
“Según la información relevada por la Encuesta de Indicadores Laborales en los principales centros urbanos del país, en febrero de 2023 el nivel de empleo privado registrado en empresas de más de 10 personas ocupadas se incrementó un 0,2% con relación al mes anterior. Este incremento se debe, fundamentalmente, a los aportes de los sectores de la Construcción, la Industria manufacturera y los Servicios financieros a las empresas”, destaca la cartera laboral en su análisis mensual.
Y agrega el informe oficial: “La demanda laboral, expresada por la tasa de búsqueda, resultó menor que la del mes pasado, siendo un comportamiento habitual en los meses de febrero de cada año. Mientras que la proporción de puestos de trabajo que quedaron sin cubrir, medido a partir de la tasa de no cobertura, presenta en febrero de 2023 un valor superior al de enero”.
Analizada en el mediano plazo, el informe considera que “La proporción de puestos de trabajo que quedaron sin ocuparse en febrero 2023, si bien resulta relativamente alta, se ubica en un valor promedio para los meses de febrero de 2013 a 2018 cuando se advierte un nivel de búsquedas laborales similar al actual”.

Sin embargo, la vacante del 8,7% de los puestos a cubrir en febrero no sólo resultó la más alta desde junio 2022, sino que incluso superó en 1,7 puntos porcentuales a la detectada por la EIL en igual mes del año pasado, aunque en su interior se advierte un claro cambio en la composición.
Así, mientras que en febrero de 2022 las mayores dificultades de las empresas se localizaron en la franja de los técnicos que representaba el 19% del total de los puestos de trabajo y ahora 17,5%, con 43,2%, se redujo a 30,1% de las búsquedas insatisfechas; y la de profesionales (10% de la nómina) se achicó de 26,2% a 8,8%; la falta de operarios calificados (entre 51% y 52% del total) pasó a explicar del 28% a más del 54% de las posiciones a cubrir. También aumentó la vacancia en el segmento del personal sin calificación, se elevó a 2,7% a 6,7% del total de las posiciones no completadas en el mes.
Cabe recordar que una de las mayores limitaciones que ofrece el mercado laboral argentino es que según la última Encuesta Permanente de Hogares del Indec casi 1 de cada 3 ocupados (en blanco y en negro) no tiene nivel de estudios secundario completo, y apenas 4 de cada 10 acredita un clima educativo superior.
No obstante, la cartera laboral resalta que “Las expectativas netas de las empresas con relación a la contratación de personal para los próximos tres meses continúan siendo positivas (2,7%). Este indicador surge de la diferencia entre la proporción de empresas que esperan aumentar sus dotaciones y aquellas que esperan disminuirla: del 5,4% del total de las empresas que declaran que harán cambios en sus dotaciones en los próximos 3 meses, el 4,1% espera aumentar la dotación y el 1,3 % estima que la reducirá”.

De lo anterior surge que apenas poco más de 1 de cada 25 empresas planifica ampliar la nómina en el período marzo a mayo, fenómeno que está alineado con el subibaja que el Indec registra en dos grandes sectores de actividad: la industria (subió 6,7% interanual en enero y cayó 1,4% en febrero); y la construcción 2,6% y menos 6,3% en esos meses respecto de un año antes.
Diferentes intensidades, pero similar comportamiento midió el organismo oficial de estadística en la serie desestacionalizada que permite comparar de manera homogénea un mes con cualesquiera de la serie.

Pese a ese cuadro, “La información relevada por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) y la procesada del registro administrativo del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran la prolongación de la fase de crecimiento del empleo asalariado registrado del sector privado en los meses de enero y febrero de 2023. De acuerdo con la información proveniente del SIPA, en enero de 2023 el empleo asalariado registrado del sector privado creció un 0,3% con respecto al mes anterior (serie sin estacionalidad). Así, 17 mil personas accedieron al empleo asalariado formal privado en el primer mes del año”, resalta la cartera laboral.
Y agrega: “Con la variación positiva observada en enero de 2023, se acumulan 30 meses de crecimiento consecutivo del empleo asalariado registrado del sector privado. A lo largo de esta fase expansiva, que se extiende a lo largo de dos años y medio, 500 mil personas lograron acceder a puestos de trabajo asalariados formales en empresas privadas. La fase actual constituye el período de crecimiento más prolongado de, al menos, los últimos 14 años (la única fase que se aproxima a la presente es la que se extendió durante 28 meses, entre septiembre de 2009 y diciembre de 2011)”.
Mejor, pero no tanto
Además, detalla el análisis de Trabajo, “en este último mes se alcanza un nuevo hito: el número de trabajadores y trabajadores con empleo asalariado registrado en enero de 2023 es el más elevado desde 2009, cuando se inició la serie estadística. En enero de 2023 se contabilizan alrededor de 6.295.000 de trabajadores con empleo formal: un 0,2% más que en el máximo anterior de diciembre de 2017, un 1,2% más que en diciembre de 2015 y 12% más que en enero de 2009 (correspondiente a la serie sin estacionalidad)”.

Sin embargo, si se considera la tasa de crecimiento vegetativo de la población, y también de la fuerza laboral o en condiciones de presentarse a buscar un empleo remunerado -fue según el Censo de 2022 de 1% anual acumulativo- surge que los 6,15 millones de ocupados en la franja de asalariados registrados en el sector privado 14 años atrás debieran haber aumentado a 6,47 millones de personas en 2023, implica una oferta de trabajadores insatisfecha de más de 170 mil personas que espera acceder a un empleo en esa franja.
Claramente, ese atraso responde al estancamiento que afecta a una economía carente de políticas de largo plazo sostenidas y sustentables, por la falta de incentivos a la inversión productiva y a la conquista de mercados, y el exceso de regulaciones de precios y de impuestos, incluso al sector exportador cuando se necesitan dólares para poder importar insumos y máquinas que no se producen en el país.
Concluye el análisis de la cartera laboral: “El empleo presentó distinta intensidad de crecimiento de acuerdo con el sector de actividad. Se destaca la tendencia en ascenso del sector de la Construcción que, luego de la caída estacional de diciembre recupera el comportamiento creciente de los últimos dos años. El aumento mensual del empleo en este sector ascendió al 1%. En tanto, la Industria manufacturera y los Servicios financieros sostienen valores positivos, alcanzando un crecimiento de 0,3 y 0,4% respectivamente. Por su parte, el sector Comercio restaurantes y hoteles presenta una variación positiva de 0,2 por ciento”.
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