Un sorpresivo conflicto estalló entre el Banco de Valores y el holding que lo controla y que cotiza en Bolsa, el Grupo Financiero Valores. El directorio de este último, decidió en fallo dividido (3 a 2) frenar el reparto de dividendos que votó el directorio de la entidad financiera.
En el medio de la disputa están el presidente de Banco de Valores, Juan Nápoli, y el número uno del Grupo Financiero, Claudio Pérez Moore. Ambos tienen una larga trayectoria en la actividad bursátil y compartieron muchos años en el directorio del Mercado de Valores. Son, por otra parte, tradicionales agentes de Bolsa del mercado porteño.
Concretamente, el escándalo surgió cuando los cuatro directores del Banco de Valores votaron un reparto de dividendos de $ 25 millones, tras una utilidad superior a los $ 500 millones. Sin embargo, Pérez Moore decidió frenarlo, aduciendo que prácticamente multiplicaba por cuatro lo que se había distribuido en el ejercicio anterior.
El directorio del Grupo Financiero de Valores sólo convalidó la distribución de utilidades por sólo $ 8,9 millones, casi la tercera parte de lo que originalmente habían definido los directores del banco. Claro que otro de los conflictos fue el hecho de que el directorio de Banco de Valores cobró esas utilidades en forma adelantada, por alrededor de $ 13 millones.
La discusión pone en blanco sobre negro un debate que también involucra al directorio del BYMA, presidido por Ernesto Allaria: hasta qué punto el abultado reparto de dividendos entre el directorio va en desmedro de los accionistas de la entidad. Se trata de un tema delicado ahora que parte del capital flota libremente en el mercado. Pero también se genera un aumento de costos para los inversores, bajo la forma de altos aranceles cada vez que compran o venden un papel.
Esta situación será llevada el martes a la asamblea de accionistas del Grupo Financiero Valores, que renueva dos directores. El conflicto llevó a que se presenten dos listas, una que apoya Pérez Moore y la otra Nápoli. Pero todo indicaría que éste último corre con ventaja y contaría con el apoyo de la mayoría de los agentes bursátiles, obteniendo así un respaldo a su gestión.´Hace pocos días, de hecho, acaba de ser reelecto en la presidencia de la entidad.
Uno de los temas que podría surgir en la asamblea es la verdadera utilidad de contar con un holding financiero cuyo único activo sea el control del Banco de Valores. Es decir que muchos inversores objetan que exista esta suerte de doble estructura, que además termina generando altos costos administrativos.
Grupo Financiero Valores cotiza en Bolsa desde el año pasado, en paralelo con el BYMA, el principal mercado bursátil de la Argentina. El aumento del volumen negociado lo llevó a formar parte del índice Merval recientemente. Y se trata de una entidad que generó interés entre los inversores. Tiene un fuerte expertise en el negocio de agente fiduciario (casi todos los fideicomisos pasan por Banco de Valores) y obtiene fuertes utilidades, que en el último periodo superaron los $ 500 millones.
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