Nadie, ni el mismísimo Pablo Maffeo, hubiera imaginado que seis años después de hacerle una marca personal en un partido a Lionel Messi, iba a tenerlo como compañero de Selección. Hubo un largo tramo entre aquel recordado encuentro entre Girona y Barcelona por la temporada 2017/2018 (liga que se adjudicó el Barça por amplia diferencia) en el estadio Municipal de Montilivi, pero la realidad actual marca que Lionel Scaloni le levantó el pulgar al defensor español que tiene nacionalidad argentina por parte de Marisa, su madre, y se sumó en los últimos días a la Albiceleste. Y, vaya paradoja, tiró paredes con el capitán y celebró en la que fue su primera práctica en el Predio de Ezeiza.
Fue el sábado 23 de septiembre de 2017 el día que se registró un punto de inflexión en la carrera de Maffeo, que se formó en la cantera del Espanyol de Barcelona y fue fichado en la adolescencia por el Manchester City. A préstamo en Girona, el entrenador Pablo Machín le encomendó la ardua tarea de perseguir a Messi por toda la cancha en aquel encuentro que terminó 3-0 para los culés por los tantos de Luis Suárez y otros dos en contra. Transcurridos algunos segundos, Messi se percató de que iba a tener una noche insoportable. Y es que el catalán que por entonces tenía solamente 20 años y daba sus primeros pasos como profesional, no apartó la vista de su humanidad ni un instante.
Después de un par de infracciones tácticas en el amanecer del juego, un Messi que empezaba a dar muestras de fastidio se quejó con el árbitro José María Sánchez Martínez, quien amonestó a Maffeo al minuto 23 por reiteración de faltas. El lateral derecho devenido en marcador todoterreno fue la sombra del argentino durante los 78 minutos que estuvo en cancha (fue reemplazado por Marlos Moreno cuando el cotejo ya estaba 0-3 en contra). Aunque no se reflejó en el tanteador, su actuación fue más que aceptable: Messi no solo no convirtió sino que pudo influir poco en el juego.
Las estadísticas en tiempo real dieron cuenta de las cualidades físicas de Maffeo: igualó a Messi en tramos de velocidad máxima de 32.6 kilómetros por hora, otro punto favorable.
—¿Me vas a seguir todo el partido?
—Eres el mejor del mundo, qué le voy a hacer.
En medio de la cacería, Maffeo intentó explicarle a Messi que simplemente estaba siguiendo las órdenes de su técnico. Se dijeron cosas al oído. Una vez en el banco de suplentes, el español les comentó a los compañeros sobre su charla con el argentino: “¿Saben lo que me ha dicho? Jugar así es una mierda”. Y, ya ante la prensa, lo calificó como muy amable y humilde. Los padres de Maffeo, al ser entrevistados luego de ese partido, bromearon: “Era Messi el que estaba pegado a Pablo”, mencionó con sorna su padre italiano, Alfonso; “han tenido tiempo de hacerse amigos”, dijo su mamá.
“El de ayer fue un partido especial. Nunca había jugado así, ni en esta posición ni así, es lo que me pide el míster, hemos perdido, pero creo que el equipo ha jugado bien, hemos tenido la posesión”, expresó al día siguiente Maffeo, quien fue retratado en una caricatura por el historietista español Kap en medio de la cama matrimonial entre Lionel y Antonela Roccuzzo, tras su labor contra el argentino. “De verdad, Maffeo, que el partido ha terminado”, le exclama el dibujito de Messi al catalán en la viñeta.
Maffeo, que cambió una camiseta con Messi que tiene enmarcada en su casa, manifestó sobre su inminente reencuentro con Lionel a horas de viajar a Argentina para sumarse a las filas de la Scaloneta: “Es inimaginable. Poder compartir entrenamientos, vestuario, concentración con el mejor futbolista de toda la historia es genial. Ya me tocó vivirlo en contra, ahora a favor. Es brutal”. El catalán no tuvo dudas y lo puso por encima de la línea de Cristiano Ronaldo, al que también le tocó enfrentar en la liga española.
En el que fue el primer entrenamiento de Messi y Maffeo en el Predio que la AFA posee en Ezeiza y lleva el nombre del 10 de la selección argentina, a los antiguos rivales les tocó compartir equipo en un fútbol reducido en el que se adjudicaron la victoria. Así lo mostró Rodrigo De Paul en sus redes sociales con una foto: “Equipo ganadorrrr”, publicó el mediocampista del Atlético Madrid, posando junto a los dos implicados de la historia, más Leandro Paredes y Giovani Lo Celso.
Será Scaloni el que definirá si mañana le da minutos al novato Maffeo en lo que será el cruce por la quinta jornada de las Eliminatorias Sudamericanas entre Argentina y Uruguay en la Bombonera (el match arrancará a las 21). En tanto, el catalán de 26 años también se ilusionó con estar presente el próximo artes en el Maracaná, cuando la Albiceleste visite a Brasil (desde las 21:30): “Son dos estadios top en el mundo. Emblemáticos. Y poder ir ahí pues obviamente te pone los pelos de punta seguro. Estoy súper feliz, súper orgulloso. Es increíble. Agradecido a Argentina. Orgulloso de poder defender la camiseta. A día de hoy es la mejor selección del mundo, entonces es ilusión. Pura ilusión”.