Atacaron al micro de Estudiantes antes del clásico con Gimnasia: tensión, vidrios rotos y un futbolista con una herida leve

La llegada del plantel visitante al estadio estuvo marcada por agresiones con objetos contundentes y daños materiales, mientras la delegación denunció fallas en la custodia policial y expuso su malestar por la inseguridad

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El enfrentamiento entre Estudiantes de La Plata y Gimnasia y Esgrima La Plata volvió a quedar marcado por un episodio de violencia extradeportiva. El plantel de Estudiantes sufrió un ataque con piedras y botellas al llegar al estadio Juan Carmelo Zerillo, lo que derivó en destrozos en el micro y un corte leve en uno de sus jugadores. Según reportó ESPN en las primeras horas previas al encuentro, la agresión se produjo en medio de un fuerte operativo de seguridad y dejó expuesto el clima hostil que suele rodear a uno de los clásicos más intensos del fútbol argentino.

La comitiva de Estudiantes de La Plata arribó al estadio de su clásico rival bajo estrictas medidas de seguridad. De acuerdo con declaraciones del chofer del micro, Gerardo, el recorrido desde City Bell resultó tranquilo hasta las inmediaciones del estadio. El conductor relató: “Vinimos lo más bien desde City Bell hasta la rotonda y por el portón ya nos tiraron piedras, botellas. El tema es que las motos (de la policía) tienen que venir a la par del micro y eso no pasó”.

El ataque más severo se produjo cuando el micro avanzaba por calles angostas y abarrotadas de vehículos estacionados, a pocos metros del acceso al estadio. Una persona se interpuso en el camino del micro y arrojó una botella al parabrisas, lo que obligó al chofer a frenar de forma brusca para evitar una tragedia. “Seguí, pero casi atropello a una persona que se me puso adelante, que se me tiró frente al parabrisas. Tuve que frenar porque si no lo atropellaba”, narró el conductor a los medios.

*La palabra del chofer del micro de Estudiantes.

Como resultado de la agresión, Marcos Angeleri sufrió un corte leve, según confirmaron integrantes del plantel y testigos presenciales. El impacto de los objetos provocó la rotura de varias ventanillas y una situación de tensión en el interior del micro. El cuerpo técnico, encabezado por Eduardo Domínguez, y dirigentes como Martín Gorostegui manifestaron preocupación y enojo por la falta de garantías en el traslado. Fotografías y videos difundidos por medios locales mostraron los daños materiales: ventanillas destrozadas, restos de vidrio dentro y fuera del vehículo y rostros de fastidio entre los integrantes de la delegación.

El episodio no derivó en lesiones graves y, tras ser asistidos, los futbolistas y cuerpo técnico ingresaron al estadio para disputar el partido según lo previsto.

El dispositivo dispuesto para el clásico incluyó cerca de 650 efectivos de la Policía bonaerense, 65 agentes de seguridad privada y 135 trabajadores de UTEDYC. Las autoridades habían planificado una cobertura integral para uno de los partidos de mayor convocatoria de la ciudad, que en esta edición se jugó únicamente con socios locales y sin venta de entradas generales.

A pesar del despliegue, los testimonios del chofer y de dirigentes de Estudiantes pusieron en cuestión la efectividad del operativo, sobre todo en el acompañamiento al micro en los últimos tramos del trayecto. La ausencia de custodia policial paralela permitió que el vehículo quedara expuesto al ataque en una zona de difícil maniobra.

Hasta el inicio del partido, la policía bonaerense no había informado sobre detenidos. Las investigaciones continuaron para identificar a los responsables y evitar que hechos similares se repitan en próximos eventos deportivos.

El clásico entre Gimnasia y Esgrima La Plata y Estudiantes de La Plata representa una de las rivalidades más antiguas y fervorosas del fútbol argentino.