
En la Antigua Galería Nacional de Berlín, ese imponente edificio que emula los templos del Imperio Romano, está La fundición de hierro, un óleo sobre lienzo de 158 x 254 centímetros de Adolph von Menzel. Pintada entre los años 1872 y 1875, es sin dudas la más importante de todo el museo. No es una obra más, tiene un peso histórico y simbólico que van más allá de la fascinación que despiertan sus trazos y colores.
Menzel nació en la ciudad (hoy polaca) de Breslavia en 1815. Su padre tenía un taller litográfico y, tras su muerte en 1930, ya en Berlín, debió hacerse cargo. Así ingresó al mundo del dibujo y logró forjar un estilo único para la época. Mientras tanto, estudió de forma autodidacta el arte de la pintura, su verdadera pasión.
Los temas históricos fueron los más recurrentes en sus cuadros. Luego comenzó a pintar escenas de la aristocracia alemana y de las fiestas nacionales. Dirigentes como Otto von Bismarck y Guillermo I adoraban las obras de Menzel. Luego, tras su muerte, el propio Adolf Hitler las utilizaría como propaganda nazi. Pero esa ya es otra historia.
Y fuera de esa línea, aparece La fundición de hierro, que no tiene que ver con lo que venía haciendo, al menos de forma temática. Sí en el estilo: lugares amplios, mucha gente, uso peculiar del color y especial atención a los detalles. Es que esta obra ilustra a la clase trabajadora de la época, que ejercían el arte de la fundición en condiciones inhumanas y muy riesgosas con jornadas laborales que llegaban a las catorce horas.
Esta obra tiene otro título que, en general, se lo pone entre paréntesis: Los cíclopes modernos. En la mitología clásica griega, los cíclopes eran gigantes con un solo ojo en mitad de la frente que ayudaban en la fragua a Hefesto, el dios del fuego y la forja, pero también de los herreros, los artesanos, los escultores, los metales y la metalurgia. Así veía Menzel a los trabajadores: cíclopes modernos que dominaban el fuego.
Su obra logró un amplio reconocimiento dentro y fuera de Alemania. Para Edgar Degas, que lo admiró y lo conoció, fue “el mayor maestro vivo”, y Louis Edmond Duranty lo describió así: “Libre, grande y rápido en su dibujo, no hay dibujante tan definitivo como él”. Recibió muchos honores como el de convertirse en el primer pintor en ser nombrado caballero de la Orden del Águila Negra.
Tras su muerte en 1905 en Berlín, su obra fue estudiada y revalorizada. Hoy es considerado el más importante exponente del realismo pictórico del siglo XIX y uno de los mejores pintores que ha dado Alemania.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
El esqueleto hallado bajo un altar en Países Bajos podría ser d’Artagnan
Los restos, que fueron trasladados a un instituto arqueológico, podrían pertenecer al personaje real que inspiró “Los tres mosqueteros”. El ADN podría aclarar el popular enigma

Polémica por la Colección Gelman: México asegura que no pertenece a la Fundación Santander
La colección es considerada una de las más importantes del arte moderno mexicano con piezas de Diego Rivera, Frida Kahlo, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros, entre otros

Quién es Mo Yan, el Nobel chino que vendrá a la Feria del Libro de Buenos Aires
Nacido como Guan Moye en 1955 en la provincia de Shandong, el seudónimo que eligió significa “no hables”. Cómo se transformó en una de las voces más potentes de la literatura contemporánea. Qué libros se consiguen en español

La Feria del Libro 2026: cuánto sale la entrada, los Premios Nobel que vienen y el nuevo espacio para 4500 personas
En su edición 50, el gran evento cultural argentino retoma su tradición de acercamiento a los lectores pero también tira la casa por la ventana

El caso Sallustro: la historia detrás del secuestro que marcó a la Argentina de los 70
El periodista y escritor Pablo Sirvén reconstruye en su libro Operación Sallustro los detalles del secuestro y asesinato del directivo de Fiat, un episodio clave para comprender la violencia política de los años 70 y su impacto en la memoria argentina


