A días de haber firmado su regreso a Boca Juniors para ser ayudante de Hugo Ibarra en la Reserva, Leandro Gracián contó algunas intimidades de la convivencia con Juan Román Riquelme, quien lo convocó para formar parte de la estructura del fútbol amateur después de sus labores en el cuerpo técnico de Walter Erviti en Atlanta. “Estuve un año y medio con él y aprendí muchísimo. Una vez que terminamos, Román me citó para la Reserva. Es una oportunidad para seguir creciendo como entrenador. Es un privilegio, siempre con la misión de ayudar a los chicos y transmitirles nuestros conocimientos del juego”, comentó en diálogo con TNT Fútbol.
Más tarde, graficó lo que es compartir momentos fuera de la cancha junto al ídolo de Boca: “Román te escucha y es un amante del juego. Una de las cosas que hay que cumplir en la vida es comer un asado con él y hablar de fútbol. Es un enamorado de Boca, ahora desde su nuevo rol en la institución”. Y agregó: “Se aprende mucho al lado de Riquelme. Es un ida y vuelta. Charlar de fútbol con Román es un placer. No solo sobre el juego sino sobre todo en general. Sabe todo y tiene una memoria tremenda. Está muy feliz en la vuelta a su club”.
El Tano compartió plantel con Riquelme desde el 2007 al 2010 y una vez que ambos se retiraron jugó varios picados y comió algunos asados con el emblemático 10. Inclusive fue Román el que lo invitó al palco de la Bombonera para observar en vivo un Superclásico contra River en el último tiempo: “Con Román se comparten unos ricos mates. En los asados se toma gaseosa y agua, no vino. No me gusta el alcohol”.
A la hora de analizar el presente del equipo de otro ex compañero como Sebastián Battaglia, que disputará la final de la Copa de la Liga este domingo en Córdoba ante Tigre, opinó: “Es difícil explicar qué tiene Boca en referencia a todo en lo que compite. Siempre va a estar ahí. Podrá jugar bien o mal, gustará más o gustará menos, pero es un grande con futbolistas increíbles. En la cancha el equipo te lastima y genera timidez en el rival”.

E intentó argumentar por qué el Xeneize eliminó a Racing en las semifinales del certamen: “Si contra Boca errás goles, estás al horno. El equipo siente que va a ganar el partido. Después profundizamos sobre el juego. Pero Boca va a los penales con una seguridad tremenda. Y el arquero siente que ataja todos los penales y todos van confiados. Lo noto en la cara de los jugadores cuando van a patear. Veo que el grupo está bien en la postura de los jugadores”.
También recordó las sensaciones que tenía el plantel que integró desde 2007: “Cuando jugaba en Boca, nosotros sabíamos que ganábamos, con buenos o malos rendimientos. Lo sentís adentro con tus compañeros. Eso a veces es difícil de transmitir, pero uno lo palpita”.
Y cerró con un pálpito: “Todo indica que Boca va a hacer todo lo posible para clasificarse en la Libertadores. Tiene su partido de local. La gente de Boca es distinta en la Copa. Jugar en la semana, a la noche, en la Bombonera, es diferente respecto del campeonato local. Al hincha le gusta la Libertadores y los jugadores transmiten las mismas sensaciones”.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Se corre el GP de Japón de la Fórmula 1: Antonelli lidera y Colapinto marcha 16°
El argentino de Alpine, que largó 15°, busca sumar puntos luego de finalizar décimo en Shanghái. Mercedes intenta obtener un nuevo 1-2 en la temporada
El fuerte accidente de Oliver Bearman en el que estuvo a punto de chocar a Colapinto en el GP de Japón de F1
El piloto británico del Haas colisionó tras perder el control de su auto en la curva 13 cuando intentó sobrepasar al argentino

Federico Coria habló por primera vez sobre la denuncia de Marco Trungelliti: “Llevó mi vida a un lugar oscuro”
El santafesino habló de “traición” al referirse a su colega santiagueño. “A veces, pienso que tomaría un café con él para que me explique”, dijo

A 45 años del rebelde triunfo de Carlos Reutemann en Brasil que generó la guerra con Williams en la F1: “Ya regalé una carrera, dos no”
Lole ganó a pesar de la orden de su equipo de cederle la punta a su compañero. Durante cinco vueltas le mostraron el recordado cartel Jones-Reut. Ese día trepó a la punta del campeonato, pero empezó una batalla interna que fue clave en la pérdida del título en 1981


