El 2 de diciembre de 1993 se registró uno de los hechos más importantes en la historia de Colombia. Para aquella fecha, Pablo Emilio Escobar Gaviria, considerado uno de los peores criminales no solo del país, sino del mundo, fue abatido en medio de un operativo que llevaron a cabo las autoridades colombianas, en colaboración con fuerzas estadounidenses.
Los uniformados que lograron interceptar al entonces jefe del cartel de Medellín llegaron hasta una casa ubicada en el barrio Los Olivos de la capital antioqueña y, tras percatarse de que uno de los hombres de confianza del capo espiaba por una ventana, ingresaron a la vivienda.
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Tras escuchar un estruendo en la puerta, Pablo Escobar, que ya tenía un aspecto distinto al que se le vio a mediados de los años 80, se dirigió hacia el tejado de la casa con el fin de escapar. Sin embargo, pocos segundos después, los integrantes del Bloque de Búsqueda llegaron hasta allí para interceptarlo y, tras un cruce de disparos, el capo fue abatido.
La “modalidad” que llevó a cabo Escobar para intentar su escape habría servido como ejemplo para los criminales que son interceptados en sus propias casas, dejando el tejado como su única salida.
Muestra de ello fue la captura de un cabecilla de Los Flacos, una de las estructuras criminales más peligrosas del Valle del Cauca. El sindicado, identificado Juan Cifuentes Echeverry, permanecía en su casa, ubicada en Cartago, cuando fue interceptado por uniformados de la Policía Nacional.
Al notar la presencia de los miembros de la fuerza pública, el criminal, conocido con el alias de Seño en el mundo delincuencial, se dirigió hacia la zona del tejado, mediante la cual intentó escapar. Sin embargo, luego de que el sindicado logró caminar unos pasos, los uniformados lo retuvieron.
De hecho, desde la Policía Nacional dieron a conocer un video en el que se ve cómo algunos miembros de la fuerza pública ayudaban a Echeverry, que permanecía sin camiseta, a descender nuevamente hacia la que sería su casa.
Según explicaron las autoridades, el criminal detenido en la tarde del martes 12 de marzo de 2024 era el encargado de dinamizar el accionar delictivo de Los Flacos en Cartago, especialmente financiando la confrontación criminal contra los grupos delincuenciales conocidos como Nueva Alianza y el Águila en el Valle del Cauca.
Una vez retenido, desde la fuerza pública dieron a conocer que Seño deberá responder por los delitos de concierto para delinquir agravado, tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego.
“Esta acción institucional responde al despliegue operativo dispuesto por el propio Director General de la Policía, General William Salamanca Ramírez, para recuperar la seguridad del Valle del Cauca”, añadieron desde la Policía Nacional.
Ya había sido capturado el jefe máximo de Los Flacos
Cabe resaltar que el 13 de febrero de 2024, las autoridades en el Valle del Cauca ya habían concretado la captura de Brainer Robinson Montoya Serna, alias Cakín, considerado como el principal cabecilla de Los Flacos.
Explicaron desde la Policía Nacional que este criminal “ordenaba la materialización de homicidios selectivos contra integrantes y colaboradores del grupo delincuencial Nueva Generación en Ansermanuevo y El Águila en el Valle del Cauca”.
Así mismo, Montoya Serna ordenaba el cobro de extorsiones, así como amenazas a empresarios y comerciantes de varios municipios del Valle del Cauca y Risaralda, departamentos donde operan algunas facciones de Los Flacos.
De igual forma, Cakín tenía bajo su control una red de prestamistas ‘gota a gota’, a través de la cual blanqueaba el dinero que ganaba con las rentas ilícitas e intimidaba a quienes no quisieran seguir sus órdenes