La semana financiera dejó un resultado negativo para el desempeño de precios de acciones y bonos, y una llamativa estabilización de las cotizaciones del dólar en todas las franjas, mientras que asomó el Banco Central como un claro ganador a través de la mejora de su stock de reservas.
En las cinco ruedas operativas, la autoridad monetaria finalizó con saldo positivo su intervención en el mercado mayorista, que lució en algunas ruedas volúmenes operados cercanos a los USD 400 millones, máximos en 14 meses de férreo cepo cambiario.
Con compras netas por unos USD 500 millones en la semana, el BCRA acaparó las divisas ingresadas por el agro en el período de cosecha fina –trigo–, que se sumaron a exportaciones remanentes de soja y maíz, para aprovechar los precios internacionales más elevados desde 2014. La entidad consiguió sumar el monto semanal más abultado en un año, desde los USD 539 millones adquiridos entre el 6 y el 10 de enero de 2020.
A este ritmo, las compras del BCRA podrán superar los USD 608 millones adquiridos en diciembre. Asimismo, las reservas aumentan cerca de USD 500 millones en enero, para aproximarse otra vez a los USD 40.000 millones después de dos meses y medio.
Un análisis de Ecolatina especificó que “uno de los factores que relajó las presiones fue el mayor control de importaciones, no con un criterio productivo, sino cambiario. En este sentido, varios artículos ´no esenciales’ comenzaron a importarse con dólares propios del exterior y muchos otros tienen incertidumbre sobre a qué tipo de cambio lo harán en el futuro”.
Con esta intensa participación oficial en el segmento de contado (spot) el dólar mayorista terminó la semana con una suba de 62 centavos o 0,7 por ciento.
La brecha cambiaria con del dólar paralelo también se afianzó en un rango mínimo desde el 22 de diciembre pasado, en 85,4 por ciento. El dólar libre cerró la semana a $159, con baja de dos pesos o 1,2 por ciento.
Para las paridades bursátiles de contado con liquidación y MEP, una suba marginal las situó en la zona de los $146, con la intervención de las ventas de bonos en cartera de organismos públicos que aplanan las valuaciones en pesos de estos títulos y el consiguiente tipo de cambio implícito para quienes utilizan a las activos bursátiles como vehículo para dolarizarse.
Saldo negativo para acciones y bonos
Wall Street operó toda la semana con el driver del plan de estímulo fiscal que el presidente electo de los EEUU, Joe Biden, cuyo costo rondaría USD 1,9 billón, con más ayudas directas a los ciudadanos y empresas, y un mayor gasto para la vacunación contra la Covid-19.
Las dudas surgidas entre los operadores acerca de la factibilidad de la aprobación de este paquete en el Senado norteamericano, donde requeriría el voto de 10 legisladores republicanos para convertirse en ley, llevaron a Wall Street a un cierre negativo, que influyó también en las acciones de países emergentes que cotizan en Nueva York.
Los ADR de compañías argentinas que se negocian en Wall Street terminaron la semana con una baja promedio del 5% en dólares. El inicio de 2020 es, por ahora, desalentador para el equity argentino y algunas acciones, como Loma Negra, Edenor, Banco Macro, Supervielle, Despegar e YPF acumulan una baja superior a 10% en lo que va de enero.
El índice líder S&P Merval de Buenos Aires, en las 50.500 unidades, acumula una pérdida en pesos del 1,6% en lo que va de enero de 2021.
También sombrío fue el panorama para los bonos en dólares de Argentina, que cedieron a cotizaciones de dos meses atrás. Los títulos con ley argentina acumularon una baja de 4% en promedio durante la semana, con paridades que fueron de 33 a 39 dólares, mientras que para los Globales con ley extranjera la caída fue del 5%, con paridades de 34 a 41 dólares.
“La curva de bonos soberanos en dólares tuvo una semana mixta con algunas bajas que rondaron al 5% y la curva en pesos se vio afectada por las nuevas licitaciones de Tesoro. Por su parte, el Merval terminó la semana con una baja del 2,3%”, sintetizaron los expertos de Balanz Capital.
Debido a esta tendencia declinante, el riesgo país de Argentina tocó los 1.465 puntos básicos el viernes por la mañana, a un máximo desde el 30 de octubre del año pasado. El riesgo país cerró la semana en 1.450 puntos, con un aumento de 4,7% desde el viernes 8.
“Ocurre que los inversores siguen atentos a las novedades sobre la crisis sanitaria, a raíz de sus implicancias sobre la dinámica de los desequilibrios fiscales y monetarios, a la espera de reanudar las negociaciones con el FMI. Ello se debe a que la búsqueda de un acuerdo -en busca de mejorar la confianza inversora- debería incluir además definiciones sobre precios relativos, que deberán contar con respaldo político en un año electoral”, describió Gustavo Ber, titular del Estudio Ber.
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