
Belong, la plataforma digital para propietarios e inquilinos fundada por el argentino Alejandro Resnik, reunió USD 80 millones en su cuarta ronda de financiamiento y se prepara para expandirse por Estados Unidos. Hoy funciona en 5 grandes centros urbanos (de más de 5 millones de habitantes) y espera llegar a 9 antes de fin de año. Y entre sus inversores se destaca Andreessen Horowitz (A16z), uno de los fondos de inversión más relevantes de Silicon Valley que impulsó a Airbnb desde sus comienzos.
¿Cómo funciona Belong? A la manera de un Airbnb para los alquileres superiores a un año de duración. La plataforma junta a propietarios e inquilinos, los ayuda a cerrar el contrato y se encarga del mantenimiento: si se rompe un caño, el inquilino ingresa a la app de Belong y pide un plomero, el propietario aprueba uno de tres presupuestos y listo. Ninguno de los dos se ocupa de gestiones o trámites.
Al propietario, Belong le asegura el cobro del alquiler mensual el día 1 del mes, sin importar si el inquilino fue puntual o se atrasó. Al inquilino, le permite pagar el depósito en pequeñas cuotas a lo largo de todo el contrato y además lo ayuda a ser propietario: un 3% del alquiler que paga es invertido para generar un capital que le permita acceder a un crédito hipotecario. Cada 100 dólares que paga de alquiler, 3 dólares van a un fondo que le permitirán salir de la rueda eterna de alquilar.
Con este esquema, Belong ya administra el alquiler de propiedades por un valor de USD 2.000 millones, tiene registrados 10.000 clientes entre propietarios e inquilinos, administra USD 100 millones anuales (en dos años espera llegara USD 300 millones) y genera entre 200 y 300 nuevos contratos cada mes. Como pasa en todo proyecto de esta clase, a 4 años de su creación la empresa aún no es rentable; recién lo será en 2024.

¿En qué invertirá Belong los USD 80 millones que le confiaron sus inversores? En talento. Y parte de ese talento, será argentino. Para expandirse, saldrá a buscar 200 profesionales en la Argentina y en México para ocupar puestos en Ingeniera, desarrollo de producto y data-science. Un año atrás, con su anterior ronda de inversión de USD 58 millones, reclutó 40 profesionales en la Argentina. La mayoría de ellos trabaja en forma remota.
“La Argentina sigue teniendo una enorme ventaja en el campo de la economía del conocimiento. Podríamos contratar gente de cualquier país pero en la Argentina hay un capital humano excelente, grandes universidades en cualquier lugar del país que preparan buenos ingenieros. Aunque el potencial del país lamentablemente esté truncado en muchos sentidos, hay enormes recursos”, dijo Resnik a Infobae desde su oficina en Silicon Valley. Belong tiene otras sedes en Utah y Miami. También posee una sede en Filipinas, donde desarrolló el área de back office.

Espera que esta inversión que recibió lo ayude a “profundizar los lazos con el talento de la región” aún cuando no tiene en sus planes replicar en ningún país de América latina el modelo que ya impulsó con éxito en Estados Unidos. Los 500 empleados de Belong, desde un ingeniero hasta un plomero que hace reparaciones, tienen participación accionaria en la empresa.
Flores, Boston y Silicon Valley
La historia de Alejandro Resnik combina pasión emprendedora, preparación académica y una gran cuota de american dream. Arranca en el barrio de Flores, donde se crió y vuelve cada año a pasar las fiestas con su familia. Los primeros pasos para programar los dio con la Commodore 64 que le regalaron sus padres, en la escuela primaria. Luego siguieron el título secundario en la Escuela ORT y el de ingeniería en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). También sus dos primeras empresas: una de dominios de Internet y otra venta de alimentos saludables.
Luego, el salto a Estados Unidos, donde reside hace 10 años. Se radicó en Boston, estudió en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) y obtuvo un MBA. Allí creó su tercer emprendimiento: Beepi, un sitio de compraventa de autos usados que en dos años llegó a valer USD 500 millones y se fusionó con un competidor, Vroom, en 2016. Silicon Valley fue el paso siguiente. Trabajó en Andreessen Horowitz (A16z), el mismo que hoy es su inversor estrella, tal como en su momento lo fue de Airbnb. Y ahí empezó a crear Belong.
A pesar de estar ubicado en el centro mundial de la innovación tecnológica, a la hora de explicar su visión empresarial pone a las personas en el centro: “Para progresar, el sistema que mejor funciona es el que menos se mete en las relaciones humanas. La riqueza no es estable, hay que generarla. El estadio normal es que somos todos pobres. Para generar riqueza, se necesita capital humano al que se le permita llegar a su máximo potencial”.
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