Una reportera de Sky News visitó la ciudad de Maracaibo y fue testigo de la dura realidad que enfrentan a diario los venezolanos: pobreza, escasez y hambre. La primera historia es sobre un niño que todos los días va un basurero a buscar la comida. Luego cuenta los problemas que generan los cortes de agua. Por último, muestra cómo una madre soltera en una zona rural enfrenta la crisis.
El padre de Juan, de 11 años, emigró a Colombia; su madre, a Perú, y él, para poder sobrevivir, le toca ir todos los días a un basurero a buscar comida. Su historia refleja la realidad de mucho niños en Venezuela.

Más del 61 % de los venezolanos pasó a vivir en la pobreza extrema y afirmó haber perdido más de 10 kilos de peso en 2017, según la Encuesta sobre Condiciones de Vida (Encovi) que realizan anualmente las principales universidades del país y fue divulgada el mes pasado.

Juan se ha hecho un experto escarbando entre la basura, buscando un alimento o cualquier objeto de valor que le pueda servir para comprar comida. Junto a él, un grupo de niños y adultos hacen los mismo.
Una Encuesta sobre Condiciones de Vida en Venezuela (Encovi) reveló que 82% de los hogares venezolanos vive en pobreza y se ha convertido en el "más pobre de América Latina". Se cree que ese porcentaje aumentó durante el último año.

La Organización de las Naciones Unidas estimó que 2 millones de personas dejarán Venezuela este año, para unirse a los más de 3 millones de emigrados ya diseminados por América del Sur.
La reportera nota que el niño encuentra una bolsa con restos de comida, en ese momento el grupo se abalanza sobre ella. Es tanta la putrefacción, el calor, la gran cantidad de moscas, que la periodista británica no puede ver qué es lo que están comiendo.

La Reportera dice que en Venezuela, que tiene las reservas de petroleo más grande del mundo, sus ciudadanos deberían vivir de manera cómoda. Y afirma que las personas más pobres, que eran la base en la que se soportaba el chavismo, ya no apoyan, en su gran mayoría, al régimen de Nicolás Maduro.

Según algunas encuestas, el apoyo al dictador ronda el 18%. Algunos analistas dicen que ese número puede ser incluso más bajo.
"¿Los que padecen hambre están en una posición de instigar un cambio en su país? Tristemente y cruelmente, es probable que no", una pregunta que se hace periodista e ella misma.

También está la historia de Erika, quien vive en una zona rural a las afueras de Maracaibo junto a sus tres hijos. Los cría sola porque su esposo falleció a hace cuatro meses.
Todos los días viaja al centro Maracaibo en donde vende pequeñas tazas de café. Lo que recauda, que no llega al dólar, le sirve para comprar una yuca (mandioca) y un plátano para alimentarse ella y sus tres hijos. Es el único alimento del día que comen.
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