Grupos armados se enfrentan en Toribío (Cauca): civiles atrapados en medio del fuego y una persona fallecida

En respuesta a la presencia de los actores armados, algunas comunidades indígenas intervinieron para exigir su retirada del municipio

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Imagen de Referencia - - crédito Reuters
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El municipio de Toribío, en el norte del Cauca, atraviesa una grave crisis de seguridad debido a los recientes enfrentamientos entre el Frente 57 Yair Bermúdez y las disidencias de las Farc.

El choque entre estos grupos armados dejó como resultado la muerte de una persona, además de viviendas afectadas y una completamente incendiada en el barrio Primero de Mayo.

Durante los combates, la comunidad vivió momentos de pánico. En videos compartidos en redes sociales se observa a habitantes corriendo por las calles del casco urbano, buscando resguardarse del fuego cruzado.

En respuesta a la presencia de los actores armados, algunas comunidades indígenas intervinieron para exigir su retirada del municipio.

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El ataque se produjo en la madrugada de este lunes mientras los clientes compartían en una discoteca del municipio de Toribío, Cauca - crédito Colprensa
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El alcalde de Toribío, Jaime Díaz, describió la difícil situación que enfrentan los habitantes debido a estos enfrentamientos. “Es una situación muy difícil la que vivimos en el municipio por la confrontación en la cabecera urbana entre ambos actores armados”, declaró el mandatario.

Asimismo, confirmó el impacto de estos ataques en la población civil. “Conocemos de una persona muerta, una vivienda incinerada en el barrio Primero de Mayo y se dio la reacción de las comunidades indígenas que confrontaron a estas estructuras para que se retiraran del municipio”, detalló.

Ante la gravedad de los hechos, las autoridades municipales convocaron un consejo extraordinario de seguridad con el fin de evaluar la situación y tomar medidas para proteger a la población. En la reunión se discutirán estrategias para frenar los enfrentamientos y evitar nuevas afectaciones a los habitantes de la zona.

El Cauca ha sido históricamente una de las regiones más golpeadas por la violencia debido a la presencia de múltiples grupos armados, los cuales se disputan el control territorial.

La confrontación entre estos actores ilegales sigue generando temor en las comunidades, que han sido víctimas de desplazamientos, extorsiones y ataques en medio de la lucha por el dominio del territorio.

Líderes indígenas y sociales han denunciado en repetidas ocasiones la constante amenaza que representan estos grupos armados para las comunidades, exigiendo la intervención del Gobierno Nacional para garantizar la seguridad en la región. Sin embargo, los enfrentamientos continúan generando zozobra y dejando víctimas civiles atrapadas en la confrontación.

Las autoridades locales y las organizaciones comunitarias han solicitado refuerzos y medidas urgentes para evitar que la violencia se siga propagando.

Mientras tanto, los habitantes de Toribío intentan recuperarse de esta nueva ola de ataques, que una vez más demuestra la difícil situación que vive el Cauca debido a la disputa de los grupos armados ilegales.

Disidencias de las Farc estarían planeando provocar una hambruna

La violencia en varias zonas de Colombia sigue generando temor y desplazamientos forzados. Los grupos armados ilegales continúan ejerciendo control sobre las comunidades, obligando a muchas personas a abandonar sus hogares o a confinarse para evitar enfrentamientos.

Entre estos grupos, las disidencias de las Farc mantienen su presencia en diversas regiones, fragmentadas en distintos bloques bajo el mando de diferentes líderes con posturas divergentes frente a la negociación con el Gobierno de Gustavo Petro.

En el sur del país, dos de estos jefes guerrilleros, Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, y Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá Córdoba, han sido señalados de presionar a los habitantes de varios municipios en los departamentos de Huila y Caquetá.

Una fuente reveló en 6AM de Caracol Radio que los campesinos en estas zonas están siendo obligados a destinar parte de sus tierras para el cultivo de productos básicos como frijol, yuca, plátano y maíz. “Desde hace varios meses ellos vienen sintiendo la presión de los grupos al margen de la ley, particularmente en el Huila la presión del grupo de Iván Mordisco y al lado del Caquetá, la presión de uno que dice llamarse Calarcá”, relató un ciudadano afectado.

Según esta versión, los grupos armados buscan generar una crisis alimentaria en las ciudades antes de las elecciones presidenciales de 2026. “Van a bloquear el acceso a todas las ciudades del país y que el plan es conseguir una hambruna en las ciudades”, agregó la fuente.

Además, los grupos armados estarían visitando las fincas para asegurarse de que los campesinos cumplen con la siembra exigida. De no hacerlo, podrían enfrentar represalias.