Miguel Kiguel estimó a qué precio llegará el dólar a fin de año

El economista anticipó el valor que podría tener la divisa en diciembre, en medio de una eventual unificación cambiaria que el gobierno tiene previsto implementar. Explicó cuáles serían las consecuencias en el mercado y cuál es la proyección de otros analistas

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El ex secretario de Finanzas,
El ex secretario de Finanzas, Miguel Kiguel, analizó el posible valor del dólar hacia fin de 2025 y lo vinculó con la salida del cepo (Colin Boyle)

El economista Miguel Kiguel analizó el panorama cambiario para los próximos meses y detalló cuál podría ser el valor del dólar hacia finales de 2025. La estimación surge en el contexto de la esperada eliminación de las restricciones cambiarias, una medida que el presidente Javier Milei reiteró en distintas oportunidades desde su asunción en diciembre de 2023.

En declaraciones a Ahora Play, Kiguel afirmó que el gobierno confirmó su intención de remover el cepo antes de terminar el año. Frente a ese escenario, el especialista consideró que el dólar podría alcanzar un valor cercano a los $1.200. Esa cifra implicaría, según explicó, una devaluación de aproximadamente 15%.

Kiguel sostuvo que, en su visión, ese ajuste no generaría un impacto significativo sobre la inflación. El economista remarcó que la cifra proyectada no debería provocar alteraciones graves en el mercado ni representar un problema severo para el poder adquisitivo de la población.

La estimación que Kiguel difundió coincide en gran parte con los datos relevados en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según esa encuesta mensual, el tipo de cambio oficial mayorista podría cerrar diciembre de 2025 en torno a los $1.201.

El relevamiento reúne proyecciones de distintas consultoras económicas, bancos privados y analistas de mercado que presentan sus pronósticos al organismo monetario. Si bien existen diferencias puntuales entre cada firma, el consenso general ubica al dólar mayorista alrededor de los $1.200, un número muy similar al que Kiguel compartió en su análisis.

Otras entidades internacionales también elaboraron informes recientes sobre el futuro cambiario de la Argentina. En ese sentido, un documento elaborado por Bank of America (BOFA) proyectó que el tipo de cambio oficial podría ubicarse en torno a $1.400. Esa cifra responde a un escenario donde el Gobierno logre cerrar un acuerdo formal con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y, como resultado, consiga nuevos desembolsos por parte del organismo.

El último relevamiento de expectativas
El último relevamiento de expectativas de mercado del Banco Central proyectó un dólar oficial de $1.201 para diciembre

El reporte de BOFA advirtió que la eventual obtención de dólares frescos permitiría robustecer las reservas internacionales del BCRA, un factor considerado clave para poder implementar la eliminación del cepo sin sobresaltos. Sin embargo, el informe subrayó que, aún con esa asistencia financiera, el dólar oficial podría experimentar una mayor presión al alza si la inflación no muestra una desaceleración sostenida.

En paralelo, las proyecciones del LatinFocus Consensus Forecast, un relevamiento que incluye estimaciones de 50 consultoras y bancos privados, indicaron que el dólar mayorista podría ubicarse alrededor de $1.348 hacia fines de diciembre. Según ese mismo informe, el dólar paralelo, que opera fuera del mercado formal, podría cerrar el año en $1.332.

La evolución de las diferentes cotizaciones del dólar se mantiene como una de las principales variables de seguimiento para el mercado financiero local. En el contexto actual, el Gobierno de Milei ratificó en más de una ocasión su decisión de avanzar con la unificación cambiaria antes de que termine 2025. De acuerdo con las declaraciones oficiales, el Ejecutivo buscará que la medida no provoque una disparada abrupta en el tipo de cambio.

Para concretar ese objetivo, el equipo económico que lidera el ministro Luis Caputo monitorea de cerca la evolución de las reservas internacionales y la dinámica de la balanza comercial. Desde el Ministerio de Economía subrayaron que la acumulación de divisas en el BCRA representa un requisito indispensable para implementar una salida ordenada del cepo.

Miguel Kiguel aclaró que la cifra de $1.200 que él proyectó no implica necesariamente un salto disruptivo en el mercado. A su criterio, una devaluación moderada, que no supere el 15%, permitiría absorber el impacto de la unificación cambiaria sin disparar una nueva espiral inflacionaria.

El economista explicó que, en el marco de un esquema de libre acceso al mercado cambiario, los valores que se registren en el segmento oficial y en los distintos tipos de cambio alternativos tenderían a converger hacia un único precio de equilibrio. Sin embargo, aclaró que ese proceso podría presentar ciertas fluctuaciones temporales.

Entre los factores que podrían influir sobre la velocidad de esa convergencia, Kiguel mencionó la evolución de las expectativas de inflación, el resultado de las negociaciones con el FMI y el desempeño de las exportaciones agroindustriales, que representan la principal fuente de ingresos de divisas para el país.

El levantamiento del cepo representa uno de los temas centrales dentro del programa económico de la actual gestión. Desde el inicio del mandato de Milei, el oficialismo planteó que la permanencia de las restricciones cambiarias constituye una de las principales trabas para la llegada de inversiones extranjeras y el ingreso de capitales privados.

Los analistas de mercado coinciden en que una eventual salida desordenada del cepo podría generar episodios de alta volatilidad cambiaria. No obstante, desde el Ministerio de Economía sostienen que la combinación de un ajuste fiscal profundo, junto con una acumulación sostenida de reservas, debería brindar las condiciones necesarias para avanzar hacia un esquema de libre acceso al mercado sin sobresaltos graves.

Miguel Kiguel remarcó que la estimación de $1.200 debe interpretarse como un valor de referencia, sujeto a la evolución de múltiples factores externos e internos. El economista explicó que cualquier desviación significativa en las variables clave, como la inflación, el nivel de actividad económica o la evolución de los precios internacionales de las commodities, podría modificar sustancialmente esa proyección.

Más allá de las diferencias puntuales en cada informe, tanto las consultoras locales como los bancos internacionales coinciden en que el proceso de unificación cambiaria y el nuevo valor de equilibrio para el dólar dependerán de la consistencia del plan económico global. Esa visión implica que las políticas fiscales, monetarias y cambiarias deberán mostrar una fuerte coordinación para evitar episodios de inestabilidad.