Agregar Infobae enGoogle

Lecturas para el fin de semana: las derivas de los endeudados

La deuda irrumpe en nuestra actualidad como un fenómeno creciente. Las ya clásicas novelas de Roberto Arlt y Émile Zola, y el reciente ensayo de Verónica Gago y Luci Cavallero nos ofrecen originales miradas

"El poeta pobre" (1839) de Carl Spitzwegs
"El poeta pobre" (1839) de Carl Spitzwegs
Guardar

De cerca se leía mejor. Decía: deudora. Hace un mes, la foto de una chica empapelaba todo el barrio. En las hojas impresas en blanco y negro, pegadas con cinta scotch, se la veía sonriente. ¿Su foto de perfil de Facebook? Junto a la acusación, su nombre completo y su dirección. Abajo, chiquita, la firma de la empresa prestamista —algo con “service”—: un muchacho que arregla electrodomésticos y desde hace dos o tres años, además, presta plata. A la semana, todos los carteles desaparecieron.

book img

Los siete locos

Por Roberto Arlt

eBook

Gratis

Descargar

La deuda existe desde siempre, pero ahora, en Argentina, se volvió novedad: niveles récord. Según el Mapa de la Deuda (informe del Centro de Estudios para la Ciudad con datos del Banco Central), hay unas veinte millones de personas endeudadas, y sobre esa cantidad, unas cinco millones están en mora. Estamos hablando de bancos y billeteras virtuales. El número aumentaría si le pudiéramos revisar la libreta a los prestamistas de barrio. Como el muchacho del mío, el de algo con “service”.

PUBLICIDAD

Hay mucho escrito sobre el asunto. La figura del deudor ya estaba en las fábulas de Esopo en la Antigua Grecia, en El mercader de Venecia de Shakespeare, en la Biblia, en el Corán, en Las mil y una noches. En cada época, la literatura narró las tensiones entre un deudor desesperado y un prestamista especulador, pero también alumbró las estructuras de un sistema que no es solo económico, social y político —en definitiva: asimétricas relaciones de poder—, también, y fundamentalmente, moral.

Extractivismo financiero

“La deuda es un método”, escriben Verónica Gago y Luci Cavallero, politóloga y socióloga respectivamente, ambas doctoras en Ciencias Sociales. La hipótesis que trabajan al calor de esta de época en Contra el autoritarismo de la libertad financiera, editado por Tinta Limón, es que el endeudamiento hogareño es ”un mecanismo de empobrecimiento y austeridad, capaz de amalgamar la autogestión y las formas de resolver la vida cotidiana con lo que venimos llamando ‘extractivismo financiero’“.

PUBLICIDAD

Portada de libro "Contra el autoritarismo de la libertad financiera", con texto, autores, gráficos y logo, sobre fondo coral. Fondo difuminado de la misma obra.
"Contra el autoritarismo de la libertad financiera" (Tinta Limón), de Verónica Gago y Luci Cavallero

El título del libro no es un oxímoron: hay “un autoritarismo que funciona a través de la radicalización de la ideología libertaria capitalista vía austeridad, la cual logra imponer una concepción financiera de la libertad”, explican, un “autoritarismo que nos obliga a competir permanentemente en la carrera contra el empobrecimiento”. Esa libertad financiera da “horizonte al sacrificio” y acompaña la idea de una “restauración conservadora”, pero finalmente se revela como lo que es: una “estafa”.

Para las autoras, la deuda no es otra cosa que la atomización económica de los ciudadanos devenidos en consumidores. Además, no solo es “índice de la pérdida de poder colectivo de lxs trabajadorxs”, además “individualiza los costes de la austeridad intensificando la división clasista, sexista y racista”. En ese gran esquema que dibujan sobre nuestro presente financiero aparece, arriba, como un paragua global, el Fondo Monetario Internacional, su poder político, sus justificaciones morales.

Individualizar hasta la humillación

Los siete locos empieza con una deuda. Mejor dicho: con un robo. No: la acusación de un robo. Eso, automáticamente, se vuelve deuda. Para Roberto Arlt el dinero es una cárcel. Cuando Remo Erdosain, el protagonista, entra a la gerencia, hay tres directivos que lo esperan. “Tenemos la denuncia de que usted es un estafador, que nos ha robado seiscientos pesos”, dice uno. “Con siete centavos”, agrega otro. Entonces se siente perdido. Su crisis existencial se para encima de la precariedad económica y explota.

Portada del libro Los Siete Locos de Roberto Arlt con fondo azul y rayos, letras grandes blancas y negras, una figura de persona cayendo y bordes extendidos y desenfocados.
"Los siete locos" (1929) de Roberto Arlt

Pronto se van a cumplir cien años de esta novela. Se publicó en 1929 y desde entonces dejó una huella rara, ambigua y deforme en la arena de la literatura argentina. Antes de que la trama se vuelque sobre una sociedad secreta que planea una revolución social financiada por una red de prostíbulos está la penuria individual. Lo que hace Arlt con gran lucidez es concentrar el peso del mundo, el peso de una época, en un personaje, en su fuero íntimo: individualizar hasta la humillación un mal social, político, colectivo.

“Se vio obligado a robar porque ganaba un mensual exiguo. Ochenta, cien, ciento veinte pesos, pues este importe dependía de las cantidades cobradas, ya que su sueldo se componía de una comisión por cada ciento cobrado. Así, hubo días que llevó de cuatro a cinco mil pesos, mientras él, malamente alimentado, tenía que soportar la hediondez de una cartera de cuero falso en cuyo interior se amontonaba la felicidad bajo la forma de billetes, cheques, giros y órdenes al portador”, se lee. “¿Qué es lo que puedo hacer yo?"

Detrás del encantamiento

“Perdón, he subido para pagar la deuda de uno de mis redactores… El pequeño Jordan, un muchacho encantador a quien usted persigue sin tregua, con una ferocidad realmente indignante. Parece ser que esta mañana se comportó usted con su esposa de una forma capaz de hacer sonrojar a cualquier hombre galante". La línea aparece en El dinero (1891) del Émile Zola. En la escena tenemos tres personajes prototípicos: un deudor acobardado, un cobrador envalentado y el que resuelve el conflicto con dinero.

Portada de libro titulada El Dinero de Émile Zola con ilustración de un hombre calvo encorvado sobre una mesa con monedas de oro.
"El Dinero" (189) de Émile Zola

Este tercer hombre es Arístide Saccard, el protagonista, el que motoriza la historia en el giro clásico del millonario: de perderlo a fundar un imperio. En este caso, un tipo específico de imperio: un banco. Saccard es un tipo encantador: atrae inversores pero también familias trabajadoras. A unos les promete riqueza, a otros más riqueza. Sabe que “el dinero constituye el estiércol en medio del cual surgía aquella humanidad del mañana”, y que la especulación es el “abono necesario del que surge el progreso”.

Como un adolescente del siglo XXI que, solo en su cuarto, con la cara iluminada por la pantalla del monitor, lee en Wikipedia una serie de entradas que van de criptomonedas y ETFS, del anarcocapitalismo al egoísmo radical, Saccard se pregunta, a mediados del siglo XIX, “¿a qué dar treinta años de su vida para ganar un mísero millón, cuando en una hora, mediante una simple jugada de Bolsa, podía conseguirlo?" Y en ese encantamiento generalizado —capas y capas superpuestas de ilusión— se produce la verdadera magia: la disolución del banco: la estafa: la realidad.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

7 libros de cozy fiction japonesa para leer despacio y sin culpa: librerías de barrio, gatos sabios y cartas que pesan

Un subgénero que prefiere la calidez a los giros estruendosos gana terreno entre lectores en español. Historias mínimas, duelos discretos y refugios cotidianos que esconden más de lo que dicen

7 libros de cozy fiction japonesa para leer despacio y sin culpa: librerías de barrio, gatos sabios y cartas que pesan

La policía brasileña recupera los grabados de Matisse robados de una biblioteca de San Pablo

Las ocho piezas, pertenecientes a la serie ‘Jazz’, fueron halladas en un suburbio de la megalópolis. En tanto cinco grabados de Cândido Portinari, sustraídos en el mismo asalto, permanecen sin rastro

La policía brasileña recupera los grabados de Matisse robados de una biblioteca de San Pablo

Murió Carlos Silveyra, una voz clave de la literatura infantil

El escritor, editor y docente falleció tras una internación por problemas respiratorios, poco después de una aparición en el gran encuentro dedicado a los chicos que él mismo definió como su adiós profesional

Murió Carlos Silveyra, una voz clave de la literatura infantil

Una noche récord de arte y solidaridad: la subasta a beneficio del Hospital Churruca Visca recaudó más de 160 mil dólares

Cuarenta obras de arte argentino salieron a remate en la sede de Colección Amalita, en una actividad organizada por la Fundación Policía Federal Argentina con el objetivo de adquirir nuevo equipamiento para el centro médico

Una noche récord de arte y solidaridad: la subasta a beneficio del Hospital Churruca Visca recaudó más de 160 mil dólares

Neruda, Lacan y el olvido imposible: así construí una obra para hablar del duelo y la memoria

Una sala, una puerta sin abrir y tres historias de pérdida. La autora de ‘Es tan largo el adiós: Sesión en espera’ cuenta el proceso creativo de la pieza teatral que se pone en escena los sábados 15, 22 y 29 de agosto

Neruda, Lacan y el olvido imposible: así construí una obra para hablar del duelo y la memoria