen el eje del sistema de transmisión eléctrica, ya que cubren el 85% del total nacional mediante más de 20.000 km de líneas de alta y media tensión y más de 160 estaciones transformadoras ubicadas en diferentes puntos del país.

La operación apunta a transferir el control de la empresa que opera la red de alta tensión
La operación apunta a transferir el control de la empresa que opera la red de alta tensión

La compañía opera y mantiene la red de alta tensión en 500 kV y 220 kV, además del sistema troncal de la provincia de Buenos Aires en 132 kV y 66 kV. Estos servicios funcionan bajo concesiones de largo plazo, de hasta 95 años. “Estas concesiones son monopolios naturales regulados”, dice el documento de Enarsa que describe la compañía para su venta.

Transener es el único operador de alta tensión (500-220 kV) en el país, y la red nacional en conjunto suma 36.000 km de líneas de transporte y más de 400 subestaciones, con una capacidad instalada nacional de 43,4 GW distribuida entre generación térmica, hidráulica, renovable y nuclear. Según datos de Enarsa, la empresa mantiene una disponibilidad superior al 99,7% y un sistema tarifario que asegura rentabilidad periódica, bajo supervisión del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).

La estructura de la compañía incluye más de 1.770 colaboradores, organizados en cinco regiones operativas con centros de control integrados y monitoreo constante, lo que permite una operación eficiente desde el norte al sur del país, abarcando un trayecto de hasta 3.700 km de extensión.

Cómo funciona el negocio

El sistema eléctrico argentino separa las actividades de generación, transporte y distribución. En el caso de Transener y Transba, se trata de un servicio regulado, con tarifas definidas por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y bajo un esquema de concesión.

Sin embargo, en los últimos dos años, el mercado incorporó mayor flexibilidad, con la habilitación de mercados a término, contratos libres y obligaciones de cobertura del 85% de la demanda para las distribuidoras.

En este esquema, los ingresos de estas empresas provienen principalmente de tarifas reconocidas por el regulador, ajustadas por inflación y sujetas a penalizaciones en caso de indisponibilidad, así como ingresos complementarios por supervisión de obras de terceros y servicios de ingeniería, que en conjunto no superan el 2% de los ingresos totales. El segmento de transmisión representa solo el 5% del costo mayorista de energía y menos del 2% de la factura del usuario final.

Expansión, desafíos y oportunidades para el sector privado

La venta de la participación estatal en Citelec otorga al sector privado la oportunidad de profundizar la modernización y expansión del sistema bajo un modelo de concesión sujeto a objetivos de calidad y disponibilidad, con penalizaciones históricamente menores al 2% de los ingresos.

Las subestaciones forman parte de la infraestructura crítica que permite transportar energía a todo el país
Las subestaciones forman parte de la infraestructura crítica que permite transportar energía a todo el país

El régimen regulatorio privilegia la continuidad y la inversión privada en obras estratégicas, principalmente para facilitar grandes proyectos industriales y residenciales, con especial atención al desarrollo de la minería y la competitividad regional.

Las utilidades y dividendos para accionistas extranjeros se rigen por la regulación del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Para ejercicios iniciados a partir de 2025, no se requerirá aprobación previa cuando los fondos provengan de balances auditados, salvo salvedades expresas.

La estructura operativa y el régimen de incentivos mantienen a Transener y Transba como referencias de eficiencia dentro del sector, en virtud de su solidez financiera, estabilidad en ingresos y alta profesionalización de sus equipos. El impacto tarifario de la transmisión sobre el usuario final permanece bajo, en contraste con la importancia de la infraestructura mantenida y su aporte a la seguridad y calidad del sistema energético nacional.