
¿Qué viene a la mente cuando se pronuncia la palabra “gótico”? ¿Las películas de Tim Burton? ¿La estrella del pop Billie Eilish? ¿Una etapa adolescente marcada por el esmalte de uñas negro y el nihilismo? ¿O es un estilo de vida? ¿Es literatura, como el poema “El cuervo” de Edgar Allan Poe, la novela Frankenstein de Mary Shelley o los escritos de Emily Brontë? ¿Es un género musical nacido del punk y el terror de finales de los 70?
Para Lol Tolhurst, cofundador de la influyente banda “gótica” The Cure, es todo eso. Y explora lo que él define como “la última y verdadera subcultura alternativa” en un nuevo libro titulado Goth: A History, publicado por la editorial francesa Hachette. Esta edición sigue a su primer libro, las memorias Cured: The Tale of Two Imaginary Boys (2016).
Por teléfono desde el desierto del sur de California, Tolhurst dice que la inspiración para este segundo libro surgió de la falta de comprensión. “La gente tenía (a los góticos) confundidos. Veían los signos externos, la ropa oscura, y pensaban que de eso se trataba, de pesimismo y fatalidad. Y en realidad es mucho más sutil que eso”, explica.

Sin embargo, si se le pide una definición, se pierde un matiz crucial. “En realidad no es una moda”, dice. “Es más bien una filosofía, una forma de ser, una manera de acercarse al mundo. Y creo que eso garantiza su longevidad. Es maleable, pero su premisa básica es siempre la misma”.
En Goth: A History, Tolhurst dice que se inspiró en los escritos de Joan Didion, y así entreteje relatos en primera persona a la vez que explora los orígenes de la música gótica a partir de la anarquía del punk. La principal diferencia entre ambos géneros, así como la idiosincrasia del gótico con respecto a otras músicas rock, es que trata sobre “el amor y la muerte” en la misma canción, y “que las ideas giran generalmente en torno a lo invisible e interno de la vida más que a lo externo y visible”, afirma.
A partir de ahí, el libro se sumerge en la literatura gótica y los existencialistas franceses, a quienes Tolhurst considera formativos de la subcultura. Esto nos lleva a una historia abreviada de la música desde sus progenitores: músicos como The Doors, Suicide, Nico o David Bowie. A continuación, el libro examina iconos góticos como Joy Division, Bauhaus y Siouxsie and the Banshees. También explora la escena a través de famosos clubes góticos como el Batcave de Londres, que también eran refugios para la comunidad LGBTQ+. Esto nos lleva a grupos modernos como Nine Inch Nails, los post-punks bielorrusos Molchat Doma y otros.
A lo largo de Goth: A History, Tolhurst comparte anécdotas encantadoras, como una escena en la que los miembros de Bauhaus entran en un bar de Nueva York por primera vez, encuentran al cantante Iggy Pop sentado allí y se emocionan tanto al ver a su héroe, que el líder Peter Murphy empieza a hacerle cosquillas. Después de todo, hay humor en el gótico, otro concepto erróneo que Tolhurst se esfuerza por corregir.
Al final, Lol Tolhurst vuelve a las cuestiones filosóficas que rodean al “gótico”: qué significa que los “góticos” tiendan a permanecer así durante la edad adulta y qué se puede aprender de las comunidades inconformistas que crea.
Dentro de esa exploración surgen ciertas tendencias, y ciertas geografías. La historia musical transcurre en gran parte en Inglaterra y Los Ángeles, ciudad que Tolhurst considera su hogar desde hace varias décadas. Los Ángeles fue también el hogar de The Doors, el primer grupo descripto como “rock gótico” por el crítico John Stickney en 1967. Tolhurst teoriza que Inglaterra se convirtió en la zona cero del movimiento debido a muchos factores, pero no se pueden descartar los cielos grises, el tiempo lluvioso y la arquitectura gótica.

En otro lugar, establece conexiones entre el gótico y el catolicismo, una relación que cree que va más allá de una iconografía y un morbo compartidos. “El catolicismo es el azufre, el fuego del infierno”, afirma. “La buena música tiende a no salir a la superficie cuando las cosas van de maravilla y todo es coser y cantar”. Asimismo considera que el gótico es interdisciplinar, una ideología que abarca diferentes formas de arte, medios y generaciones, y que cambia de forma con quien se interesa por ella.
“Estoy mostrando a la gente que estoy agradecido a algo, una forma de ser, una forma de vida y una forma de responder al mundo”, dice del libro. “Que, al fin y al cabo, es más o menos el sentido de estar vivo”.
[Fotos: REUTERS/Mike Segar; Evan Agostini/Invision/AP; Don Paulsen/Michael Ochs Archives/Getty Images]
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