Durante cuatro días, Córdoba vibró con la 13.ª edición de su Mercado de Arte Contemporáneo (MAC), la segunda feria más tradicional del país, que reunió a 59 galerías y proyectos de Argentina y Chile en una nueva sede, Espacio UNMOL.
La propuesta, que tuvo por segundo año consecutivo la curaduría general de Sofía Torres Kosiba y Manuel Coll, presentó el arte con un espíritu de bienal, una celebración en la que se conjugaron diferentes disciplinas, de la performance y el sitio específico a la clásica pintura.
PUBLICIDAD
Con “Sobre la vitalidad” como lema, apenas se ingresaba se podía observar una enorme pintura (3 x 5 m) de Samanta Abugauch, en el espacio de Agencia Córdoba Cultura, inspirado en la danza de El lago de los cisnes de Anna Pávlova, una pieza que la artista fue finalizando en vivo durante los cuatro días, en un gesto revelaba el vigor que se le imprimió el evento.

El MAC se desarrolló, por primera vez, en el Espacio UNMOL, un enorme predio privado cercano al aeropuerto creado para alojar concesionarias de autos, en las Naves 8 y 9, en 7 mil metros cuadrados. Esta es la tercera sede, luego de sus inicios en que tomaba la plaza San Martín e incluso el Cabildo, lo que otorgaba un acceso directo, pero distaba de de la tan mentada profesionalización en el que el arte ingresó cada vez con mayor fuerza. Luego, se mudaría al Centro de Convenciones Córdoba, en la zona del Chateu.
PUBLICIDAD
Una de las dudas, en los días previos, era cómo respondería el público ante el cambio de sede, no solo por la distancia con respecto a la zona más urbana de la ciudad, sino también por el escaso transporte público que la frecuenta. En ese sentido, la asistencia fue de menor a mayor, con un fin de semana muy concurrido, aún cuando la temperatura, por arriba de los 30°, desinvitaba a abandonar el aire acondicionado hogareño.
En ese sentido, el grueso de los visitantes fueron familias y jóvenes paseando, por lo que la pata de difusión para el público general, en su mayoría en auto, funcionó, no así tanto el apartado de las ventas: diferentes galeristas comentaron a este medio que “no fue una edición de grandes ventas” y que “las galerías que ya tienen sus compradores lograr realizar ventas, pero no mucho más”. También, quizá, sumó una disminución de coleccionistas caminando los pasillos, con respecto a ediciones anteriores.
PUBLICIDAD
Consultada por este medio, Torres Kosiba sostuvo que “las ventas fueron similares a las del año pasado, y hubo incluso un poco más de ventas compradores eventuales. Si el año pasado fueron alrededor de 300 obras, en éste fueron alrededor de 315. Vinieron coleccionistas que no habían venido nunca a Córdoba y también se produjeron muchas ventas fuera de la feria, en los espacios que fueron parte de la agenda paralela, que no pasa siempre”.

Una de las virtudes del MAC es que no es solo una feria de venta, más allá de que esa sea su función principal, sino que se destaca por un un espacio para la experimentación, que se plantea hacia los visitantes de manera bastante horizontal, donde pueden convivir galerías con una trayectoria e identidad marcada, tanto de la provincia como del resto del país, y a su vez a proyectos que recién inician. En otras palabras, el MAC da voz a una escena amplia y, así, se convierte en un reproductor y germinador en un momento del arte argentino donde las ferias proliferan, pero no así tanto los compradores. Encontrar ese balance resulta el gran desafío hacia el futuro.
PUBLICIDAD
En ese sentido, la feria tuvo obras para todos los bolsillos, entendiendo la necesidad de no sólo entretener al público por diversidad, sino acercarlo a la compra de obra. Por supuesto, como en todo, llegar a que ese mensaje, esa dinámica virtuosa, se produzca lleva su tiempo. El arte, parece, sigue teniendo un aura de “se mira y no se toca” hacia el público no especializado cuando, en muchos casos, una obra puede valer lo mismo que un pantalón o una cartera.
El ejemplo más interesante de esa búsqueda por lo experimental fue la introducción del Lab, un espacio en el que artistas sin galería, que no tienen hecho el camino de lo comercial, fueron apadrinados por estos espacios de manera especial para el evento, con perspectivas de que esa relación trascienda lo ferial.
PUBLICIDAD
Los 16 artistas que participaron, que “fueron seleccionados a partir de las universidades locales y el equipo curatorial”, explicó Torres Kosiba, mostraron una diversidad de lenguajes, búsquedas, intereses, ideas, no solo son materiales o representativas: video, instalaciones de sitio específico, pintura, dibujo y escultura.

Por otro lado, el MAC -que es a fin de cuentas la segunda feria más añeja del país- ya viene desandando ese camino de construir una escena: al igual que en la edición 2025, 7 no pertenecieron a la capital provincial del total de 29.
Hagamos un recorrido rápido por las propuestas: ABRE, de La Calera, presentó las esculturas blandas de Pablo Peisino; Ankara Arte Contemporáneo (Colonia Caroya), el proyecto ALDEA, con obras de Silvia Martin del Campo, Ximena Ibáñez, Matías Factorovich y Emiliano Luna en el que el “paisaje, refugio, vínculos y saberes ancestrales conforman una misma trama”; Conartevas (Mendiolaza), que desarrolla exposiciones y acciones culturales en espacios no convencionales desde 2018, reunió a Pietro Battisti, Mariano Castañeda, Gracia Escarguel y José Utrera a través de fotografía, dibujo, pintura y talla en madera para, mientras que desde La Cumbre, JÚPITER llevó a 9 artistas de su staff, en una estrategia marcada por dar visibilidad, algo similar a lo que hizo XUL Gallery (Alta Gracia), que presentó a seis y, por su parte, ESAA (Unquillo), un solo show de la interesantísima Luz Novillo Corvalán, que en cada feria sorprende con su experimentación, esta vez construyendo pinturas a partir del concepto del estanque, en óleo y en carbón sobre pintura metalizada, como unas esculturas, sus “Jardines post históricos”, que como una extensión de la seria construían un escenario acuífero termosellado en plástico en el medio del stand.
PUBLICIDAD

A pocos días de su muerte, la figura de Carlos Alonso, quien vivía en Unquillo, sobrevoló la feria. Como en otras ediciones, en el patio se encontraba el Museo Rodante, una iniciativa de la Agencia Córdoba Cultura, un vehículo de 12 metros especialmente acondicionado para el traslado de obras de artes visuales, donde podían observarse impresiones donadas por el artista, en las que se recorren varios de los temas que exploró en su carrera, como también en Esmeralda galería de arte, los puntos rojos de venta se amontonaban sobre una pared dedicada a sus autorretratos.
Entre los espacios capitalinos, Satélite celebró sus cinco años con la presencia de Dianela Paloque, Gabriel Alarcón y Mariana Ramirez; Lyv Gallery planteó un recorrido por la vanguardia de los años 60, a través de obras de Julio Le Parc, Eduardo Mac Entyre y Rogelio Polesello, mientras que en Marchiaro se podía ver a Remo Bianchedi, fallecido en 2024 y de quien se realizó una recuperación en una muestra en el Museo Evita – Palacio Ferreyra, junto Roger Mantegani, Fernando Allievi y Pilar Ferreyra Peltzer.
PUBLICIDAD
En epa - Espacio de Prácticas Artísticas, se presentaron Constanza Ruibal y Cecilia Cordi con “Desarmario”, que mixturó registros de performances de Cordi con el trabajo textil de Ruibal.

Ruibal trabaja con textiles, deconstrucción y memoria para desplazar prendas de su uso cotidiano y convertirlas en soportes de historias familiares, patrimoniales y políticas. Su obra parte de una premisa: desarmar una pieza no implica destruirla, sino preservar las marcas de lo que fue y abrir una vía para hablar de aquello que permaneció silenciado.
Entre las obras, incorporó una camisa que llevaba puesta su padre cuando fue secuestrado durante la última dictadura. La intervención sobre esa prenda le permitió abordar una experiencia que, según relató, “había quedado fuera de las conversaciones familiares pese a que sus padres insistían en mantener presente el proceso histórico”. “A partir de ese proceso también pude quebrar ciertos silencios familiares y hablar sobre el proceso personal que él había vivido”, contó.
PUBLICIDAD
La artista, que trabaja con el Archivo Provincial de la Memoria y con organizaciones que buscan recuperar recuerdos cuando las personas ya no pueden relatarlos, también presentó una camisa de su abuela, madre de su padre, que usaba mientras esperaba su regreso por las noches. Esa memoria se incorporó a una obra vinculada con el tiempo de la espera, a partir del tejido como registro de la experiencia familiar.
“Una prenda olvidada en un cajón pierde vitalidad. La transformación busca evitar ese destino, aunque conserva las faltas, las uniones y las cicatrices que deja el proceso de rasgar, deshilar o recomponer. La deconstrucción es un gesto de cuidado y de cariño, porque nadie desarma algo que no le importa”, comentó.

En otro espacio de experimentación, Tres Salas, reunió tres proyectos de orientación objetual, con el colectivo Relicario, integrado por Daniela Nate y Jimena Aldana, que trabaja con objetos en desuso creando composiciones que “se vinculan con nuevos relatos para crear “nuevos micromundos”, dijo su directora Gi Cassettai.
Por su parte, Mercedes Cammisa, cuya investigación de tesis de grado se centró en los retablos góticos y que pasaron integrar la colección del Museo Emilio Caraffa, incorporaron imágenes de su vida cotidiana y propusieron “un cruce entre esa técnica y referencias contemporáneas”, y Nahuel Sánchez Tolosa partió de pieles que heredó de la curtiembre de su familia para “construir nuevas animalidades”.
El MAC también dio espacio para la recuperación en Archivo Bordese, que presentó al cordobés Marcelo Bordese, quien abandonó hace 15 años su trayectoria pública para vivir como ermitaño en un desierto entre Tucumán y Salta. La investigadora Cheza Bonilla reveló que el pintor, ganador de premios en el Salón Nacional, “se desligó de sus bienes y de sus obras para dedicarse por completo a una práctica cristiana de aislamiento, oración y ayuno”.
Bonilla trabaja en la recuperación de cerca de 200 obras que quedaron bajo la custodia de Pedro Giuntas, a quien Bordese otorgó un poder antes de retirarse. El archivo reúne pinturas, dibujos, cartas, notas de prensa y correspondencia que permiten reconstruir una carrera con exposiciones en Europa, Hong Kong y Polonia, además de su paso por el Reina Sofía.

Bordese nació en Río Cuarto y vivió allí hasta aproximadamente los 20 años y antes de dedicarse a la pintura estudió para ser monaguillo, una formación que, según Bonilla, “atraviesa una obra marcada por referencias bíblicas, mitológicas y anatómicas”.
Hoy, “vive aislado sin electricidad y sin contacto con el circuito artístico”, “un bombero le lleva provisiones cada tres meses” y “no quiere recibir visitas ni ser informado sobre las exhibiciones y el trabajo de archivo de sus pinturas”.
La producción de Bordese es un tanto perturbadora, se articula alrededor de un bestiario de seres humanos, animales y figuras híbridas, que Bonilla vinculó “con su interés por la anatomía humana y animal, además de una iconografía religiosa que se transformó con los años”.
Las pinturas de las décadas de 1980 y 1990 tienen un tratamiento más detallado, con figuras de contornos definidos y un surrealismo minucioso, algo que la investigadora describió como un período de “hiperrealismo surrealista”, aunque advirtió que “su obra resulta difícil de clasificar y que el rasgo grotesco atraviesa toda su producción”.

Otra de las características de esta edición fue el debut de espacios patagónicos y, en ese marco, en la casa del coleccionista José Luis Lorenzo se realizó la presentación de una nueva feria en el país, COPA, Contemporáneo Patagónico, la primera de la zona más austral, que reunirá galerías, artistas y proyectos de artesanía contemporánea en La Reserva Barrio Botánico, en Plottier, Neuquén, los días 2, 3 y 4 de abril, con la intención de “impulsar un circuito de exhibición y coleccionismo en una región que cuenta con una extensa producción artística, pero sin tradición ferial”, dijo la organizadora Marianela Tisberger.
La convocatoria abierta a todo el país, que se abrirá el 14 de noviembre, cuando COPA será anfitriona de NODO durante la visita de tres días de esa iniciativa de Meridiano a Neuquén, tendrá como condición incluir “al menos con un artista patagónico entre sus representados, para ampliar la visibilidad de los creadores locales y vincularlos con públicos, coleccionistas y espacios de otras provincias”.
Volviendo al MAC, desde la Patagonia llegó Corredor del viento, una galería pop-up de Cipolletti, Río Negro, “que funciona en una casa-taller desde hace cuatro años” y que se constituyó “como parte de Cuero Patagonia, una red de artistas que organiza sus actividades de manera colectiva y distribuye las ganancias de los stands entre quienes participan”, comentó la artista María Marta Kleine, quien presentó “Leer, pensar, escribir y copiar”, un rollo de papel de 136 metros, que puede ocupar una habitación completa o guardarse en un formato reducido, pintada en un 90% e intervenida en toda su extensión, que “explora la copia, la escritura y la tensión de un material que lleva al límite con agua, tintas y pinceles sin permitir que se rompa”.

Allí también, dos jóvenes artistas indagaron en sus propias memorias familiares: Ariana C. Turone, quien reunió fotografías, archivos familiares y dispositivos ópticos alrededor de una casa construida por una abuela y habitada por varias generaciones y que tras la muerte de la mujer en 2019, fue vendida para pagar la sucesión y sus compradores resolvieron demolerla.
La artista, que suele trabajar en el mundo cinematográfico, y su madre tuvieron que vaciar la propiedad, que acumulaba objetos de décadas y durante ese proceso se originaron imágenes atravesadas por el agua y un proyecto documental sobre el desalojo de la casa”, entre ellos unos visores inspirados en los antiguos dispositivos de feria que permitían observar imágenes en formato reducido en los que recuperó “recorridos cotidianos con su abuela y la experiencia de volver a la niñez a través de la mirada”.
Por su parte, Delfina Filloy recuperó la historia de Rincón Chico, un pueblo temporal neuquino creado en los 80 para alojar a los trabajadores de un aprovechamiento hidroeléctrico, y que “dejó de existir” cuando se terminaron las obras.

La artista llevó piezas que “condensan el viento, el agua, la tierra y los vínculos familiares”, entre ellas, en un gesto Duchampiano, un frasco que contiene “viento del año 93”, asociado a uno de sus primeros recuerdos de infancia que debe mantenerse cerrado porque “puede ocasionar un huracán de nostalgia” junto a fotografías de su madre, del río Limay, sobre el que se desarrolló la hidroeléctrica.
También del sur, la neuquina de Q Gallery tuvo su debut, con la obra de Ivana Quiroga, artista, diseñadora y ex directora del Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén, quien en su solo show “La capacidad de la materia”, con curaduría de Vanesa Catellani, exhibió una serie realizada a partir de lentejuelas, con obras figurativas, una de ellas fue adquirida por el Museo Genaro Pérez, y otras indagaban en los fractales.
Buenos Aires, por supuesto, también tuvo una presencia fuerte. Entre otras propuestas, The White Lodge tuvo en solo show de Mateo Argüello Pitt en dos partes, los primeros días orientados a coleccionistas con obras de mayor formato, y los siguiente a un público más general; Linse, con Bby Wacha, Eliana Quilla y Víctor Enoc; Selvanegra, con Malena Pizani y Lola Orge Benech y la disruptiva Galería Fantasma, con Leonardo Sanchez, Juli Budassi y Justo Palleja.

Otro espacio que tuvo su bautismo ferial fue Revés Studio, con las acuarelas de Mariana Cannizzaro y los trabajos textiles de Agustina Galindez, quien llegó con dibujos bordados, libros de tela y una publicación artesanal, y Josefina Alonso, diseñadora textil e ilustradora, quien transformó, en su serie “Yo estuve aquí”, fotografías familiares destinadas al descarte en preciosos collages intervenidos con bordado, en “una búsqueda que desplaza los recuerdos privados hacia imágenes abiertas a la interpretación de cualquier espectador”, que fueron adquiridas para el Museo Metropolitano de Arte Urbano.
Otra que presentó a un solo artista fue MITE, con Hoco Huoc, en una muestra que fusionó obras realizadas entre 2015 y la actualidad bajo el título “Live to Tell”, para enlazar pintura, objetos y restos de instalaciones con referencias a Madonna. El recorrido propuso una síntesis de diez años de producción en la que el artista vuelve sobre proyectos previos para convertirlos en nuevas composiciones.
Entre las obras nuevas hay pequeñas composiciones hechas con bigotes de gato que el artista encuentra en su entorno. “No se me escapan de la vista”, dijo al explicar que comenzó a guardarlos y luego los incorporó a su trabajo como una forma de devolver el afecto que le producen.

Del encuentro también participaron galerías del resto del país, como la chaqueña Chorizo; las correntinas Garra y MUDA; la entrerriana Casa Banano o la mendocina Garibaldi 57, entre otras.
Premios y reconocimientos
Los Premios Adquisición Ciudad de Córdoba, impulsados por la Secretaría de Fortalecimiento Vecinal, Cultura y Deportes de la Municipalidad de Córdoba, reconocieron a cuatro artistas de esta edición de MAC: Bárbara de Lellis, representada por Galería Vía Monte, fue distinguida por su obra Torre de Cálidos, mientras que Ivana Quiroga, de Q Gallery, recibió el premio por S/T de series Naturalezas Vivas. Ambas obras pasaron a formar parte del acervo del Museo Municipal de Bellas Artes Genaro Pérez.
También fue reconocida Josefina Alonso, por su obra Yo Estuve Aquí, representada por Revés Estudio; y Sebastián Alberich, de Galería Nilo - Galpón de Arte, con su obra Meditación filar 08, incorporadas al Museo Metropolitano de Arte Urbano (MMAU). En el caso de Alberich, su participación en esta edición se dio a través de LAB, una de las novedades de MAC 2026.

Por su parte, la Agencia Córdoba Cultura del Gobierno de la Provincia otorgó los Premios Adquisición Provincia de Córdoba para enriquecer las colecciones e instituciones provinciales: Bart Shanahan por su obra S/T (Galería Mostra); Nicolás Monsú con la pieza Dinamita (Galería Dragón y Rosas); Mauricio Molina por su obra S/T (Galería Sasha D); Ximena Ibáñez con EMERGENTE I II III (Galería Ankara Arte Contemporáneo); Agustín Begueri por MARADONA - XILOGRAFÍA (espacio MINI-CONTEMPORÁNEO); Camila Utrera con Tres de la serie Bailarinas (stand institucional UPC); Ana Paula Villarruel por la obra Desde mis entrañas, mi corazón (stand institucional UNC); Mercedes Cammisa con Cinco llagas y una revelación (Galería Tres Salas); Federica Miranda Fossati por su obra S/T (stand institucional UNC); Luz Novillo Corvalán con la pieza El otro lado del estanque (Galería ESAA); Guadalupe Fassi y Pilar Maharbiz con su obra Kiosko (Galería Kiosko), Elian Chali con su obra Caracol (Galería Muchas Misteriosas Maravillas) y Samanta Abugauch por su obra PAVLOVA 2026 (Galería Al Sur Gallery).
El Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, de San Juan, otorgó por tercer año consecutivo su Adquisición Institucional. En esta edición, el artista seleccionado fue Gabriel Alarcón por Abismos y Barrancos, representado por Galería Satélite, que pasará a integrar la colección del museo sanjuanino. También se entregó por segundo año consecutivo el Premio Adquisición Arte21 – Colección de Arte Universidad Siglo 21. En esta edición, la distinción fue para Sofía Casadey, representada por Galería Consultorio, de San Miguel de Tucumán, por Efecto de Onda; y para Indira Montoya, a través de su galería madrina bajo el esquema de LAB, Crudo Arte Contemporáneo, por Soy un soldado del arte II.
El campo editorial tuvo su reconocimiento con el Premio Edición Tres Salas, una iniciativa que vincula las prácticas editoriales con el arte contemporáneo. El premio fue otorgado a Ariel Costa, Juan José Cambre y Celina Mundet, de Crudo Arte Contemporáneo, por su proyecto Autorretrato, y dará lugar a un proceso de investigación, conceptualización y producción editorial que se desarrollará durante 2026–2027 junto a Tres Salas.
En el campo de las residencias, el Premio Residencia Ankara fue otorgado a Brisa García por su proyecto El encuentro, representada por Casa Banano, de Entre Ríos, que contempla una residencia de 15 días en Colonia Caroya.

A estos reconocimientos se sumó el Premio Adquisición Vía Margutta Arte Contemporáneo, destinado a acompañar la producción de artistas jóvenes. La distinción fue para Andrés Senn, representado por Galería La Cúpula, por una obra de arte generativa.
Finalmente, el Premio Econovo se sumó por segundo año consecutivo a los reconocimientos de esta edición con una adquisición destinada a su colección privada. En esta oportunidad, el artista seleccionado fue Mex por su obra Las flores del mal, representado por ORFILA casa de arte.
Finalmente, la feria se extenderá más allá del evento con el Programa de Residencia, Producción, Investigación y Formación, a partir del cual una institución invita a un artista de la feria a participar en alguno de sus programas de residencia o investigación, con vinculación al patrimonio y al territorio de la sede.
Del programa forman parte 15 instituciones de distintos puntos del país: Centro Cultural Lola Mora; Museo Castagnino + macro; Museo Moderno de Buenos Aires; Museo Provincial de Bellas Artes “Rosa Galisteo de Rodríguez”; Museo Provincial de Bellas Artes “Franklin Rawson”; Museo Provincial de Bellas Artes “Emilio Caraffa”; Museo Superior de Bellas Artes Evita | Palacio Ferreyra; Museo Municipal de Bellas Artes Genaro Pérez; Fundación Klemm; Alianza Francesa; Goethe Institut; Centro Cultural España Córdoba: Fundación Hito Cultural, Centro Cultural España Buenos Aires y Red Quincho.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Stevie Wonder recupera material inédito de su obra más ambiciosa: cuatro canciones que nunca llegaron al álbum original
Las piezas corresponden a las sesiones de 'Songs in the Key of Life', en 1976, y combinan soul, jazz y funk en un EP que coincide con una gira que celebra 50 años de aquella grabación

Veinte años de historia en una sola noche: la Ciudad Cultural Konex celebra su aniversario con Kevin Johansen como anfitrión
El espacio cultural porteño de Abasto presenta “La Celebración”, un concierto que reunirá a artistas como Fabiana Cantilo, La Delio Valdez y La Bomba de Tiempo

Open House Buenos Aires abre 170 puertas: túneles del siglo XVIII, estadios y mansiones que el público nunca pudo visitar
Los visitantes podrán ingresar el sábado 3 y domingo 4 a inmuebles históricos, viviendas, teatros y oficinas. El detalle

La tierra, la lengua y la identidad: Sebastiano Mauri vuelve a la Argentina de su madre para participar del Filba
El autor de “La nueva tierra” y “Disfruta del problema” estará en el festival literario para presentar su obra y dictar un taller de escritura sobre cómo convertir experiencias personales en ficción

Las infancias concentrarán talleres, cuentos y música en la programación de La Fiera del Libro
El cronograma prevé propuestas desde el viernes, con una lectura para niñas y niños de 2 a 8 años y un espacio participativo sobre identidad para jóvenes el sábado por la tarde




