
El gobernador del Banco Central de Inglaterra Andrew Bailey lanzó una advertencia en las últimas horas que alertó a los inversores de criptomonedas. “Cómprenlas solo si están preparados para perder todo su dinero”, dijo el funcionario más importante de la política monetaria de ese país.
Bailey manifestó su oposición a la denominación “criptomonedas”, sino que cree que deberían ser llamados “criptoactivos”. Y repitió uno de los argumentos que suelen utilizar quienes se oponen a este tipo de activos porque no tienen valor “real” ni son emitidos por un banco central. “Solo enfatizaría lo que he dicho varias veces en los últimos años, me temo que no tienen valor intrínseco”, comentó.
“Lo siento, voy a decir esto de nuevo sin rodeos: cómprelas solo si está preparado para perder todo su dinero”, concluyó Bailey. No es la primera vez que algún experto alerta sobre las posibilidades de que se “pinche” la burbuja de las criptomonedas.
El multimillonario Warren Buffett ha sido un crítico fuerte de Bitcoin en los últimos años, desestimando repetidamente la criptodivisa como algo sin valor y un activo arriesgado y especulativo, según un artículo de Business Insider.

“Las criptodivisas básicamente no tienen valor y no producen nada. No se reproducen, no pueden enviarte un cheque, no pueden hacer nada, y lo que esperas es que alguien más venga y te pague más dinero por ellas más tarde, pero entonces esa persona tiene el problema. En términos de valor: cero”, cuestionó Buffett.
“Es ingenioso y el blockchain es importante, pero Bitcoin no tiene ningún valor único, no produce nada. Puedes mirarlo todo el día y no vienen pequeños Bitcoins ni nada de eso. Es una ilusión básicamente”, concluyó.
Recientemente el economista Nouriel Roubini, célebre por sus previsiones sobre la crisis financiera mundial de 2008 y 2009, también habló de forma crítica a las criptomondas. “Hacer referencia al bitcoin o a otras criptodivisas como ‘moneda’ es inapropiado. No son una unidad de cuenta: prácticamente nada tiene precio. No son un medio de pago escalable: con el bitcoin puedes hacer cinco transacciones por segundo mientras que la red Visa hace 24.000”, aseguró.
“Ni siquiera están denominados de una manera coherente que permita a los usuarios comparar precios relativos de bienes”, cuestionó Roubini. “Los Picapiedra tenían un sistema monetario más sofisticado basado en un punto de referencia: los hombres de las cavernas de dibujos animados usaban conchas de mar”, llegó a ironizar.

¿Se vienen las cripto emitidas por bancos centrales?
Las críticas de algunos economistas y académicos a criptomonedas se refiere básicamente a monedas como bitcoin, ethererum o dogecoin, que no tienen respaldo de ninguna entidad financiera tradicional. La novedad es que también los bancos centrales están interesados en emitir dinero digital. The Economist sugirió recientente que hay entidades centrales que podrían emitir “govcoins”, es decir, criptos producidas directamente por los Estados.
Según la revista inglesa, un cambio de esas características sería disruptivo, porque esas monedas (versión digital de las ya existentes en los respectivos países, o alternativas oficiales) permitirían que la gente deposite su dinero directamente en los bancos centrales, saltando intermediarios y fuentes de crédito habituales, como bancos y financieras.
Al respecto, en un reciente zoom sobre criptomonedas, Walter Pimenta, vicepresidente senior de productos e innovación para América Latina de Mastercard, resaltó que a partir del desarrollo del e-commerce y el avance de la “inclusión digital”, ambos estimulados por la pandemia, en la Argentina se produjo una aceleración de las “tecnologías de pago sin contacto” y un mucho mayor conocimiento de las monedas digitales.
Pimenta precisó que hay 66 bancos centrales del mundo trabajando en diferentes estadios de desarrollo de monedas digitales, esto es, en una representación digital de su propia moneda. Las monedas de los bancos centrales, dijo Pimenta, serían más fiables, porque nacen conectadas a tres principios básicos sobre los que reposa un sistema de medios de pago: estabilidad, regulación y protección del consumidor.
Un segundo tipo de criptomonedas son las “stablecoins”, como la UFDC, emitidas no por bancos centrales, sino por jugadores del mercado, que basan su estabilidad en que mantienen una reserva en algún activos, como el dólar, contra la emisión, y porque su provisión está centralizada, pero en manos privadas.
El tercer tipo de criptomonedas, como Bitcoin o Ethereum, son de “flotación libre”, lo que les confiere alta volatilidad y les quita posibilidades como medio de pago, pues son más bien un activo especulativo. El mundo de esas cripto, dijo Pimenta, tiene desafíos regulatorios importantes que resolver, lo cual no es nada sencillo, porque se manejan descentralizadamente. En definitiva, son monedas “de inversión” (y especulación) pero no de transacción.
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