Cuánto tiene que ganar una familia para ser de clase media en CABA

La Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad también informó cuánto necesita una familia al mes para no ser considerada pobre y para quedar por encima del umbral de indigencia

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El costo de la canasta
El costo de la canasta básica total trepó a $1.440.147 en febrero y marca el límite para no ser considerado pobre en la capital VisualesIA

El costo de vida en la Ciudad de Buenos Aires volvió a incrementarse en febrero de 2026. Según el último informe de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad (DGEC), una familia tipo necesita, como mínimo, $2.269.216 al mes para integrar la clase media y hasta $7.261.490 para no ser considerada parte de los sectores acomodados.

El estudio, difundido por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad, evalúa los ingresos necesarios para distintos estratos sociales en un hogar compuesto por dos adultos de 35 años y dos hijos varones de 9 y 6 años, propietarios de la vivienda y sin empleados domésticos.

De acuerdo con los datos oficiales, la línea de indigencia, determinada por la Canasta Básica Alimentaria (CBA), se ubicó en $791.579, mientras que la de pobreza, medida por la Canasta Básica Total (CBT) alcanza los $1.440.147 mensuales.

Para no ser considerado pobre, el hogar debe superar los $1.440.147 de ingresos mensuales. El umbral para dejar de ser vulnerable y alcanzar el estrato “sector medio frágil” se sitúa en $1.815.373. La franja que define a la clase media va desde $2.269.216 hasta $7.261.490, según precisó el informe. Por encima de ese monto, la familia pasa a integrar los sectores de mayores ingresos.

Los valores corresponden a febrero de 2026 y evidencian el impacto de la inflación sobre el poder adquisitivo en la capital. El informe del organismo porteño señaló que los gastos de la canasta básica alimentaria y total aumentaron de forma sostenida en los últimos meses, impulsados fundamentalmente por el alza en alimentos y servicios.

De acuerdo con la entidad, estos valores se calculan en base a consumos típicos de bienes y servicios para el hogar y sirven como referencia para el diseño de políticas públicas y la medición de la situación social en el distrito. El informe también advierte que estos valores solo aplican a hogares propietarios de vivienda, ya que el costo del alquiler representa un gasto adicional significativo para quienes no cuentan con vivienda propia.

La clasificación de los hogares según el nivel de ingresos permite diferenciar los distintos estratos socioeconómicos en la Ciudad de Buenos Aires. Se considera indigentes a quienes no logran reunir el monto necesario para costear la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Por su parte, los denominados pobres no indigentes alcanzan a cubrir la CBA, pero no logran reunir los ingresos suficientes para la Canasta Básica Total (CBT).

El incremento de los precios
El incremento de los precios y la suba constante de la inflación modificaron los umbrales de ingresos y profundizaron las brechas entre los diferentes niveles socioeconómicos en la Ciudad de Buenos Aires REUTERS/Agustin Marcarian

La metodología utilizada en la Ciudad distingue dentro de los sectores medios entre el grupo “frágil” y la “clase media” propiamente dicha. El sector medio frágil abarca a quienes pueden solventar la canasta total, aunque sus ingresos no superan en más de un 25% ese valor. En cambio, se considera clase media a los hogares cuyos ingresos superan ese umbral, sin llegar a cuadruplicar el monto de la CBT. Esta diferenciación resulta útil para observar situaciones de estabilidad o vulnerabilidad dentro del universo de hogares que no se encuentran por debajo de la línea de pobreza.

El informe señala que las referencias para las canastas y las líneas sociales se actualizan todos los meses, tomando como base los precios relevados en la Ciudad de Buenos Aires. Este sistema, vigente desde 2008, se complementa con datos sobre ingresos, lo que permite estimar qué porcentaje de la población queda por debajo de cada umbral y cómo se distribuyen los hogares en los diferentes estratos.

En este sentido, el informe resalta que el ingreso mínimo requerido para integrar la clase media en la capital se posiciona entre los más elevados del país. Esto responde tanto a la dinámica de precios como al nivel de consumo característico de la Ciudad. La actualización mensual de estos valores es clave para que el diagnóstico social refleje con mayor precisión la situación económica del momento.

El informe atribuye el aumento en los requisitos para pertenecer a la clase media a la aceleración de la inflación y al encarecimiento de los productos y servicios considerados en las canastas. Este contexto afecta especialmente a los sectores más vulnerables y a los segmentos medios frágiles, quienes pueden experimentar retrocesos sociales ante variaciones negativas en los precios o en sus fuentes de ingreso.