
Las tasas mensuales de inflación se suceden con niveles que tienden a estar cada mes por encima de las previas y de las de por si -aparentemente- pesimistas previsiones del mercado. Con los precios desanclados, el Banco Central (BCRA) finalmente se decidió a ajustar las tasas de interés de manera tal que tengan la posibilidad de empatar, o al menos quedar cerca, de la variación promedio de los precios al consumidor que releva el Indec.
En ese contexto, a la hora de tener que colocar depósitos en pesos se vuelve más difícil de lo habitual decidir entre los dos opciones más buscadas: el plazo fijo tradicional a 30 días y el plazo fijo UVA, que ajusta por inflación, con un período mínimo de inmovilización de 90 días para mantener las condiciones pactadas.
A mediados del mes pasado, el BCRA subió la tasa de interés de referencia 550 puntos básicos para llevarla al 75% anual. Fue la novena suba de tasas del año y parte de un acelerado endurecimiento de la política monetaria que siguió a los cimbronazos de junio y julio, con derrumbe de bonos en pesos y la salida de dos ministros de Economía en menos de un mes.
El apretón monetario, 23 puntos porcentuales de suba de tasas en menos de dos meses, generó por primera vez en lo que va del gobierno de Alberto Fernández la posibilidad de que las tasas de interés efectivas a un año compitan mano a mano con la inflación.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora el BCRA, y que consulta a 39 especialistas todos los meses, estima que la inflación de septiembre estuvo en torno al 6,7%, luego del 7% de agosto y 7,4% de julio. El rendimiento de un plazo fijo para personas humanas y por hasta $10 millones, determinado en el 75% nominal anual junto con la suba de la tasa de referencia, equivale a un resultado en 30 días del 6,16%. Todavía no alcanza las expectativas. Pero se acerca.
Mientras tanto, el plazo fijo UVA viene siendo una de las herramientas con las que los ahorristas buscan hacerle frente al efecto de la inflación sobre las tenencias en pesos. Aunque sigue de atrás a los precios, porque el ajuste de capital en base al IPC Indec tiene una cierta demora, es lo más cercano a un blindaje contra la inflación con el que cuentan los minoristas.
Pero el plazo fijo UVA tiene sus defectos. La versión más popular, la opción precancelable con tasa adicional al ajuste del 1% anual tiene un plazo mínimo de 90 días, mucho más de lo que acostumbran colocar los ahorristas más tradicionales. Y aunque como su nombre lo indica es precancelable, en caso de retirar el dinero antes de cumplido el plazo pactado, el premio que paga deja de ser la tasa inflación, y obtiene una tasa de interés predeterminada del 71% anual. Menos que un plazo fijo tradicional a 30 días.
Entonces, la opción UVA es claramente más incómoda. Para igualar los plazos, conviene comparar a un plazo fijo UVA con tres plazos fijos a 30 días consecutivos. Y el resultado, aunque es certero en el caso de plazo fijo tradicional (se puede conocer de antemano) es sólo una estimación en el caso del depósito UVA porque para conocer cuánto va a pagar hay que usar expectativas de inflación que surgirá de la medición del Indec.
En base a las previsiones del REM del BCRA, entonces, quien coloque $100.000 en un plazo fijo UVA cobrará dentro del 90 días $120.058, es decir un rendimiento directo del 20,6%. Esto es considerando previsiones de suba del IPC Indec del 6,7% para septiembre, 6,2% en octubre, 6% en noviembre.
En caso de que los datos de inflación sean mayores a lo esperado, el rendimiento será más alto y, a la inversa, si las cifras del Indec son menores a las esperadas en el REM, el rendimiento será más bajo.
En el caso de un plazo fijo tradicional a 30 días, en el que el resultado se puede precisar de antemano, quien coloque el próximo martes $100.000 a tasa nominal anual del 75% y renueve dos veces tanto capital como intereses a esa tasa hasta completar 90 días de colocaciones, recibirá $119.657, es decir un rendimiento directo del 19,6 por ciento.
De ahí surge que el claro ganador es el rendimiento del UVA. Pero sin embargo, esa no parece ser la opinión de los ahorristas, puesto que el stock de plazos fijos ajustable por inflación en el conjunto del sistema financiero cayó en septiembre por primera vez en el año.
La distancia ahora tan pequeña entre las expectativas de variación de los precios al consumidor y los resultados esperables del plazo fijo tradicional hizo que más personas se inclinaran por la flexibilidad de las colocaciones a 30 días, tal vez a la espera de nueva suba de la tasa de interés de referencia del Banco Central.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
La recaudación tributaria de El Salvador en 2025 supera previsiones oficiales y alcanza USD 7,986.1 millones
Los ingresos tributarios rebasaron en USD 255.9 millones el monto presupuestado, impulsados por un crecimiento anual del 8.4 %, según el reporte de la Dirección General de Tesorería y el Ministerio de Hacienda

Las ventas de autos 0 km de enero no alcanzaron el objetivo del sector y quedaron un 5% abajo de 2025
En el primer mes del año se patentaron 66.000 autos nuevos, lo que significa el segundo mejor mes desde 2019. Volkswagen volvió a ser la marca más vendida y la pick-up Toyota Hilux el modelo más demandado

Se triplicó la cantidad de cheques rechazados por falta de fondos en el último año
El último informe de pagos minoristas del Banco Central mostró que en diciembre se rechazaron más de 119.000 cheques por esa causa

Jornada financiera: acciones y bonos cerraron en baja en medio del desplome del oro y la plata
Wall Street operó negativo y los metales se hundieron hasta 30% en el día, con tomas de ganancias también para activos argentinos. El riesgo país se acercó a los 500 puntos
Los argentinos compraron más de USD 26.000 millones desde la salida del cepo cambiario
En diciembre, cerca de 1,5 millones de argentinos compraron USD 2.186 millones en el mercado formal. El efecto de las elecciones y el comportamiento mes a mes del mercado cambiario



