El 4 de febrero de 2025, en horas de la noche, el presidente Gustavo Petro lideró el caótico Consejo de Ministros, por primera vez televisado, que generó una ola de críticas por cuenta de los señalamientos que hicieron algunos de los integrantes del gabinete en contra de sus colegas. La situación giró en torno a la presencia de Armando Benedetti, que fungirá como nuevo jefe de despacho del primer mandatario, y la de la nueva ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia.
Los nombramientos de ambos funcionarios no gustaron dentro del mismo Gobierno, cosa que quedó en evidencia en la reunión, donde la vicepresidenta Francia Márquez, la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, y el director del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, rechazaron sus designaciones. Posteriormente, varios funcionarios renunciaron a sus cargos.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel.
Entre quienes presentaron su renuncia protocolaria está el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, que, además, aseguró que así como él, todos los integrantes del gabinete ministerial deberían apartarse de sus cargos. “Creo que es menester de todo el Gabinete y de todo el alto gobierno presentar sin demora la renuncia protocolaria. Quienes no hemos sido electos, no podemos aferrarnos a las dignidades, el mínimo gesto de agradecimiento es no amarrarle las manos al Presidente. Yo pongo mi cargo a disposición”, indicó el funcionario.
Los polémicos nombramientos de Benedetti y Sarabia
Contrario a lo dicho por la vicepresidenta, la ministra de Ambiente y el director del DPS, Carrillo no reveló una opinión clara sobre la designación de Armando Benedetti. De acuerdo con el funcionario, que habló en entrevista con Semana, la discusión no puede reducirse a estar a favor o en contra del nuevo jefe de despacho. Sin embargo, explicó que la información que ha sido revelada sobre él ha avivado el rechazo.
Una de las polémicas más fuertes involucra audios revelados por la revista Semana, en los que Benedetti tiene una conversación con Laura Sarabia y, con groserías, se queja del trato que está recibiendo en el Gobierno y de que no se esté teniendo en cuenta el hecho de que consiguió dinero y votos para Gustavo Petro en campaña. Pese a ello, el director de la Ungrd aseguró que la nueva canciller siempre ha sido cercana a también exembajador.
“Dicen: ¿Cómo es posible que un funcionario trate así a otra funcionaria, altísima funcionaria, del Gobierno? Pero ellos son lo mismo. Laura Sarabia se hizo de la mano de Armando Benedetti. Yo creo que ella terminó el colegio y salió para la oficina de Benedetti. Su única experiencia antes de haber entrado a ocupar los altísimos cargos que ha ocupado en este Gobierno había sido estar en la oficina de Armando Benedetti, en un cargo político”, precisó al medio, refiriéndose al trabajo que tuvo en la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) del nuevo jefe de despacho.
Asimismo, cuestionó las verdaderas intenciones de la ministra de Relaciones Exteriores dentro del Gobierno, teniendo en cuenta que ha pasado por múltiples cargos y que ahora está ocupando uno de suma importancia para Colombia a nivel internacional. Básicamente, no habría justificación para mantener a Sarabia en la dirección de la Cancillería, porque no cuenta con experiencia en relaciones diplomáticas.
Si su hoja de vida no es idónea para un cargo de ese nivel, surgen dudas sobre las razones por las cuales el presidente Gustavo Petro decidió confiarle las responsabilidades de la cartera. Según Carrillo, la “lealtad” podría estar involucrada. No obstante, considera que la funcionaria no tiene un verdadero interés en el proyecto político del Gobierno, sino en las comodidades, el prestigio y la riqueza.
“Tener una canciller monolingüe de 30 años y sin ninguna experiencia en la diplomacia (...) ¿por qué esa persona insiste a toda costa en estar en esos altos cargos del Gobierno? ¿Es por compromiso con nuestro proyecto político? A mí me cuesta mucho creerlo (...). Es un interés personal de un ser humano, de viajar en primera clase, de tener dignidades, de trabajar en un Palacio”, aseveró.