Mercados: subieron las acciones argentinas y bajó el riesgo país en medio del repunte de las bolsas del mundo

Fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo y señales políticas desde Estados Unidos alimentan la recuperación de los principales índices bursátiles y las monedas de América Latina

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Panel de cotizaciones en la
Panel de cotizaciones en la Bolsa de Buenos Aires durante la jornada de recuperación de los mercados (Reuters)

La jornada financiera de Argentina y el resto de América Latina transcurrió bajo la influencia de señales mixtas provenientes del escenario internacional y de la crisis en Oriente Medio. Los mercados globales mostraron recuperación, aunque con una dosis de cautela, al compás de la caída abrupta de los precios del petróleo y nuevas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sugirió que la operación militar en Irán podría concluir antes de lo previsto. En este contexto, el S&P Merval avanzó 2,6% en pesos hasta 2.701.146,76 puntos, mientras que su versión en dólares subió 2,8%, y el riesgo país argentino se acercó a 550 puntos, en una jornada marcada por la volatilidad y las expectativas sobre el desenlace de la guerra en la región.

De acuerdo con Reuters, los precios del petróleo retrocedieron cerca de 10% tras máximos que superaron los 100 dólares por barril, con picos de hasta 119 dólares en algunas operaciones, debido al temor a una interrupción prolongada del suministro. Al cierre de la rueda, el Brent cotizó en 91,21 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) en 86,87 dólares, lo que impactó positivamente en la percepción de riesgo de los mercados emergentes. Según el reporte de Reuters, las declaraciones de Trump, quien afirmó que la ofensiva militar estadounidense e israelí había dejado a Irán sin armada, sin comunicaciones y sin fuerza aérea, impulsaron la recuperación de los activos de riesgo, en particular en los países latinoamericanos.

El S&P Merval en pesos exhibió un repunte diario de 2,6% y en dólares un avance de 2,8%, después de haber mostrado subas más pronunciadas durante la rueda. Las acciones líderes que integran el índice recortaron parte de sus ganancias iniciales, pero mantuvieron el sesgo positivo. Entre los papeles más destacados sobresalieron Metrogas (+6,7%), Transportadora de Gas del Norte (+6,3%), Loma Negra (+5,1%) y Edenor (+4,8%). En el mercado de Nueva York, los ADRs argentinos avanzaron hasta 7,8% con Central Puerto a la cabeza, seguida por Edenor (+6%), Loma Negra (+5,4%) y Telecom Argentina (+5%).

El descenso del riesgo país argentino resultó uno de los datos más relevantes de la jornada, ya que el indicador cayó hasta los 554 puntos básicos, tras haber rozado los 600 puntos durante el momento de mayor tensión financiera internacional. Este retroceso alejó al Gobierno argentino de la posibilidad de volver a los mercados internacionales para refinanciar vencimientos de deuda, pero representó un alivio temporal en la percepción de riesgo. Reuters consignó que los títulos soberanos locales que más subieron fueron el Bonar 2035 (+1,5%), el Bonar 2041 (+1,4%) y el Global 2041 (+1,3%).

El presidente Javier Milei participó en Nueva York de la “Argentina Week”, un foro dedicado a captar inversiones y fortalecer el vínculo con el sector financiero internacional. En su discurso de apertura, Milei afirmó que “tarde o temprano la tasa de interés va a bajar porque va a bajar el riesgo país, porque vamos a seguir pagando. Si se respeta el derecho de propiedad, las deudas se pagan”. El mandatario también sostuvo que “frente al shock externo –que asume transitorio– a Argentina le mejora los términos de intercambio” y remarcó su alineamiento con Estados Unidos, asegurando: “No tengo dudas de que los buenos vamos a ganar”, aunque aclaró que Argentina no participa del conflicto en Medio Oriente.

Un informe de la sociedad de Bolsa Cohen explicó: “Las acciones rebotan tras señales de un posible fin del conflicto. Contra un inicio marcado por temores a un shock energético, los mercados revirtieron las caídas ante señales de distensión en Oriente Medio y medidas para contener el precio del petróleo”. Este cambio de tendencia se reflejó en la mayoría de las bolsas latinoamericanas, donde el apetito por el riesgo regresó con fuerza luego de la corrección previa.

El desempeño de los mercados de América Latina acompañó al rebote global. El peso chileno escaló un 2,41% hasta 891,70/892,00 unidades por dólar, apoyado por la caída del dólar estadounidense y un alza del precio del cobre, su principal exportación. El índice IPSA de la Bolsa de Comercio de Santiago subió 1,34% hasta 10.568,04 puntos. En Colombia, el peso se fortaleció 1,38% a 3.715 unidades por dólar, acumulando tres sesiones consecutivas de subas, mientras que en México, el peso subió 0,51% a 17,508 unidades por dólar y el índice S&P/BMV IPC ganó 1,21% a 67.697,6 puntos.

La intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuó con la compra de reservas, lo que permitió una apreciación del peso mayorista de 0,78%, hasta 1.405 por dólar. En 44 ruedas consecutivas, la autoridad monetaria acumuló compras por 3.055 millones de dólares destinados a fortalecer las reservas internacionales.

A nivel internacional, Reuters informó que los principales índices de Wall Street cerraron con subas tras revertir pérdidas iniciales. El Dow Jones Industrial Average avanzó 0,55%, el S&P 500 subió 0,42% y el Nasdaq Composite ganó 0,61%. El cambio de tendencia respondió tanto a la expectativa de que la guerra en Irán pueda finalizar antes de lo anticipado como a la posibilidad de que el G7 libere reservas estratégicas de crudo. El presidente francés, al frente del grupo, solicitó un análisis a la Agencia Internacional de Energía para evaluar la capacidad de liberar volúmenes de petróleo de cada país miembro.

Las tensiones en Oriente Medio continuaron influyendo en el comportamiento de los mercados. El líder israelí Benjamin Netanyahu advirtió que la ofensiva “no está terminada”, mientras el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que su país no cederá hasta lograr la derrota de Irán. Por su parte, el gobierno iraní manifestó su disposición a resistir, lo que mantiene la amenaza de un bloqueo efectivo del flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz. El CEO de Aramco advirtió que la interrupción del tráfico de tanqueros puede acarrear “consecuencias catastróficas” para el mercado global de crudo.

La consultora Wood Mackenzie estimó que el conflicto en Irán recorta actualmente el suministro de petróleo y derivados del Golfo en 15 millones de barriles diarios, lo que podría llevar el precio del crudo a 150 dólares por barril en caso de un agravamiento. No obstante, la baja de precios registrada en la rueda alivió la presión sobre las economías importadoras de energía y facilitó el rebote de los activos de riesgo.

Entre los ADR argentinos negociados en Wall Street, Central Puerto encabezó las subas con un avance de 7,8%, seguida por Edenor (+6%), Loma Negra (+5,4%) y Telecom (+5%). Otras acciones que integran el índice Merval también registraron alzas destacadas, aunque recortaron parte de los avances iniciales ante la toma de ganancias y la persistente volatilidad internacional.

El clima de los mercados internacionales se mostró condicionado por la inminente publicación de datos de inflación en Estados Unidos, con la actualización del Índice de Precios al Consumidor de febrero y el índice de gastos de consumo personal de enero. Estos indicadores, cuya publicación está prevista para los próximos días, no reflejan todavía el impacto del reciente salto en los precios del petróleo, que podría modificar las expectativas sobre la política de tasas de la Reserva Federal.

En la plaza local, los títulos soberanos más operados, el Bonar 2035, el Bonar 2041 y el Global 2041, registraron subas de entre 1,3% y 1,5%, de acuerdo con Reuters. El riesgo país argentino, que se hundió hasta los 554 puntos básicos, permaneció en niveles elevados, lo que mantiene alejado al Gobierno del acceso pleno al financiamiento internacional.

Durante la jornada, los analistas siguieron revaluando los escenarios probables y ajustaron las posiciones de sus carteras ante la volatilidad persistente y los riesgos derivados del conflicto bélico. Con la guerra en Oriente Medio como telón de fondo, la semana cerró con el S&P Merval mostrando una baja semanal de 2% y un fuerte movimiento en las petroleras, que treparon hasta 8%. Mientras tanto, el riesgo país superó los 570 puntos en algún tramo de la rueda antes de retroceder hacia el cierre.