El ícono del rock ‘n’ roll Jim Morrison, una figura monumental del rock y la escena musical psicodélica de los años 60, tendrá un puente peatonal en el centro de París nombrado en su honor, según ha decidido la ciudad. Morrison, quien se mudó a la capital francesa unos meses antes de morir en julio de 1971, “hizo de París el lugar de sus últimas inspiraciones”, dijo Laurence Patrice, una alta funcionaria de la ciudad y promotora de la idea, que fue adoptada por el Ayuntamiento de París esta semana.
El puente que llevará el nombre del “Rey Lagarto” cruza el Arsenal, una cuenca cerca de la plaza de la Bastilla en el centro de la capital, a solo un corto paseo del bohemio barrio de Marais, donde Morrison vivió sus últimos días. “Pronto podremos pasar del 4 al 12 por encima de la cuenca del Arsenal por la pasarela que lleva el nombre de Jim Morrison en este año del 60° aniversario de la creación de los Doors” , escribió la funcionaria en su cuenta de Instagram.

La historia del cantante de The Doors y la Ciudad Luz tiene como principal atractivo el cementerio Père Lachaise, donde descansan los restos del icónico poeta y convertido en un imán para el turismo rockero nostálgico. Desde hace décadas, es tal cantidad la cantidad de visitantes al camposanto ubicado en el distrito XX de la capital francesa, que la institución municipal movió la sepultura de lugar y más recientemente, debió colocar barreras alrededor del lugar para protegerla.
Según la versión oficial, Jim Morrison murió en su bañera a los 27 años, de un paro cardíaco en la bañera del apartamento que ocupaba en el número 17 de la rue Beautreillis, en Le Marais. Pero desde hace varios años, otra hipótesis publicada por el periodista, escritor y presentador de radio Sam Bernett en un libro, sugiere que amigos cercanos y la familia distorsionaron la versión oficial de la muerte de Morrison para limpiar su reputación. Bernett dijo que Morrison realmente murió de una sobredosis de heroína en el baño de un club nocturno que el periodista poseía en ese momento, el “Rock ‘n’ Roll Circus”, en la margen izquierda del río Sena.

Jim Morrison en París
Jim Morrison se trasladó a París en marzo de 1971 buscando alejarse de la presión mediática y legal que enfrentaba en Estados Unidos. Tras el éxito con The Doors, el cantante deseaba centrarse en la poesía y encontrar tranquilidad lejos del escrutinio público. Su decisión también estuvo influenciada por su pareja, Pamela Courson, quien lo alentó a explorar la escena artística de la capital francesa.
Se instaló en un apartamento en el barrio de Le Marais, en la Rue Beautreillis, donde llevó una vida relativamente discreta. Pasaba tiempo recorriendo cafés, librerías y museos, en especial el Louvre. También frecuentaba bares y clubes nocturnos, manteniendo su afición por el alcohol y otras sustancias, lo que preocupaba a su entorno cercano. Sin embargo, en París encontró un respiro para escribir y reflexionar sobre su futuro.
Su rutina combinaba momentos de introspección con paseos por la ciudad y encuentros con artistas y escritores. A pesar de su aparente tranquilidad, su estado de salud se deterioró debido a sus excesos. El 3 de julio de 1971 fue encontrado sin vida en la bañera de su departamento, en circunstancias aún debatidas. Su tumba en el cementerio de Père Lachaise se convirtió en un sitio de peregrinación para sus seguidores.

60 años de The Doors
La decisión del Ayuntamiento de París llega el mismo año que se conmemora el 60° aniversario del nacimiento de The Doors. Según la historia oficial, fue durante el verano de 1965, en una playa de Venice (California), cuando Ray Manzarek encontró a Jim Morrison. Se habían conocido en la escuela de cine de la famosa universidad de Los Ángeles, UCLA. Jim cantó algunas canciones para Ray, quien quedó encantado con las palabras del joven poeta... y así nació la banda de rock: Jim Morrison en la voz, Ray Manzarek en los teclados, acompañados por el guitarrista Robby Krieger y el baterista John Densmore.
The Doors fue una de las bandas de rock más influyentes de finales de los años 60 y principios de los 70, y un pilar de la contracultura de la época. Sus éxitos incluyen “Riders on the Storm”, “Light My Fire” y “The End”, una inquietante canción inquietante que destaca al comienzo de Apocalypse Now, la famosa película de Francis Ford Coppola sobre la guerra de Vietnam.
Fuente: AFP
[Fotos: Zuma Press/The Grosby Group; EPA/EFE/Joan Valat; prensa Elektra Records]
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