“El tiempo todo entero”, la obra de Romina Paula que vuelve 16 años después y sigue generando preguntas

La pieza que nació en una sala independiente hoy ocupa el Paseo La Plaza con su elenco original intacto. Qué hace que este texto sobre vínculos y mandatos familiares permanezca sin una sola arruga. Infobae Cultura dialogó con la autora

El elenco reúne a los intérpretes Pilar Gamboa, Esteban Bigliardi, Susana Pampín y Esteban Lamothe
El elenco reúne a los intérpretes Pilar Gamboa, Esteban Bigliardi, Susana Pampín y Esteban Lamothe
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Romina Paula no solo estrenó en agosto Un sueño raro, sino que reestrenó en el mismo mes una obra que fue un éxito en su momento, El tiempo todo entero, dieciséis años después, con el elenco original completo. En ambos casos, el resultado fue a sala llena, al punto de sumar pocas funciones más durante noviembre.

En el caso de esta reposición, no solo es significativo el salto de una sala independiente, como fue el Espacio Callejón en su momento, a la sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, sino las posibles relecturas del texto, tras la exposición de las redes sociales, la pandemia, el #Niunamenos, por mencionar algunos sucesos históricos. Sin embargo, permanece vigente, intacta, impoluta.

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Incluso, todos los aditamentos contextuales abren preguntas nuevas. Antonia –Pilar Gamboa–, esa hija que se niega a salir de su casa sin motivo aparente más que no tener la necesidad ni la intención de, podría ser “diagnosticada” como ansiosa o con ataques de pánico a los ojos del público de 2026. Tal vez esa sería una lectura posible años después de su creación y estreno.

 La trama se centra en el encierro voluntario de Antonia y las dinámicas de los mandatos familiares
La trama se centra en el encierro voluntario de Antonia y las dinámicas de los mandatos familiares

Para quienes no conozcan la trama –que también se presenta como una relectura, no una versión libre, de El zoo de cristal, de Tennesse Williams–, todo sucede en una noche. Antonia y Lorenzo (Esteban Bigliardi), su hermano, conversan mientras el segundo se prepara para salir. Su madre, Susana Pampín, sin demasiadas explicaciones, dueña de su propia independencia, les informa lo mismo: va a salir, y puede que no vuelva a dormir. Insiste, pero no mucho, con que su hija también lo haga.

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En algún momento de la noche, llega a la casa Maximiliano –Esteban Lamothe–, amigo de Lorenzo, quien capta la atención de Antonia. A partir de este encuentro, se abren diversas preguntas entre todos los personajes tras el aire fresco que trae Maximiliano.

El tiempo todo entero es una obra que se construye con referencias culturales que también permanecen vigentes y que pueden suscitar carcajadas calladas, para desnudar capas más profundas acerca de los vínculos familiares, el deber ser, los mandatos. Cada uno de los personajes, en mayor o menor medida, es puesto en jaque, si bien Antonia parece ser la más evidente.

El texto original incorporó la violencia machista contra las mujeres antes de la difusión del término femicidio
El texto original incorporó la violencia machista contra las mujeres antes de la difusión del término femicidio

La puesta en escena sigue siendo la misma, sin necesidad de artilugios más que buenos parlamentos y actuaciones sólidas, que dan cuenta cuánto se conoce el elenco y el trabajo de equipo que se sostiene en el tiempo.

Infobae Cultura dialogó con Romina Paula sobre este reestreno que el público va a poder disfrutar en las últimas funciones del 20, 21 y 27 de noviembre.

—Este año coincidieron Un sueño raro y el reestreno de El tiempo todo entero. ¿Qué significa para vos, como autora y directora, sostener dos universos dramatúrgicos distintos al mismo tiempo?

—Por un lado, fue un delirio estrenar dos obras con cuatro días de diferencia. Y encima, la obra nueva habla sobre viajes en el tiempo y una misma persona conviviendo consigo misma en dos momentos distintos de su vida. Y de algún modo volver a hacer El tiempo todo entero en Buenos Aires con el elenco original tiene algo de viaje espacio- temporal: las mismas actrices y actores interpretando los mismos personajes tantos años después. Esa analogía me tiene bastante atónita.

Romina Paula reestrenó la obra "El tiempo todo entero" dieciséis años después de su debut
Romina Paula reestrenó la obra "El tiempo todo entero" dieciséis años después de su debut

—La obra nació como una reescritura de El zoo de cristal, de Tennessee Williams. ¿Qué es lo que todavía te interpela de ese texto?

—Hace mucho que no leo El zoo de cristal así que la verdad que conservo la sensación de lectura de aquella época. Pero para mí es una obra entrañable y dolorosa, la más autobiográfica de sus obras, según Williams mismo, y eso la hace para mí tener una cualidad especial, una vulnerabilidad específica que la hace una obra tan delicada.

—El elenco es el mismo desde el estreno original. ¿Cómo se sostiene esa complicidad actoral después de tantos años y giras?

—Somos amigos además de trabajar juntos. Tuvimos hijos en estos años, y nuestro vínculo continuó por fuera del escenario, mucho. Todos nos dedicamos al teatro y al cine, y nos profesionlizamos, eso también cambió mucho el modo que tenemos de trabajar juntos ahora. Pero por suerte también quedó intacto algo de juntarse a hacer obras que nos generen algún tipo de pensamiento sobre el mundo, más allá de todo lo demás, de sus condiciones de producción, quiero decir.

Los integrantes del grupo consolidaron su amistad fuera del escenario y desarrollaron carreras en el teatro y el cine
Los integrantes del grupo consolidaron su amistad fuera del escenario y desarrollaron carreras en el teatro y el cine

—Pasar de la escena independiente y el Espacio Callejón a una sala comercial como el Paseo La Plaza, sobre la avenida Corrientes. ¿Qué implicó ese salto?

—Que la pueda ver un cierto público que nunca iría al Espacio Callejón y ganar más dinero por función, evidentemente, por la cantidad de localidades y su precio. De todos modos, la produjimos de modo independiente, nosotros como compañía, así que es una producción independiente en un teatro que no lo es.

—¿Cómo leés la realidad de los personajes dieciséis años después en la Argentina de 2026?

—Es extraño sobre todo el vínculo con los dispositivos que se disparó y aceleró en estos últimos años. Cuando estrenamos esta obra aún no teníamos teléfonos inteligentes. Entonces el encierro de Antonia tenía un significado o un peso distinto que ahora se resignifica mucho. Otra cosa es que ya en su momento el personaje de Antonia hablaba de asesinatos de mujeres por violencia machista, pero en ese momento no se había instalado el concepto de femicidio aún. Hablaba de eso sin saber cómo nombrarlo.

*Esta obra se podrá ver los viernes 20 y 27 de noviembre a las 22, y el sábado 21 de noviembre a las 21:30 en la sala Pablo Picasso, del Paseo La Plaza, Av. Corrientes 1660, C. A. B, A. Entradas a la venta por Plateanet.

Fotos: gentileza prensa El tiempo todo entero (©Martina Perosa y ©Sebastián Arpesella).

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