
Una forma clásica que utilizan los economistas para saber si el valor de una moneda está “inflada” o “atrasada”, o dicho de otro modo, apreciada (tipo de cambio bajo) o devaluado (tipo de cambio alto) respecto del dólar es comparar el precio de un mismo bien en cada país, bajo el supuesto de que las cargas impositivas son mínimas.
La revista especializada The Economist elabora desde hace 33 años el llamado “Índice Big Mac”, un indicador de referencia global que mide el precio en dólares del sándwich emblema de la cadena de comidas rápidas McDonald’s en las principales ciudades del mundo.
A través de esta comparación de un producto idéntico y sus valores de venta al público medidos en dólares en distintos países, la publicación determina en qué punto están sobrevaloradas o depreciadas respecto del dólar las monedas locales y los precios relativos de las respectivas economías.
En ese marco, la publicación actualizó los valores y señaló que un Big Mac cuesta $171 en Argentina y USD 5,67 en los Estados Unidos. La diferencia sugiere que el peso argentino está subvaluado en 49,8 por ciento.
No hay que perder de vista que en 2019 se profundizó el proceso inflacionario en la Argentina. Después de un 2018 con un nivel de precios que rozó el 50%, el año pasado finalmente cerró en el valor más alto de los últimos 28 años, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre se ubicó en 3,7%, lo que llevó a que el alza de precios en todo 2019 trepara al 53,8%. Como en el mismo período el precio del dólar trepó un 62,2%, se deduce que la divisa norteamericana –y su poder de compra dentro del país- se amplió en ese lapso.
Un Big Mac cuesta 2.640 pesos en Chile lo que sugiere que el peso chileno está subvaluado en 39,7%. En el caso uruguayo, el informe de The Economist revela que la hamburguesa norteamericana cuesta 179 pesos uruguayos por lo que la moneda de ese país está infravalorada en un 15,7%.
Mientras que en México, el panificado cuesta 50 pesos mexicanos y sugiere que dicha moneda está subvaluada en 53,1%.
Un antecedente controvertido
La evolución del índice Big Mac fue una gran preocupación para el ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, quien durante la presidencia de Cristina Kirchner apeló a cualquier recurso para dar muestras de que la inflación en la Argentina estaba bajo control.
En julio de 2011 el índice Big Mac reflejaba que en la Argentina el sándwich de la doble hamburguesa se pagaba a USD 4,84 (entonces 20 pesos), frente a los USD 4,07 en los EEUU. Es decir, que en el país el Big Mac estaba “sobrevalorado” un 19,1 por ciento.
Proyectándolo al tipo de cambio, el dólar que entonces se negociaba a $4,13 debía costar $4,92 para que no hubiera atraso cambiario ni se reflejara carestía en dólares que atravesaba la economía argentina.
En ese momento, los menús que incorporaban al Big Mac desaparecieron de la cartelería de los locales, y su precio individual quedó congelado por tres años en 21 pesos.
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