Vía Bucaramanga-Bogotá: prevén reabrir el paso para carga pesada en el sector del Pescadero desde el 1 de octubre

La habilitación dependerá de que la entidad termine la mitigación en el kilómetro 53 antes del 30 de septiembre y de una verificación posterior, tras la emergencia por la erosión del río Chicamocha

Una carretera de asfalto curvada junto a una estación de servicio Terpel, camiones estacionados y una montaña rocosa de fondo.
La reapertura en Pescadero depende de una verificación de seguridad tras la emergencia causada por la erosión del río Chicamocha sobre la estructura de la carretera - crédito Google Maps Imagen Ilustrativa Infobae
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El tránsito de carga pesada por el sector de Pescadero, en la vía Bucaramanga–Bogotá, volvería a estar habilitado desde el 1 de octubre de 2026, si el Instituto Nacional de Vías (Invías) concluye las obras de mitigación en el kilómetro 53 el 30 de septiembre.

El compromiso fue anunciado tras un acuerdo que permitió levantar una protesta de la comunidad y de los transportadores, quienes reclamaban por los retrasos en la recuperación de la banca afectada por la socavación del río Chicamocha. Mientras se completan los trabajos, el paso continuará reducido a un carril y con restricciones para vehículos de más de tres ejes.

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Invías prevé terminar antes del 30 de septiembre las obras en el kilómetro 53 de la vía San Gil–Bucaramanga, en Pescadero, y permitir desde el 1 de octubre el paso normal de camiones. La reapertura depende de una verificación de seguridad, luego de una emergencia causada por la erosión del río Chicamocha que afectó la estructura de la carretera.

Obras en Pescadero avanzan al 75%, según Invías

El Instituto Nacional de Vías informó que la intervención física alcanza un 75%. Las labores se concentran en la instalación de enrocados y en el refuerzo de las estructuras de contención que buscan proteger la banca vial frente a nuevas afectaciones del río.

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Las obras de mitigación en Pescadero avanzan al 75%, según Invías, con instalación de enrocados y refuerzo de estructuras de contención en la vía San Gil–Bucaramanga  - crédito Invías/X
Las obras de mitigación en Pescadero avanzan al 75%, según Invías, con instalación de enrocados y refuerzo de estructuras de contención en la vía San Gil–Bucaramanga - crédito Invías/X

La entidad mantiene equipos técnicos en el sector para seguir el cronograma de ejecución y monitorear las condiciones del corredor. El objetivo es evitar que la socavación avance sobre la carretera y garantizar que el tránsito pueda operar sin restricciones una vez terminen las obras previstas.

Por ahora, los vehículos livianos pueden circular por la zona bajo un esquema de movilidad a un carril, con señalización y vigilancia permanente. Los automotores de más de tres ejes siguen sin autorización para utilizar este tramo por las condiciones de la vía.

La restricción ha obligado a transportadores y usuarios a asumir mayores recorridos, tiempos de desplazamiento y costos. Invías reconoció esas afectaciones y señaló que mantendrá presencia en Pescadero hasta que se restablezca la circulación en condiciones normales.

Los avances reportados también son motivo de diferencia entre el contratista y habitantes del área. Mientras el contratista calcula que los trabajos llegaron al 75%, integrantes de la comunidad sostienen que el progreso se acerca al 50%.

La comunidad advirtió que retomará las movilizaciones si el transporte de carga pesada no vuelve a circular el 1 de octubre y reclamó soluciones de fondo para la Ruta 45A - crédito Invías/X
La comunidad advirtió que retomará las movilizaciones si el transporte de carga pesada no vuelve a circular el 1 de octubre y reclamó soluciones de fondo para la Ruta 45A - crédito Invías/X

Acuerdo prevé una revisión nocturna el 22 de septiembre

Como parte de los compromisos alcanzados tras el levantamiento de la protesta, el 22 de septiembre se evaluará la posibilidad de habilitar de forma provisional el tránsito de vehículos de tres y cuatro ejes durante la noche.

La eventual medida tendría un horario entre las 21.00 y las 4.00. La autorización dependerá de una revisión de las condiciones operativas y de seguridad del tramo afectado, que sigue bajo intervención.

El acuerdo establece como fecha para levantar por completo la restricción el 1 de octubre. Anaya advirtió que la comunidad retomará las movilizaciones si el transporte de carga pesada no vuelve a circular en esa jornada.

La protesta se había originado por los retrasos en la recuperación del kilómetro 53, pero también reunió reclamos sobre el estado general de la Ruta 45A. Los habitantes piden que las intervenciones contemplen respuestas de fondo a las fallas geológicas del corredor y no se limiten a reparaciones temporales.

Entre tanto, el cobro del peaje de Los Curos fue reactivado. Los transportadores habían mantenido levantadas las talanqueras durante cerca de diez meses como mecanismo de presión para exigir inversiones en la vía.

Carretera pavimentada con doble línea amarilla, bordeada por una pared de roca a la derecha y vegetación con un murete a la izquierda.
Invías prevé habilitar el tránsito de carga pesada en Pescadero, en la vía Bucaramanga–Bogotá, desde el 1 de octubre de 2026 si concluye las obras en el kilómetro 53 antes del 30 de septiembre - crédito Google Maps/Imagen Ilustrativa Infobae

Rutas alternas y estudios para una solución permanente

Mientras se mantiene la prohibición para vehículos de carga pesada, continúan habilitados los corredores Tunja–Duitama–Málaga–Pamplona–Bucaramanga como ruta alterna para los usuarios que no pueden atravesar Pescadero.

Para vehículos de hasta tres ejes, Invías indicó que también está disponible el trayecto Socorro–Zapatoca–Girón. Estas opciones buscan sostener la conexión hacia Bucaramanga mientras se completan las tareas de protección de la carretera.

La entidad avanza de manera paralela en los estudios y diseños de una “solución definitiva e integral” para el sector de Pescadero. Ese proceso registra un 20% de ejecución y tiene como fecha prevista de finalización diciembre de 2026.

Los análisis permitirán determinar qué obras se requieren para atender de forma sostenida las fallas del terreno y reducir la vulnerabilidad de la vía ante la acción del río Chicamocha. Invías informó que continuará el diálogo con transportadores, comunidades y autoridades territoriales hasta el restablecimiento de la movilidad.

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