El embajador de Colombia en Dinamarca, Javier Darío Higuera, tendrá que abandonar su puesto diplomático después de apenas tres meses en el cargo. Esta prematura salida obedece a que el Gobierno del presidente Gustavo Petro requiere esa embajada para ubicar a una exfuncionaria cercana al mandatario, según reveló el medio W Radio.
A pesar de su breve estadía, Higuera deberá ceder su plaza en una decisión que evidencia los cambios en las representaciones diplomáticas impulsados por la actual administración.
Catalina Velasco, que anteriormente fue ministra de Vivienda, ha sido designada como la próxima embajadora de Colombia en Dinamarca. El gobierno ya solicitó el visto bueno para que Velasco asuma el cargo en lugar de Javier Darío Higuera.
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El mandatario Gustavo Petro emitió en agosto del año anterior la designación diplomática. El representante colombiano hizo las maletas rumbo a Dinamarca para asumir sus nuevas funciones el 22 de agosto.
No obstante, después de tres meses de haber sido presentado y ejercer como emisario colombiano ante Dinamarca, Higuera no entregó ni entregará sus cartas credenciales diplomáticas al gobierno danés. La razón: el ejecutivo de Colombia no las suscribirá ni remitirá, según informó W Radio.
Según el medio antes mencionado, luego de una serie de reuniones políticas lideradas por el viceministro Jorge Rojas, llevadas a cabo el pasado 18 de noviembre en Dinamarca, se decidió que Armando Higuera no continuará como embajador de Colombia en ese país. En su reemplazo, llegará como nueva representante diplomática ante las autoridades danesas Catalina Velasco, quien se desempeñó anteriormente como Ministra de Vivienda.
Hasta el momento, no ha habido un pronunciamiento por parte de la Cancillería con respecto al incidente que dejó sin cartas credenciales y sin destino al emisario Higuera. En igual silencio se mantuvo el viceministro Rojas, quien eludió cualquier declaración al respecto.
Este proceder ha suscitado malestar entre diplomáticos de carrera y funcionarios consulares. Lo perciben como una afrenta a quienes se forjan durante años para ostentar tales encargos, alcanzando altos rangos a pulso y por méritos propios.
En cuanto a la salida del Gobierno de la exjefa de cartera en el mes de julio, en medio de los ajustes al gabinete presidencial y los cambios impulsados por el mandatario Gustavo Petro, se confirmó la salida de Catalina Velasco del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. Tras 23 meses al frente de la cartera, Velasco presentó su renuncia.
La dimisión de Velasco aconteció en un escenario de públicos roces, particularmente después de sus declaraciones de aquel momento sindicando al líder de Camacol como sedicioso. Las reprobaciones indicaban que su despacho no rindió los frutos esperados, con un ostensible colapso en la comercialización de inmuebles, incluso superando los números de la crisis sanitaria, factor que al parecer motivó su apartamiento del puesto.
La exfuncionaria Velasco exteriorizó inquietud por las amonestaciones de Camacol y su jerarca Guillermo Herrera Castaño sobre el descenso sectorial. En diálogo con RCN Radio, la exmandataria señaló: “Solamente puedo identificar un interés político ahí en contra del gobierno”.
Según el gremio de la construcción, en ese momento, las transacciones inmobiliarias experimentaron un grave descenso del 44,9% durante el año previo. Además, la comercialización de viviendas de interés social (VIS) sufrió un duro revés del 49,7% en lo que va corrido del presente año. La actividad tampoco mostró señales de repunte, pues en el primer trimestre se contrajo un 17,7%, mientras que el lanzamiento de nuevos emprendimientos se redujo en un 34%.
Pese a ello, Velasco resaltó, en el tiempo que aún seguía al frente de la cartera, un incremento del 75,6% en los inicios de proyectos de vivienda de interés prioritario (VIP) en mayo del presente año, al compararlos con igual periodo del ciclo previo. No obstante, las categorías de vivienda VIS y no VIS vieron menguar el número de nuevos emprendimientos.