
El Fondo Monetario Internacional explicó este viernes, en la letra chica de la última revisión que hizo su equipo técnico y aprobó el directorio, que el contexto electoral -además de medidas cuestionadas y el efecto de la sequía- perjudicó las chances del Gobierno de cumplir con las metas y, a diferencia de otros informes de staff, llamó a todas las fuerzas políticas que intentan llegar a la Casa Rosada a mantenerse dentro del programa vigente y recomendó medidas para la próxima administración.
El FMI consideró que los últimos meses hicieron “descarrilar” (off-track) el programa con la Argentina. El impacto de la sequía en las cuentas públicas y los desvíos respecto de lo que esperaba el organismo -opuesto a una moratoria jubilatoria y partidario de acelerar más el recorte de subsidios y el gasto en salarios públicos- alejaron cualquier chance de cumplir con las metas de los dos primeros trimestres.
La de reservas, por caso, fue incumplida por USD 11.000 millones, hubo un déficit primario 0,3% del PBI más alto del previsto en el primer semestre y solo en el primer semestre se utilizó todo el cupo de emisión monetaria para asistir al Tesoro en todo el año.
Descarrilamiento
El informe reconoce que el programa se fue de los carriles previstos y que necesitará un paquete de medidas, algunas de ellas ya anunciadas por el Gobierno, como la devaluación, una tasa de interés más alta, decisiones que refuercen la recaudación tributaria y una aceleración del recorte de subsidios a las tarifas eléctricas. No descarta, además, que la volatilidad política y financiera que pueda atravesar la economía en los meses electorales no obligue a tomar medidas más drásticas. Para el FMI, las metas siguen siendo la acumulación de reservas y una desaceleración sostenida de la inflación.
En numerosos tramos del extenso staff report el organismo plantea cómo el calendario electoral implicó una fuente adicional de tensión económica. “La dinámica electoral ha complicado la formulación de políticas y ha aumentado las incertidumbres. Los desvíos en las políticas reflejaron restricciones políticas y consideraciones electorales, incluido el hecho de que el ministro de Economía, Sergio Massa, también es candidato presidencial, y las incertidumbres políticas se sumaron a las tensiones más recientemente”, planteó un pasaje.

Los próximos pasos que prevé el Fondo para “encarrilar” el programa incluyen sostener la corrección cambiaria post PASO, tasas de interés altas y un corset fiscal más apretado, con una novedad principal: dos aumentos de tarifas de energía eléctrica de acá a fin de año.
Dólar en línea con la inflación
La entidad pareciera dejar saber que no está a favor de mantener el tipo de cambio fijo en los $350 que fijó el BCRA tras las PASO, sino que debería mantener el ritmo de depreciación en línea con la inflación. “Asegurar ganancias de competitividad requerirá políticas macroeconómicas estrictas, así como una cuidadosa calibración de la tasa de crawl a la inflación y la evolución de la acumulación de reservas. Será necesaria una estrecha vigilancia de la liquidación prevista del stock inusualmente grande de financiación de importaciones, incluso para mitigar los riesgos de refinanciación y asegurar objetivos de acumulación de reservas”, dice el staff report.
En términos fiscales, el FMI espera que durante el segundo semestre, aun en contexto de campaña electoral, el gasto público caiga 11% en términos reales hasta fin de año y haga posible cumplir la meta anual de 1,9% del PBI como techo del déficit primario. Para eso, reclama “esfuerzos significativos, movilizar temporalmente los ingresos en divisas de las importaciones y contener el gasto público”.
Un elemento central para la política fiscal será la ecuación de subsidios y tarifas. “Se requieren mayores esfuerzos para alinear las tarifas con los mayores costos de producción (tras la devaluación del tipo de cambio) (...). Las autoridades anunciarán su decisión de ajustar los precios de la electricidad mediante la emisión de una resolución a partir del 1° de septiembre, para usuarios residenciales de ingresos bajos y otros de ingresos medios, así como para usuarios residenciales más pequeños. Mientras tanto, los precios de la electricidad para los usuarios residenciales de altos ingresos seguirán evolucionando con los costos de producción”, anticipó el Fondo. También aseguró que debería haber una revisión adicional antes de fin de año.
En ese contexto, y ante la cercanía de las definiciones electorales, el FMI hizo su propia lectura del panorama y dejó un mensaje político. “El nuevo paquete de políticas cuenta con el apoyo general de la coalición gobernante, se está implementando inmediatamente antes de las elecciones nacionales y presidenciales, y en un contexto en el que el actual ministro de Economía también es candidato presidencial”, consideró.

A continuación, el organismo buscó comprometer a gobierno y oposición en lo que venga después de los votos. “Los principales candidatos de la oposición, basándose en sus plataformas políticas publicadas y en las recientes discusiones del personal con sus asesores económicos, apoyan el compromiso continuo con el Fondo, como objetivos del programa actual, incluida una consolidación fiscal más acelerada a mediano plazo para asegurar la sostenibilidad de la deuda, abordando alta inflación, reconstruir las reservas internacionales y devolver a Argentina a un crecimiento más sostenible e inclusivo”, mencionó el equipo técnico del FMI.
El staff report, incluso, arriesga algunos números para la próxima administración. Plantea que en los primeros tres meses de 2024 el próximo Gobierno deberá sumar otros USD 6.000 millones de reservas netas, tendrá prohibida la asistencia monetaria desde el Banco Central y tendrá un margen menor para la intervención en los mercados de futuros.
“Más allá de este año, será necesario un enfoque más ambicioso para abordar los desequilibrios macroeconómicos y poner a Argentina en una senda de crecimiento más sostenible. Resolver los desafíos profundamente arraigados de Argentina probablemente llevará muchos años y requerirá acciones políticas firmes por parte de futuras administraciones”, opinó el staff.
“Para hacer frente a la alta inflación y mejorar la sostenibilidad externa y fiscal se requiere, ante todo, acelerar los esfuerzos de consolidación fiscal que también protejan las medidas prioritarias de gasto social y de infraestructura. Esto debería ir acompañado de nuevas correcciones en los precios relativos y una flexibilización gradual (...) de las medidas de gestión de los flujos de capital a medida que se abordan los desequilibrios y mejora la cobertura de las reservas. También se requieren reformas del lado de la oferta para impulsar el potencial exportador de Argentina y mejorar su viabilidad externa”, concluyó.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
El Banco Central no compró dólares por tercera vez en el año y rompió una racha de 27 días consecutivos con saldo positivo
La autoridad monetaria no intervino en el mercado cambiario. Los antecedentes previos se remontan a fines de julio y principios de enero de 2026

El Banco Nación bajó la tasa para refinanciar a las familias con problemas de deudas ante la mora récord: quiénes pueden acceder
La medida de la entidad pública apunta a reducir cuotas, extender plazos y ofrecer alternativas para usuarios que atraviesan dificultades para sostener sus pagos
El dólar subió, pero se ubica 25% por debajo del techo de la banda cambiaria
La divisa mayorista cerró a $1.511,50, con escasos negocios de USD 300 millones debido al feriado en EEUU. Al público en el Banco Nación continuó a $1.530
Los alquileres en CABA subieron menos que la inflación en el año: cuánto cuesta un dos ambientes, según el barrio
De la mano de una mayor oferta y relativa estabilidad macroeconómica, los aumentos se moderaron en los últimos meses



