
El socialismo del siglo 21 que expandió la dictadura de Cuba en Venezuela con Chávez y Maduro, Nicaragua con Ortega y Murillo, Bolivia con Morales y Arce, y Ecuador con Correa, y que controla gobiernos para dictatoriales de Brasil con Lula da Silva, México con López Obrador y Sheinbaum, y Colombia con Petro, ha destrozado la libertad en toda Latinoamérica cambiando constituciones, leyes, economías y la conducta social, con terrorismo, narcoestados, impunidad, manipulación del crimen, guerra híbrida y más. El desmontaje de las dictaduras está en curso, pero los criminales intentan dejar el gobierno pero no el poder, y para evitarlo es imprescindible recordar que su impunidad no es una opción.
El denominado socialismo del siglo 21 no es una entidad política, es un “grupo delictivo organizado” definido por el artículo 2.a. de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional o “Convención de Palermo” como “un grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados con arreglo a la presente Convención con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material”.
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Desde su inicio con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela en 1999 y la inmediata asociación pública con el dictador Fidel Castro y con el fundador del Foro de Sao Paolo Luis Ignacio Lula da Silva, el socialismo del siglo 21 -que empezó como populismo, movimiento bolivariano, proyecto alba y que también es el castrochavismo- se instaló y expandió fundado en el sistema criminal de la dictadura castrista de Cuba. El dinero del petróleo venezolano y la metodología criminal castrista construyeron el mayor y sostenido ataque contra la libertad y los derechos humanos en las Américas.
El “grupo delictivo organizado” comenzó con Chávez, Castro, Lula y sus entornos, cumpliendo exactamente la definición de la Convención de Palermo porque “actuaron concertadamente para cometer todos los delitos necesarios, directa e indirectamente con miras a obtener beneficios económicos, a perpetuarse indefinidamente en el poder y a tomar el poder en todos los países de las Américas (otro beneficio de orden material)”.
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El grupo se fue expandiendo con las dictaduras de Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua, Correa en Ecuador y con gobiernos para dictatoriales como el de Kirchner en Argentina, Lugo en Praguay, Toledo en Perú, López Obrador en Mexico, Boric en Chile, Castro en Honduras que imponían con todo tipo de delitos, desde el fraude electoral hasta falsificaciones y asesinatos.
La historia del siglo 21 en las Américas hasta el año 2025, es la crónica de la expansión de la dictadura de Cuba bajo liderazgo de Hugo Chávez hasta 2013 en que se produjo su muy conveniente muerte para la dictadura de Cuba que desde entonces tomó el mando, convirtiendo Venezuela en su satélite principal. En este primer cuarto de siglo, con narrativa de revolución, liberación de los pueblos, lucha contra la pobreza y la desigualdad y antiimperialismo, se cometieron en las Américas los más atroces crímenes contra los derechos humanos, la libertad, crímenes de lesa humanidad, delitos económicos, de narcotráfico y más, como lo prueban los presos políticos, torturados, asesinados y masacrados, exiliados, expropiados, perseguidos y sometidos a terrorismo de Estado en Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador.
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El mapa poblacional de las Americas cambió por efecto de los crímenes del “grupo delictivo organizado” del socialismo del siglo 21, con los cerca de 9 millones de exiliados venezolanos, más de un millón de cubanos, cientos de miles de Nicaragua, Ecuador y Bolivia. El modelo económico de los países de Latinoamérica dejó la institucionalidad y la búsqueda de transparencia y fue reemplazado por la corrupción transnacionalizada del “Lava Jato”, los nuevos ricos, los contratos con deudas externas indeterminadas con China, Rusia, Irán y más.
La conducta social también cambió, porque la gente que no pudo migrar para sobrevivir se sometió a la inseguridad de los narcoestados, a recibir prebendas en forma de bonos y asistencias, a tener cada vez más necesidades y menos libertad mientras observaban como los grupos vinculados al régimen se instalaban como “la nueva burguesía”.
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La agresión por medio de mecanismos de guerra híbrida que el socialismo del siglo 21 perpetró durante décadas contra todos los países de Latinoamérica, hizo crisis en la seguridad de Estados Unidos y desde el proceso electoral de 2024 el hoy presiente Trump 47 planteó lo que ha emitido como “Estrategia de Seguridad Nacional”, cambiando la geopolítica en el hemisferio occidental y procediendo al desmontaje de las dictaduras del socialismo del siglo 21 que ha convertido a Nicolas Maduro y algunos miembros del grupo delictivo en reos y que tiene a la dictadura de Cuba bajo ultimátum.
El desmontaje del grupo delictivo del socialismo del siglo 21 es la terminación de las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. La seguridad nacional de Estados Unidos puede convertirse en la seguridad de todos los pueblos de las Américas y para lograrlo la impunidad no es una opción.
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*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
www.carlossanchezberzain.com
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