
En la Cumbre de Biodiversidad de Cali (COP16), uno de los temas destacados será la participación del sector floricultor colombiano. Asocolflores, la asociación que representa a los floricultores del país, anunció su presencia en dos eventos clave durante la cumbre, donde presentará los avances y resultados en el cumplimiento de las metas del Marco Global de Biodiversidad (GBF, por sus siglas en inglés).
Uno de los puntos más relevantes de la participación de Asocolflores es el sello Florverde Sustainable Flowers, que nació en Colombia hace más de 28 años. Este sello certificó a más de 125 empresas floricultoras en más de 5.000 hectáreas de cultivos. Dentro de sus requisitos se incluyó la destinación de parte de estas áreas productivas a la protección de la fauna y flora, contribuyendo así al equilibrio ecológico y demostrando que es posible tener una agricultura rentable y sostenible.
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Además, Asocolflores compartirá sus iniciativas relacionadas con la meta 2 del GBF, centrada en la restauración de ecosistemas. Entre los proyectos más destacados se encuentran los Bancos de propagación, que facilitan recursos físicos y técnicos a las empresas afiliadas para la multiplicación de especies nativas de árboles y arbustos. Actualmente, existen 12 bancos de propagación ubicados en los cultivos de Cundinamarca, los cuales están contribuyendo a la recuperación de áreas degradadas en la región.
Uno de los estudios más recientes que Asocolflores presentará es Las aves de las flores 2. Este proyecto muestra cómo las áreas floricultoras y los reservorios de agua en Cundinamarca y Antioquia permitieron la protección de más de 200 especies de aves. La Asociación Bogotana de Ornitología (ABO), aliada en este estudio, concluyó que “la implementación de prácticas sostenibles en la floricultura ha contribuido significativamente a la conservación de la avifauna del país”.
Durante la cumbre, la asociación también abordará otras metas importantes del GBF, como la meta 7, que trata la reducción de la contaminación. En este sentido, las fincas floricultoras lograron disminuir el uso de plaguicidas químicos en un 50% durante los últimos 25 años, mientras que el uso de bioinsumos aumentó un 600% en la última década.

Otro aspecto destacado será la meta 15, relacionada con la gestión empresarial sostenible. Asocolflores promueve la implementación de herramientas de manejo del paisaje (HMP) para garantizar la conservación de la biodiversidad, la protección de los recursos hídricos y la adopción de prácticas agrícolas responsables.
La participación de la floricultura en la COP16 también incluye la presentación de avances en la meta 20, que promueve la creación de capacidades y la transferencia tecnológica. En este contexto, se presentará el Centro de Innovación de la Floricultura Colombiana (Ceniflores) y proyectos de investigación desarrollados en alianza con diversos actores del sector.
Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), destacó la relevancia de la floricultura en la conservación del medio ambiente. “Desde hace décadas, las flores de Colombia han sido un modelo para la agricultura nacional e internacional, en términos de la conservación de los ecosistemas naturales”, afirmó Bedoya, que también señaló el impacto positivo de la protección de árboles nativos, avifauna y recursos hídricos promovidos por Asocolflores.
Las flores y el medio ambiente
La participación de la floricultura en la COP16 es un ejemplo crucial de cómo sectores productivos pueden desempeñar un papel activo en la conservación del medio ambiente. En un contexto global donde la biodiversidad enfrenta amenazas sin precedentes debido al cambio climático, la agricultura sostenible, como la promovida por el sector floricultor, se convierte en un aliado clave para alcanzar las metas de preservación ambiental. La floricultura no solo tiene un impacto en los ecosistemas locales, también contribuye a la reducción de la huella ecológica a nivel global, a través de la restauración de suelos, la protección de especies y la gestión responsable de los recursos hídricos.

La COP16 representa una plataforma internacional donde este tipo de iniciativas pueden influir en políticas globales y servir como modelo para otras industrias. Además, la participación del sector floricultor refuerza la importancia de integrar la conservación de la biodiversidad en los modelos de negocio, demostrando que es posible equilibrar la rentabilidad económica con el respeto al entorno natural. De esta forma, la floricultura se posiciona como un ejemplo de transformación sostenible en la agricultura, contribuyendo a la protección de los ecosistemas y al bienestar a largo plazo de las comunidades.
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